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50 cosas que no sabías de Grace Kelly: princesa de Mónaco, reina de Hollywood

Collage de Grace Kelly, silueta de Hitchcock, y el Principal Raniero III de Mónaco

Carmen Vivas

La historia oficial es que la famosa actriz Grace Kelly, la auténtica reina de Hollywood, conoció al hombre de sus sueños, un tal Rainiero Grimaldi, casualmente príncipe de Mónaco, se casaron, fueron felices y comieron perdices. Sin embargo, la verdadera historia no podría ser más distinta. 

Recordamos aquí 50 cuestiones que pocas veces se explican de Grace Patricia Kelly y de su vida de (supuestamente) cuento de hadas. 

1. Venía de una familia de atletas olímpicos… y famosos escritores

Grace Kelly nació el 12 de noviembre de 1929 en Filadelfia. Su familia era bastante adinerada y vivían en una imponente mansión en East Falls. 

El padre de Grace Kelly, John, era un gran atleta de remo que llegó a ganar varias medallas de oro en los Juegos Olímpicos y fue seleccionado para el US Olympic Hall of Fame. El deporte era muy importante en la casa de los Kelly y Grace y sus dos hermanos (Margaret y John Jr.) practicaban un sinfín de disciplinas de pequeños. Sin embargo, la pequeña Grace lo hacía por divertirse y no por competir, lo que la diferenciaba del resto de familiares, más interesados en ganar que en pasar un buen rato. 

Pero no todo era músculo. Los Kelly también eran bastante políticos e intelectuales. El padre de Grace fue el candidato demócrata a la alcaldía de Filadelfia en 1935 (perdió) y, años más tarde, el presidente Roosevelt lo nombró director de Salud Física del gobierno. Un tío de Grace, George Kelly, llegó a ser un dramaturgo bastante famoso e incluso ganó un premio Pulitzer. 

2. Recibió una excelente educación

La intelectualidad era tan importante en su familia que Grace fue matriculada en la academia Revenhill, una escuela católica, y luego en la Stevens School, un prestigioso colegio para señoritas donde el currículum era exhaustivo. Grace destacó en Literatura e Historia del Arte. En el anuario de la Stevens School se decía que «la señorita Kelly llegará a ser algún día una famosa actriz de teatro y de la gran pantalla». No se equivocaban. 

3. Su padre no tenía buena opinión de las actrices

Grace participó en varias obras de teatro del colegio y tanto le gustaron los escenarios que decidió matricularse en la Academia Americana de Arte Dramático. Cuando anunció su decisión en casa, sus padres no es que la apoyaran precisamente. Es más, estaban completamente horrorizados. Básicamente, porque su padre consideraba que las actrices eran poco más que prostitutas. 

4. Casi no es admitida en la escuela de Arte Dramático

Cuando fue a matricularse, le informaron que no había sitios libres. Kelly tuvo que llamar a su tío, el dramaturgo George Kelly, para que la ayudase. Éste no sólo accedió a mover hilos, sino que le dejó que usase una de sus obras, The Torch-Bearers, para hacer una audición. La escuela le hizo un hueco enseguida. 

Eso sí, le obligó a cambiar su acento. Grace Kelly tenía un fuertísimo acento de Philadelphia que sus profesores creyeron que no la ayudaría. En realidad, su voz era horrorosa. Mientras estudiaba Arte Dramático, por las noches escuchaba grabaciones de inglés británico para modular su entonación e hizo miles de ejercicios para mejorar su tono de voz. 

5. Debutó en Broadway con una obra de Strindberg

Mientras estudiaba, Grace consiguió su primer papel en Broadway en la obra de teatro El padre, del dramaturgo sueco August Strindberg. La obra que representó en la fiesta de graduación fue The Philadelphia Story, de Tracy Lord. 

6. De adolescente no era guapa

En cuanto la vieron en los carteles de teatro, con su imponente glamour e innegable elegancia, a sus amigos, incluso a su familia, le sorprendió descubrir que Grace tenía una belleza clásica tan despampanante. Para ellos era una chica desgarbada y no precisamente glamurosa. De adolescente siempre iba vestida con una sencilla falda, un suéter algo desgastado y gafas. 

7. Tuvo una aventura con un profesor

Kelly no sólo destacó en sus estudios. También tuvo una aventura con uno de sus profesores. Pero sus padres le ordenaron que pusiera inmediatamente punto y final a la relación. 

8. Comenzó con trabajos de poca monta

Tras graduarse, Kelly se instaló en el Barbizon Hotel for Women, una especie de residencia para señoritas en Nueva York donde las visitas masculinas estaban terminantemente prohibidas. Kelly fue rápidamente contratada como modelo por la agencia de John Robert Powers: sus primeros trabajos fueron para anuncios de cigarrillos y repelentes de insectos. En paralelo, comenzó a ir a audiciones para pequeños papeles en televisión y consiguió que el productor televisivo Delbert Mann la contratara para una adaptación de una novela de Sinclair Lewis. 

9. Enseguida tuvo seguidores

Después de hacer un buen papel con El padre y de destacar en televisión, Grace comenzó a despuntar como actriz. El director de cine Henry Hathaway la contrató para un pequeño papel en la película Catorce horas. La crítica apenas reparó en ella, pero sí el público y enseguida se creó el primer Grace Kelly Fan Club. Grupos parecidos surgieron por todo el país. 

10. Triunfó con ‘Solo ante el peligro’ y con ‘Mogambo’

En 1951, el director Fred Zinnerman la contrató para su película Solo ante el peligro, protagonizada por Gary Cooper y Katy Jurado. Antes incluso del entreno oficial, en el preestreno, el legendario John Ford quedó tan impresionado con aquella actriz rubia que le ofreció participar en Mogambo, una película con Clark Gable y Ava Gardner. Kelly triunfó en Mogambo y llegó a conseguir un Globo de Oro a la mejor actriz secundaria. También la nominaron a un Oscar. 

11. Se enamoraba de sus compañeros de reparto y se acostaba con la mayoría

Aunque Grace Kelly tenga una imagen angelical y muy recatada, la realidad no podía ser más distinta y muchos en Hollywood aseguraron que tenía fama de devora-hombres. Algunos han llegado a desvelar que tuvo ligues con «prácticamente todos» y que «no era ninguna santa».

Entre otros, Kelly tuvo romances con Clark Gable (Mogambo) y Ray Milland (Dial M for Murder). Fue especialmente sonada su aventura con Gary Cooper, con quien rodó el western High Noon. Por entonces, él tenía 51 años y ella, 22. Él estaba casado y tenía una amante, una actriz llamada Patricia Neal. Muchos años más tarde, él reconoció que, aunque ella parecía fría y distante, en realidad tenía una personalidad muy apasionada y era altamente sexual. Por cierto, Neal no pudo soportar que su amante prefiriera a otra y tuvo una crisis nerviosa. 

12. Vomitó delante de Clark Gable

Si con Gary Cooper tuvo una relación complicada y tempestuosa, con Clark Gable llegó a cotas tan obsesivas que algunos biógrafos han llegado a insinuar que Kelly debía tener alguna obsesión freudiana mal resuelta con su propio padre. Si no, no se explica su interés por hombres maduros mucho más mayores que ella. 

Siempre se ha dicho que, durante el rodaje de Mogambo, ella se enamoró perdidamente de Gable, por entonces de 52 años. Enseguida pasaron a mayores y, después de que una compañera de reparto los pillara juntos dándose el lote, él alquiló una habitación de hotel para que pudieran pasar tiempo a solas lejos de miradas indiscretas. 

La relación debió llegar a tal punto que la madre de ella exigió a Gable que se casara con su hija, pero él, un mujeriego empedernido, no quería ni oír hablar de semejante posibilidad y huyó despavorido. Según James Spada, uno de los biógrafos de la actriz, ella quedó tan destrozada que una noche se emborrachó, fue a la caravana de Gable y, de tan alcoholizada que iba, nada más entrar, vomitó en el suelo. Obviamente, tras semejante escena, la relación se enfrió. 

13. Se rumorea que llegó a tener aventuras con los cuatro compañeros de reparto de la misma película

Fue en The Country Girl, aquí traducida como La que volvió por su amor o La angustia de vivir, en donde salían Clark Gable, Bing Crosby, William Holden y David Niven. Por lo que se explica, Kelly no sólo seguía muy interesada en Gable, sino que también se enamoró de William Holden. Tanto, de hecho, que llegó a fantasear con que él abandonaría a su esposa por ella (no lo hizo). Sin embargo, el interés no debía ser tan intenso cuando también flirteó abiertamente con Big y Niven. 

14. La mujer de James Stewart la vigiló de cerca

Dada la fama de Grace Kelly con sus compañeros de reparto, la mujer de James Stewart, Gloria, decidió tomar cartas en el asunto y, mientras rodaban Una ventana indiscreta, se encargó de no quitarles el ojo de encima. Supervisaba todas las tomas que hacían juntos, se aseguraba de que no coincidían en el camerino y llevaba personalmente en coche cada día a su marido al rodaje y luego lo recogía de vuelta. 

15. Estuvo prometida con el diseñador de moda de Jackie Kennedy

Antes de estar comprometida con Rainiero, Grace estuvo a punto de casarse con Oleg Cassini, hijo de un conde ruso que había tenido que exiliarse tras la revolución bolchevique. Cassini había aprendido moda en París con Jean Patou, el couturier de las clases altas, y luego había puesto rumbo a Estados Unidos. “Llegué con tan sólo un esmoquin, una raqueta, un título nobiliario y mucho talento” diría en sus memorias. Se apuntó a torneos de tenis en los clubs más prestigiosos de Palm Beach y así conoció a los mandamases de los estudios de Hollywood. Enseguida consiguió trabajo como diseñador de vestuario y llegó a vestir a las actrices más prestigiosas del momento, de Rita Hayworth a la mismísima Marilyn Monroe. 

Cuando conoció a Grace Kelly, Cassini se propuso transformarla en un icono de moda. Por entonces, Kelly no era lo que se diría glamurosa y según el modisto, «se vestía como una maestra de escuela. Fui yo quien la vistió con trajes elegantes». Cassini siempre pregonaría que fue él quien creó el estilo Kelly, como también años más tarde se anunciaría como «el creador del estilo de Jackie Kennedy». Cassini era muy amigo de Joe Kennedy, el padre de JFK, y fue éste quien convenció a su nuera de que apostase por Cassini como su diseñador en la Casa Blanca. ¿Los famosos trajes rectos, mínimamente entallados, que Jackie Kennedy haría famosos en todo el mundo? La mayoría fueron obra de Cassini. 

Con Grace no sólo crearía un icono, sino que también se convirtieron en una pareja muy unida. Transformar a Grace en una musa de elegancia, sin embargo, no fue suficiente para que los padres de ella aceptaran el matrimonio. Los Kelly querían que su hija se casara con alguien socialmente muy destacado y un modisto de Hollywood, por mucho pedigrí que tuviera su familia, no era exactamente en lo que estaban pensando. 

16. Se disfrazó de enfermera para JFK

Lo de compartir diseñador no fue la única vez que Grace Kelly y Jackie Kennedy coincidieron. Poco después de la boda de Jackie y JFK, cuando JFK aún era un mero senador por Massachussetts, él se tuvo que someter a una peligrosísima operación de espalda que por casi le costó la vida. Para animarlo mientras estaba en el hospital, un amigo de él convenció a Grace Kelly de que apareciera en la habitación vestida de enfermera. 

Siempre se ha dicho que Jackie había estado detrás de la broma, pero en realidad se enfadó muchísimo cuando se enteró. Tanto, que nunca se lo perdonó y ambas damas jamás estuvieron muy unidas. 

17. Musa de Alfred Hitchcock

Hitchcock hizo tres películas con Grace Kelly. La primera, en 1954, Dial M for Murder (en castellano, Crimen perfecto), fue la más importante para ambos porque ayudó a consolidarlos como director y actriz de prestigio respectivamente. También fue el inicio de una gran amistad que duraría toda la vida. 

Después de Crimen perfecto, Hitchcock y ella trabajarían juntos en La ventana indiscreta, protagonizada por James Stewart, y en Atrapa a un ladrón, con Cary Grant. La primera vez que pisó Mónaco fue para rodar una película. Atrapa a un ladrón se rodó en la Costa Azul. Fue así cómo Grace conoció Mónaco y, sobre todo, cómo conoció al que sería su futuro marido, el príncipe Rainiero. 

18. Ninguno de sus éxitos hizo que su padre la valorara

Muchas biografías han desvelado que John, el padre de Grace, era excesivamente estricto con ella, hasta el punto de que ella siempre se sintió sola y sin cariño. Fue un sentimiento que nunca superaría, aunque la verdad es que su padre no hizo mucho por arreglar la situación. Ni siquiera cuando su hija consiguió un Óscar por The Country Girl él se mostró satisfecho. Por lo que cuentan, esa misma noche, en vez de felicitarla, le dijo fríamente: «Siempre pensé que sería tu hermana Margaret quien triunfara, no tú». 

19. Aristóteles Onassis recomendó a Rainiero que buscara a una actriz famosa como esposa

Aunque ahora sólo lo recordemos como un magnate naviero, la verdad es que Onassis era dueño de prácticamente medio Mónaco. Era el propietario de la Société des Bains de la Mer, el complejo que incluía el famoso Casino y el puerto. Sin embargo, por aquel entonces Mónaco no era apenas conocido a nivel mundial y el principado tenía graves problemas de dinero. 

Para rentabilizar su inversión, Aristóteles se empeñó en que Mónaco se convirtiera en el epicentro de la jet set mundial y convenció al príncipe Rainiero de que invitase a las estrellas más importantes del momento. También le animó a que se casara con una guapa actriz para conseguir salir en todas las revistas e impulsar así el turismo.

20. Marilyn Monroe casi le quita a su príncipe azul

En Hollywood comenzó a ser vox populi que aquel Rainiero buscaba esposa y la mismísima Marilyn Monroe llegó a probar suerte. Aunque no estaba interesada en él, estaba convencida de que podía atraer a cualquier hombre y, según cuenta la leyenda, la actriz comentó que «sólo necesitaba dos días con él a solas» para que él se enamorase perdidamente de ella y le propusiera matrimonio. 

21. Una de las protagonistas de ‘Lo que el viento se llevó’ le hizo de Celestina

Después de haberse conocido mientras rodaba con Hitchcock, Rainiero y Grace volvieron a coincidir cuando ella participó en el Festival de Cine de Cannes en 1955. Se cree que Olivia de Havilland, una de las protagonistas de Lo que el viento se llevó, fue quien les organizó una primera cita. 

22. El traje arrugado con el que volvió a ver a Rainiero

Por entonces ella ya era una actriz muy conocida y, después de aquella primera cita, él la invitó a conocer los jardines de palacio. El día en cuestión, como ella llevaba poco tiempo en Francia y había tenido un problema con su equipaje, todos sus trajes estaban muy arrugados y no había tiempo de plancharlos. Kelly removió entre sus pertenencias, encontró el único vestido mínimamente presentable y se lo puso. Era un vestido de fiesta, oscuro y con grandes estampados de flores, a todas luces inapropiado para dar un paseo por un jardín por la tarde. Pero a nadie pareció importarle. 

23. Mantuvieron una relación a distancia

Rainiero se mostró rápidamente interesado en aquella actriz bellísima de Hollywood con los modales suficientes para pasar por una princesa. Cuando ella regresó a Estados Unidos, él comenzó a enviarle cartas y comenzaron así una relación a distancia, mantenida a través de misivas románticas. Él aprovechó que tenía un viaje de negocios a Estados Unidos para pasarse por Filadelfia a conocer a los Kelly. Tres días más tarde, él le propuso matrimonio y ella le dijo que sí. 

En total, apenas se vieron mucho más de un par de semanas antes de la boda. 

24. Marilyn acabó felicitándola por su compromiso

Cuando se enteró de la noticia de la boda entre Grace y Rainiero, Marilyn le envió un telegrama de felicitación donde se decía: «Soy TAN feliz de que hayas encontrado una manera de salir de este trabajo». 

25. Dos millones de dólares de dote

Aunque no se supo hasta años más tarde, los Grimaldi, la familia real de Mónaco, exigieron condiciones prácticamente draconianas para que Grace se casara con Rainiero. En concreto, se decretó que la novia debía disponer de una dote de dos millones de dólares, una cantidad absolutamente superlativa. 

Al principio, John, el padre de Grace, no quiso ni hablar del asunto: «Mi hija no tiene que pagar a ningún hombre para que se case con ella». Pero al final cedió, aunque negoció de manera bastante rastrera: la mitad de la cantidad vino de la herencia que Kelly iba a recibir en cuanto John muriera y el resto lo tuvo que poner la propia Grace de su bolsillo. 

26. Pasó por un test de fertilidad

No sólo los Kelly tuvieron que pasar por el aro del dinero. También Grace tuvo que someterse a la humillante práctica de hacerse un test de fertilidad. Si los Grimaldi se quedasen sin descendencia, Mónaco pasaría a ser un protectorado francés, por lo que Rainiero quería asegurar que tendría un heredero que asegurase la continuidad dinástica y no pensaba casarse con una mujer estéril. Rainiero y ella acabarían teniendo tres hijos: Alberto, Carolina y Estefanía. 

27. Mintió sobre su virginidad

Dada la importancia que Rainiero daba a la descendencia, se le hizo creer que Grace era virgen. Sin embargo, en cuanto los médicos de la familia real monegasca la inspeccionaron (sí, también le hicieron pasar un reconocimiento médico) descubrieron que tenía el himen roto. Eso sí, para no dar escándalos, se dejó por escrito que la dulce y angelical señorita Kelly se lo debía haber roto montando a caballo. 

28. Su última película se tituló ‘Alta Sociedad’

En ella, Grace incluso lució su auténtico anillo de compromiso, con un gigantesco diamantes de 10.47 quilates diseñado por Cartier. 

29. Viajó en barco de EEUU a Mónaco antes de la boda

La acompañaban sus familiares, ochenta maletas y su perrito, un caniche llamado Oliver. En el puerto de Mónaco la esperaban 1.800 fotógrafos. 

30. Grace Kelly y Rainiero se casaron dos veces

El día 18 de abril de 1956, primero hubo una ceremonia civil en el Salón del Trono del palacio de Mónaco y luego otra religiosa en la catedral del principado. A ésta última acudieron 700 invitados, entre ellos algunos de los actores y actrices más famosos del momento, como Cary Grant y Ava Gardner. Parafraseando la famosa frase de Churchill, el periódico Boston Globe dijo: «Nunca tantas mujeres habían llevado tanto equipaje a un país tan pequeño por tan pocos días». 

31. Un vestido de novia icónico

Bueno, en realidad, hubo dos trajes de novia. Para la ceremonia civil, se puso un traje de dos piezas en rosa pastel, hecho con tela de tafetán cubierta con encaje de Alençon. 

El vestido para la ceremonia religiosa fue una auténtica obra de arte. Confeccionado con peau de soie y encaje, constaba de un corpiño y de una amplia falda sobre varias capas de enaguas de tul. Para hacerlo, se necesitaron veintidós metros de tafetán de seda, noventa metros de malla de seda, peau de soie, decenas de metros de tul y un preciado encaje de Bruselas de 125 años de antigüedad. 

La novia llevó un pequeño libro de oraciones y también un ramo de lirios del valle. 

32. Llevó zapatos de la suerte en su boda

En el zapato derecho llevaba un penique de cobre. Según la tradición americana, era para darle suerte. Sin duda, la iba a necesitar. 

33. Fue Hollywood quien diseñó el vestido

Dado que Grace Kelly era muy amiga de Edith Head, la mítica diseñadora de vestuario de Hollywood (piensen, entre otras muchas, en Eva al desnudo, Vacaciones en Roma y la mitad de los trajes de Sabrina), Head pensó que le pediría a ella el vestido de boda. Y probablemente Grace lo hubiese hecho de no ser que aún estaba a contrato de la Metro-Goldwyn-Mayer y ésta tenía otros planes. 

La MGM quería rentabilizar la boda de una de sus principales estrellas y supervisó todo lo que pudo. Lo que implicó que se hizo cargo del vestido (oficialmente se dijo que era «su regalo»). Se contrató a Helen Rose, la modista de cabecera de los estudios, para que diseñara el traje y ésta se inspiró en otro diseño que había preparado para la película Invitation

Para el traje de Grace se necesitaron 36 costureras a tiempo completo durante dos meses. 

34. La boda fue todo un espectáculo

Se calcula que la vieron 30 millones de espectadores en todo el mundo, lo que fue sin duda la mayor campaña de comunicación que Mónaco pudiera soñar. En poco tiempo, gracias a la boda y a las ventajas fiscales que impulsó Rainiero, el turismo se disparó y se atrajo a las principales fortunas del mundo al pequeño principado. 

35. Ella tuvo que esperar al príncipe en el altar

Grace llegó del brazo de su padre al altar. La acompañaban seis damas de honor vestidas con vaporosos vestidos amarillos confeccionados en organdí. Siguiendo el protocolo de Mónaco, y dado que él era el jefe del territorio, él llegó segundo y a ella no le quedó más remedio que esperarle unos minutos en el altar. 

36. No comieron perdices

En realidad, en el banquete de la boda se sirvió langosta, salmón, pollo y una gran tarta de seis pisos de alto. 

37. Los Grimaldi la trataron fatal desde el principio

En realidad, la relación sólo se puede describir como tóxica. Tampoco con su marido las cosas fueron bien: Rainiero podía ser muy frío con ella y, en más de una ocasión, no dudó en despreciarla en público, incluso en humillarla. Nunca la apoyó en ninguno de los actos culturales que ella impulsó y cuando, pasados los años, ella comenzó a crear composiciones de flores secas para decorar sus libros de poemas, él una vez cogió una flor de una mesa, la destrozó, dejó los trozos encima de un plato y dijo: «Arte, según mi mujer». 

38. Rainiero prohibió sus películas en Mónaco

El príncipe Rainiero consideraba que ser actriz no era digno de una princesa y, por ello, no sólo se negó a que Grace continuara su carrera de actriz tras casarse, sino que prohibió que se emitiesen sus películas en Mónaco. La prohibición sólo se levantó muchos años después, cuando Hitchcock ofreció a Grace aparecer en Marnie y Rainiero dio el visto bueno. Sin embargo, el proyecto nunca llegó a materializarse. 

39. En el fondo, Grace Kelly odiaba Hollywood

A Grace le dolió sobremanera no poder continuar su carrera, aunque a estas alturas no se hacía ilusiones con Hollywood. De hecho, lo odiaba profundamente. “Es una ciudad sin perdón”, explicó una vez. Y añadió: “No he conocido otro lugar donde tanta gente sufra crisis nerviosas, donde haya tantos alcohólicos, neuróticos y tanta infelicidad”. 

40. Tenía más dignidad que muchas princesas de pura sangre

Aunque muchas auténticas princesas y más de una aristócrata la trataron a veces con desdén y nunca disimularon su asco frente a una actriz (¡horror!) y americana (¡espanto!), ella siempre demostró tener más clase que muchas. Nunca tuvo aires regios ni fue caprichosa y siempre tuvo un gran sentido del humor. De hecho, dejaba entrever siempre que podía su lado travieso. Incluso hacía pareados verdes muy subidos de tono. 

41. Fue muy amiga de Victoria Eugenia de Battenberg, reina de España

La reina Victoria Eugenia, menos remilgada que muchas aristócratas, siempre se llevó muy bien con la princesa monegasca. Como ella vivía relativamente cerca, en Suiza, se veían con frecuencia y siempre pasaba largas temporadas en Mónaco, donde Grace la trataba con verdadera devoción. 

42. Llegó a ser una de las mentoras de Lady Di

Muchos años después de casarse, en 1981, Grace se ocupó de dar unos cuantos buenos consejos a otra muchachita que pronto se iba a convertir en princesa: su nombre era Diana Spencer y acababa de comprometerse con el mismísimo príncipe Carlos de Gales. De hecho, uno de los primeros actos a los que acudió la pareja después de anunciarse el compromiso fue a un recital de poesía que iba a dar Grace en Londres. Diana había aparecido vestida de negro (un color que la familia real sólo usa para el luto) y con un escote excesivo que dejaba al descubierto demasiado. Diana se sentía descolocada y muy torpe y Grace intentó reconfortarla. «No te preocupes, querida», le dijo a Diana. «Sólo harás que te sientas peor». 

43. Hermès nombró un bolso en su honor

Para que al principio no se notara su primer embarazo, Kelly comenzó a taparse la barriga con un bolso de Hermès. El complemento se hizo tan famoso que en vez de sac à dépêches, como en realidad se llamaba, se comenzó a llamar el bolso Kelly o, simplemente, el Kelly. La compañía bautizó oficialmente al bolso de esa manera en 1977. 

No fue lo único que Grace hizo por el icónico bolso. En 1959, mientras participaba en una fiesta en el yate de Aristóteles Onassis, anudó un pañuelo de Hermès a una de las asas del bolso. Nacía una moda que aún perdura. 

44. Se bautizaron muchas rosas con su nombre

Las rosas eran las flores favoritas de la princesa de Mónaco y los jardineros del principado crearon una especialmente para ella como regalo de bodas. La rosa Gracia de Mónaco es una modalidad de «híbrido de té» con una gran flor doble, pétalos rosa satinados y reflejos de plata. 

45. Fue la primera actriz en salir en un sello

Grace Kelly fue la primera actriz en salir en un sello de los Estados Unidos. Fue en 1993. Como las normas estadounidenses establecen que ningún jefe de estado extranjero o consorte con título real puede salir en un sello, se optó por no poner «Su Alteza Real la princesa Gracia de Mónaco» y se escribió solo «Grace Kelly». 

46. Murió en un accidente de tráfico

Grace Kelly murió en un terrible accidente de tráfico el 13 de septiembre de 1982. Grace iba conduciendo su propio coche y su hija pequeña, Estefanía, iba a su lado. Por lo que se pudo saber más tarde, Grace tuvo un infarto cerebral o algún tipo de trombo, lo que le hizo perder el control del vehículo. El coche cayó por una montaña escarpada de muchos metros de altura. 

Milagrosamente, ninguna de las dos falleció en el acto, aunque llegaron en coma al hospital. Allí Grace sufrió otro derrame y los médicos comunicaron a su familia que nunca se despertaría, aunque la podrían mantener unas horas más en estado vegetal. Para no alargar su agonía, su marido decidió que la desenchufaran de las máquinas que la mantenían con vida. 

Grace Kelly tenía 52 años cuando murió. 

47. James Stewart habló en su funeral

Dijo: “Quería a Grace Kelly. No porque fuera una princesa, no porque fuera una actriz, no porque fuera mi amiga, sino porque era la mujer más entrañable que he conocido”. 

Aparte de muchos compañeros de Hollywood, la entonces primera dama de Estados Unidos, Nancy Reagan, fue al funeral. También lo hizo la princesa Diana de Gales, aunque en un principio la reina Isabel II no quería darle permiso. «Las mujeres no vamos a los funerales de Estado», le dijo fríamente, pero Diana insistió y, como su marido no quería ir, ella al final se salió con la suya. 

48. Su marido quiso que lo enterraran a su lado

A pesar de que el matrimonio fue un auténtico desastre y de que vivían prácticamente separados (durante años ella residía la mayor parte del año en París con la excusa de que sus hijos iban allí al colegio), Rainiero sintió profundamente su muerte y nunca volvió a casarse. Cuando él murió, en el 2005, dejó escrito que quería que lo enterrasen junto a ella. 

49. Nunca pudo estrenar la película que hizo con su marido

Aunque él siempre se resistió a que ella volviese a los escenarios, en los últimos años habían trabajado juntos en una película independiente titulada Rearranged. La muerte de Grace impidió que la acabaran. Nunca ha sido visionada en público. 

50. El legado de Grace Kelly continúa

Durante sus años como princesa, Grace hizo muchas obras de caridad e impulsó la creación de varias asociaciones, entre ellas AMADE Mondiale, una ONG dedicada al bienestar infantil que aún perdura. 

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