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Spike Lee y los veteranos que volvieron a Vietnam en busca de los restos de su amigo

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El largometraje de Spike Lee titulado Da 5 Bloods: Hermanos de armas, presenta en sus minutos iniciales un largo montaje de material de archivo de los años 60 y 70, que incluye imágenes de Muhammad Ali, Lyndon B. Johnson (hablando en la Casa Blanca), Neil Armstrong (aterrizando en la Luna), Angela Davis (advirtiendo de la llegada del fascismo a Estados Unidos) y la caída de Saigón.

Este es un ejemplo más de cómo le gusta al director recurrir a material que no tiene su firma, como hizo en Infiltrado en el Ku Klux Klan, largometraje que comienza con un fragmento de Lo que el viento se llevó. En Da 5 Bloods: Hermanos de armas, Spike Lee cierra esta recopilación de momentos históricos con una serie de fotografías actuales: la llegada de un ataúd militar a un campo de aviación, un grupo de activistas de minas terrestres y víctimas vietnamitas de las mismas, además de una reunión de Black Lives Matter.

Pese a ser una película sobre las secuelas de la guerra de Vietnam, en las más de dos horas y media de metraje, su director ahonda en un conflicto que lleva sufriendo la población negra durante siglos: el racismo, la pobreza y el imperialismo.

Da 5 Bloods: Hermanos de armas no tarda en presentar a sus protagonistas: cuatro hombres afroamericanos llamados Paul (Delroy Lindo), Otis (Clarke Peters), Melvin (Isiah Whitlock Jr) y Eddie (Norm Lewis). Este grupo de amigos, que, junto al fallecido «Stormin Norm» (Chadwick Boseman), se hace llamar Bloods, se reúnen en Ciudad Ho Chi Minh (antigua Saigón) más de cincuenta años después de batallar, para localizar unos lingotes de oro que escondieron y los restos de su amigo caído en combate.

La historia combina flashbacks de la guerra que están filmados en 16 mm y presentados en un marco estrecho, con secuencias sacadas de la actualidad en las que la imagen se expande hasta alcanzar la panorámica. En uno de los momentos pertenecientes al presente, Spike Lee hace guiños a Apocalipsis Now, El tesoro de Sierra Madre, Desaparecido en acción, Rambo, Platoon y Los Siete samuráis, entre otros. Esto recuerda que, además de dedicarse a dirigir, el ganador de dos Oscar ha dedicado parte de su vida a enseñar historia de cine estadounidense, especialidad que también ha repasado en largometrajes como Malcolm X o la ya mencionada Infiltrado en el Ku Klux Klan.

Regresando a la historia estadounidense, Da 5 Bloods: Hermanos de armas, presenta en uno de esos flashbacks a una locutora vietnamita que cuenta al enemigo que acaban de asesinar a Martin Luther King en Tennessee. Este crimen, que tuvo lugar el 4 de abril de 1968, hace que los combatientes afroamericanos se planteen si seguir luchando en nombre de un país históricamente racista o si desertar. Sin embargo, los Bloods están convencidos de que deben continuar y no hacer caso al enemigo.

Este momento de duda es la forma que tiene Spike Lee de obligar al espectador a echar un vistazo a las películas que hay sobre la Guerra de Vietnam, y a ver cuántas de ellas están contadas desde el punto de vista de soldados negros. «Ha habido buenas películas de Vietnam, pero ninguna que haya tratado los sentimientos de los soldados negros», dice Willmott, de 61 años, guionista y cineasta que ha colaborado con Lee tanto en Da 5 Bloods: Hermanos de armas como en Infiltrado en el Ku Klux Klan.

El rejuvenecimiento atípico de los protagonistas de Da 5 Bloods

Spike Lee indicó en una entrevista que los actores que dan vida a los protagonistas de su película tienen una edad en torno a los sesenta años. Sin embargo, estos interpretan a su yo adolescente y veinteañero que aparece en las escenas de guerra. No tienen maquillaje y no han sido manipulados con tecnología como sí hizo Martin Scorsese en El Irlandés.

«Sabía que nunca iba a tener el presupuesto con el que contó Scorsese para rejuvenecer a De Niro, Pacino y Pesci. Tampoco me gusta demasiado recurrir a varios actores para interpretar versiones más jóvenes de los personajes principales. Además, el maquillaje se habría derretido al calor vietnamita».

Esta puede ser una forma de reflejar que los Bloods todavía están atrapados en sus recuerdos de tiempos de guerra, incluso tras haber alcanzado la mediana edad. «Simplemente funciona», afirma Lee. «Estos muchachos están retrocediendo en el tiempo, pero es así como se ven a sí mismos».

Estas secuencias del pasado fueron filmadas en 16 mm. con el objetivo de imitar las imágenes de los informativos de los años 60 y 70. «Vietnam fue la primera guerra que se televisó realmente, y se grabó fundamentalmente en 16 mm», cuenta el director de fotografía de Da 5 Bloods: Hermanos de armas, Newton Thomas Sigel. «Así es cómo percibió el público estadounidense la guerra».

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