Morgan Matthews es el director de la película británica A 500 millas de casa. Se estrena este viernes 10 de julio en España, en salas de cine, tras su debut en Irlanda y Reino Unido, donde transcurre la acción. El guionista Malcolm Campbell adapta a la gran pantalla el libro para jóvenes adultos Charlie and Me: 421 Miles From Home. La premisa se escribe en una servilleta de papel: dos hermanos –menores de edad– se escapan de su casa en Inglaterra para viajar a Irlanda para ver a su abuelo (he ahí el actor Bill Nighy), con quien sus padres han cortado relación. Qué pasó entre ellos y cómo viajarán de una punta a otra son el motor de este filme. A tenor de las reseñas, el libro –publicado en 2018– es mejor que la película.

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El Independiente habló con Morgan Matthews, director de A 500 millas de casa. Bill Nighy (Love Actually), Roman Griffin Davis (Jojo Rabbit), Dexter Sol Ansell (El Caballero de los Siete Reinos), Clare Dunne, Michael Socha y Maisie Williams (Juego de tronos) son los protagonistas.

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Pregunta.-  Sé que tenemos 15 minutos para hablar sobre la película [A 500 millas de casa], pero, para romper el hielo, te iba a preguntar si te gusta el fútbol y si estás siguiendo a Inglaterra en el Mundial de Fútbol.

Respuesta.- Sí y sí. No me vuelve loco el fútbol, pero, cuando es el Mundial de Fútbol, todo el mundo se vuelve un poco loco y a mí se me mete el gusanillo. Mientras no nos toque jugar contra España… Y nos hemos apañado para evitar a España. Si hubiéramos empatado o perdido contra Panamá [el 27 de junio], si no hubiéramos quedado primeros de grupo, si Croacia hubiera quedado primera del grupo; entonces se habría abierto un camino que nos habría llevado directamente a un enfrentamiento con España. Todo el país estaba preocupado; si nos encontramos una oposición seria, podríamos quedarnos sin fuerzas.

P.- Esa era la pregunta futbolística. Obviamente, tu pasión es el cine; no el fútbol. Me estaba preguntando cómo aproximarme a esta película [A 500 millas de casa] y a esta entrevista sin hablar sobre el giro de guion que lo cambia todo. ¿El libro en que está basada la película es muy famoso en Reino Unido? El público en Reino Unido podría no saber a qué atenerse antes de ver la película.

R.- Es un desafío esta película en el sentido de que es bastante difícil hablar libremente sobre de qué trata, sin revelar demasiado. No diría que el libro es particularmente conocido. Era un libro para jóvenes adultos; en realidad, para adolescentes. Así que la mayoría de la audiencia adulta no sabría el giro a menos que sus hijos hubieran leído el libro. Como película, no creo que sea una película para jóvenes adultos. Yo espero que llegue a todas las edades, sinceramente. Espero que la historia resulte conmovedora y que lleve al espectador a un lugar emotivo y vital, pero no desolador.

P.- A 500 millas de casa es un viaje, una road movie [película de carretera].

R.- Es un viaje físico y emocional; o al menos debería serlo. Fui a ver la película, solo, a mi cine local; me senté y la vi para ver cómo reaccionaba el público. Es diferente cuando el público paga y no son expertos en cine. Es una película que funciona bien de manera colectiva.  Empiezas a oír las reacciones de la gente; oyes cómo se emocionan; se oyen jadeos y risas. Escuchar todo esto es un halago maravilloso como cineasta.

P.- Leí un comentario en Letterboxd que decía: ‘Lloré más con esta película [A 500 millas de casa] que con Hamnet’. Me reí porque Hamnet es muy trágica, pero entiendo a aquellos que lloraron mucho viendo esta película [A 500 millas de casa].

R.- Esa es la experiencia que yo tuve cuando la vi con público. Y, por supuesto, no todo el mundo va a tener esa experiencia; la gente reaccionará de diferentes maneras. Una persona puede conectar emocionalmente por un motivo; y otra, por otro. Sí creo que para aquellos que realmente conectan con la película [A 500 millas de casa], puede ser bastante abrumadora. En algunos de los pases con coloquio que he hecho, hay quienes no son capaces de articular palabra cuando intentan hacer una pregunta. Aún así, no creo que haya diferencia entre algo triste y deprimente, y algo conmovedor, catártico y esperanzador. Espero que la gente no llore por que es infeliz [se ríe]. La palabra que usaría es catarsis.

P.- El libro está escrito para jóvenes adultos, pero la película está hecha para una audiencia más amplia. Supongo que es una película familiar. Si eres padre o madre, o incluso abuelo o abuela, puedes ir a verla al cine con tus hijos o nietos. ¿Cómo lo ves?

R.- ¡Por supuesto! Es difícil decir el mínimo de edad apropiado para ver la película [A 500 millas de casa]. Más allá de algunos de los temas y que hay un poquito de lenguaje soez… No hay ningún tipo de violencia. Diría que es apta para mayores de 8 ó 9 años. Mis hijos tienen 5 y 7 años; el mayor podría verla. Es una película con un elenco multigeneracional: los hermanos tienen 9 y 15 años; los padres están en la treintena. Y luego están los abuelos. Esa experiencia en pantalla puede verse reflejada en la audiencia. A mí me gusta hacer películas que puedes ver acompañado de tu familia.

P.- Más allá del giro, hay temas que transcurren a lo largo de la película como la enfermedad –la demencia de la abuela–, el divorcio de los padres; son temas que pueden conectar con los espectadores adultos, pero también con los niños y adolescentes. La ficción para niños y adolescentes puede hablar de cosas serias.

R.- Absolutamente. La realidad es que los niños, a menudo, se encuentran con situaciones serias en la vida, como la separación de sus padres, la muerte de un familiar –de sus abuelos–. Pero también son temas universales. Desgraciadamente experimentarás el duelo en algún momento, así que es una experiencia universal con la que la gente conectará por sus propias vivencias. Esos temas universales, aunque la historia y el contexto sean diferentes, son los que a mí siempre me atraen.

P.- He ahí el sentimiento de culpa.

R.- Mi experiencia está en el documental; estuve haciendo documentales unos veinte años. He estado en contacto con muchas familias, y he hecho películas específicamente sobre este tipo de experiencia que vive la familia protagonista de A 500 millas de casa. Un evento traumático [como este] dentro de una familia a menudo lleva a fracturas, culpas y remordimientos, y que la familia se desmorone.

P.- Y además, las vistas son espectaculares. Obviamente, esto es una road movie [película de carretera]. La acción empieza en Reino Unido y después se desplaza a Irlanda. 

R.- Cuando estábamos grabando en Irlanda, me interesaba mucho evitar algunos estereotipos de Irlanda como la isla esmeralda por su verde. Pero la papeleta de colores en Irlanda es mucho más variada. Hay ciertas partes de Irlanda que son sencillamente hermosas; es imposible que no se vean preciosas [en pantalla]. Son espectaculares, pero tienen una belleza agreste, sobre todo la costa oeste de Irlanda, conocida como la Ruta Costera del Atlántico. Hay grises, azules y verdes; es una gran variedad en esa paleta de colores. Es algo que ves y experimentas naturalmente cuando vas a esa zona y la filmas. Tiene esa belleza intrínseca.

P.- Mi última pregunta no tiene que ver con la película. Hace diez años, Reino Unido decidió salir de la Unión Europea.

R.- Yo no lo decidí.

P.- Me preguntaba cómo el Brexit ha afectado al estado del cine en Reino Unido. No es Hollywood, obviamente, pero el cine británico tiene mucha fuerza. Hemos visto ahora en España Incontrolable (I Swear) y ha sido un éxito. ¿Cómo el Brexit ha afectado a la manera en que grabáis en Reino Unido y cómo enseñáis vuestras películas en el extranjero?

R.- Es difícil decir cómo ha impactado el Brexit en eso. Me explico: a muchos de nosotros nos desagradó el Brexit. Fue una diferencia muy ajustada. Creo que muchos de quienes querían irse [de la Unión Europea] ahora se arrepienten de esa decisión; que estén dispuestos a admitirlo o no es otra cuestión. ¿Cómo afecta eso a la producción cinematográfica? A nivel práctico, la mayoría de los países tienen algún tipo de incentivo fiscal para grabar en ellos; varía de un país a otro. Existe en Irlanda y en Reino Unido.

Supongo que nuestra identidad cultural se refleja en la representación de nuestras diferentes culturas. Pero no creo que se trate de nacionalismo. Está bien reconocer lo que nos define culturalmente sin querer separarnos de los demás, de quienes compartimos fronteras. Por ejemplo, Irlanda forma parte de Europa, y el Reino Unido no. Eso nos resulta extraño a la mayoría. Bill Nighy tiene ascendencia irlandesa, por sus abuelos, y se identifica mucho con la cultura irlandesa y con esa herencia. Después del Brexit, como muchos británicos con ascendencia irlandesa, solicitó un pasaporte irlandés. Y cuando viajó a Irlanda para la película [A 500 millas de casa], lo hizo con pasaporte irlandés. Y eso era muy importante para él, y lo entiendo. Muchos de nosotros no queremos separarnos de Europa.