La ficción española apenas concede espacio a los cuerpos que se alejan de los cánones físicos tradicionales. Según el tercer informe contra la gordofobia del Observatorio de la Diversidad en los Medios Audiovisuales (ODA), presentado este martes en Madrid, solo el 9 % de los personajes tienen corporalidades no normativas y más de la mitad de ellos siguen sin una trama propia.

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El estudio, realizado con apoyo del Ministerio de Cultura y Prime Video, analiza 1.870 personajes de 102 películas y 79 temporadas de series estrenadas en 2024. Las cifras son similares en ambos formatos: un 9,19 % en el cine y un 9,21 % en la ficción seriada. El ligero aumento respecto a 2023 no responde a una mayor presencia de personajes gordos, sino a la aparición de otras corporalidades diversas, como aquellas asociadas a discapacidades.

Estereotipos y ausencia de profundidad

El informe detecta patrones repetidos. Los hombres gordos suelen definirse por su relación con la comida; las mujeres, por la preocupación por su cuerpo. La presencia de estos personajes se concentra en la comedia y desaparece en la fantasía y la ciencia ficción. Además, un 55,23 % no protagoniza ninguna trama relevante, lo que confirma su papel secundario.

También persisten las diferencias de género. En las películas, los hombres representan el 7,94 % de los personajes gordos y las mujeres el 4,17 %. En las series, son un 8,52 % frente a un 5,21 %. La representación no binaria es prácticamente inexistente: no hay personajes en el cine y solo tres en televisión.

La edad es otro factor de desigualdad. La mitad de los cuerpos no normativos pertenecen a personajes mayores de 50 años. No aparecen personajes gordos menores de 13 y las ficciones juveniles continúan sin mostrar diversidad corporal.

A la brecha generacional se suma la de clase: en el cine predominan los personajes con corporalidades disidentes vinculados a entornos pobres, mientras que en las series ocurre lo contrario. En el drama, la gordura se asocia a menudo con la maldad y, en clave cómica, con torpeza o descuido.

Menos diversidad racial y LGTBI

El cruce entre diversidad corporal y discapacidad es escaso: solo un personaje en películas y tres en series combinan ambas. En la racialización, las series pasan de diez personajes en 2023 a tres en 2024. En el cine la cifra sube de cuatro a nueve, aunque la mayoría son secundarios.

Las intersecciones con el colectivo LGTBI también continúan siendo minoritarias. El informe registra un leve aumento en el cine, pero un descenso notable en la ficción televisiva, pese al crecimiento del número total de personajes queer. Según el análisis, la rigidez de los mandatos corporales afecta especialmente a los hombres gays.

“Estamos reproduciendo patrones estereotípicos, la gente no se siente representada y no ve la diversidad que sí se puede ver en un vagón de metro”, afirmó la actriz Anna Marchessi durante la presentación.

Magdalena Piñeyro, activista y fundadora de Stop Gordofobia, subrayó: “No estamos representadas en el audiovisual y las escasas excepciones que encontramos suelen venir cargadas de estereotipos y humillación. Las personas gordas queremos y tenemos derecho a caber en las sillas, en el amor, en los derechos humanos y en las pantallas”.

La actriz Coria Castillo lamentó también la falta de complejidad en los personajes con cuerpos no normativos y pidió tramas donde su desarrollo no gire en torno a la corporalidad.

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