Nacho Carretero y Arturo Lezcano son periodistas. La carta de presentación del primero sigue siendo, más de una década después, su libro de no ficción Fariña, sobre el narco Sito Miñanco y compañía. Quizás cayó en sus manos y lo leyeron. O vieron la serie de televisión. Fariña fue el primero de varios trabajos de Carretero, periodista, en ficción. He ahí En el corredor de la muerte, sobre Pablo Ibar, y Marbella; ambas series producidas por Movistar Plus. Esta última, creada por Dani de la Torre y Alberto Marini (La unidad), fue idea de Carretero y de Lezcano (guionista en Salvados); un dúo que repite como documentalistas en la película Cronos, con dirección de Fernando González Molina y guion de Alberto Marini. La acción empieza el 17 de agosto de 2017 en Barcelona. Se trata, efectivamente, del atentado de Las Ramblas.
Hechas las presentaciones, reproducimos a continuación la entrevista a Nacho Carretero y Arturo Lezcano, documentalistas de la película Cronos, ya en cines.
P.- El director de Cronos comentaba que ya habíais trabajado en este suceso de hace 9 años cuando hicisteis el documental de tres partes 800 metros [Netflix], dirigido por Elías León Siminiani. ¿Qué ha cambiado?
R.- (Nacho Carretero) Una cosa es trabajar para un documental y otra, para una ficción; es un cambio muy importante. Hace unos años, Arturo [Lezcano] y yo decidimos montar una productora creativa con la idea de que nuestras investigaciones [periodísticas] acaben convertidas en ficción, tanto series como películas. Marbella es un buen ejemplo de eso; una realidad que tenemos y la trasladamos a la ficción. Es muy interesante la ficción como herramienta para dar a conocer realidades que nos rodean. Cronos es otro buen ejemplo; es un bagaje de una investigación previa y de repente apareció este desafío. Beta [la productora] nos propuso hacer una película de esto.
Entonces, el código cambia; ahí nos juntamos con Beto [Alberto Marini] para escribir el argumento. Hay una investigación, pero nos esforzamos por encontrar la profundidad de los personajes, encontrar los puntos que hagan avanzar la narración… Después de estos años con nuestra productora [Ailalelo] hemos aprendido cómo trasladar una investigación periodística al guion; ahí estuvo el desafío de esta película. Esta es la diferencia fundamental entre hacerlo con un objetivo periodístico y un objetivo de ficción.
R.- (Arturo Lezcano) Y respecto al documental de 800 metros, básicamente se busca el otro lado del espejo. Son ciento y pico horas en un lugar determinado; viniendo de la realidad, eso es un caramelo narrativo. Nos centramos en el punto de vista policial, de la comunicación; y también de la proximidad emocional del personaje al que interpreta Mónica López con la familia de los terroristas de Ripoll.
P.- Digamos que esta película [Cronos] circula por tres carriles. Los códigos de una película son diferentes a los de una serie de televisión. Son tres historias (más o menos) paralelas que acaban confluyendo, pero no de manera artificiosa.
R.- (Nacho Carretero) Al revés; es muy orgánico porque hay algo de intuitivo. La propuesta de la productora desde el primer minuto es contar la historia de esas cien horas que pasan desde el atropello hasta que se ha abatido al terrorista. Inevitablemente cuentas cómo se lleva a cabo ese operativo, cómo se comunica y cuáles son las consecuencias sociales de ese hecho. Es lo que te pide el cuerpo: 'Si voy a contar este hecho; tengo que contar cómo lo está viendo la gente, cómo está recibiendo esa comunicación y cómo lo están viviendo los implicados'.
R.- (Arturo Lezcano) Esa es la magia del audiovisual. No tiene nada que ver vivir esos 5 días, y lo que vino después, como periodistas con una ficción de hora y media, dos horas, en que puedes colocar todo eso y profundizar para que quede en el espectador un pozo sociológico y político a través de tres tramas que confluyen en ciento y pico horas.
P.- Han pasado sólo 9 años de este atentado y me había olvidado de muchos detalles.
R.- (Nacho Carretero) Una particularidad de este atentado es la desmemoria. Ocurrió el 17 de agosto [de 2017], y en septiembre estábamos inmersos en el Procés, con todo el eco mediático. Que yo recuerde, no se ha dado un atentado en Europa cuya cola mediática fuera tan breve porque fue engullido por el Procés. Mucha gente ha visto la película y no se acordaba de alguna cosa.
R.- (Arturo Lezcano) De todas maneras, casi todo el mundo recuerda dónde estaba aquel 17 de agosto, aunque fuese verano.
P.- Sí me da la sensación de que en la ficción nos vamos muy atrás en el tiempo a contar cosas de hace décadas; ahora nos ha dado por mirar a los ochenta y noventa. Pero a lo mejor no miramos el presente o el pasado reciente.
R.- (Arturo Lezcano) Nosotros somos los 'apóstoles' de lo contrario: busquemos y hurguemos en lo que nos está pasando. Por eso hablábamos de Marbella; es algo que está pasando. Incluso, si podemos, nos anticipamos un poco más allá del eco mediático o de los titulares que no profundizan.
P.- No sé si estáis de acuerdo conmigo en que, a veces, tanto el periodista como el guionista tienen que adelantarse a los acontecimientos; leer mucho… Como en un think tank. Esta película [Cronos], cuando saliera, podía resonar incluso con el tema de la inmigración.
R.- (Nacho Carretero) Nuestro empeño es detectar qué cosas nos afectan como sociedad e individuos, y ponerlas al servicio de contar historias. La ficción es una herramienta muy poderosa para arrojar luz sobre fenómenos y problemas que nos afectan. La migración nos preocupa. Es interesante escarbar ahí, profundizar y elegir una historia, un punto de vista en los personajes que pongan sobre la mesa fenómenos que nos preocupan y hagan un eco que, muchas veces, un reportaje o un documental no tiene.
P.- Última pregunta. No sé si estáis familiarizados con el término 'copaganda'. Esto lo hacen mucho los estadounidenses con sus CSI, etc. Lo bien que lo hace todo la Policía. "¡Viva la Policía!". La 'copaganda' es todo lo contrario a demonizar el cuerpo. A lo mejor hay un término medio… El director [Fernando González Molina] me ha hecho ver que Cronos no es una película grandilocuente en este sentido y reconoce que se hicieron cosas mal. Al haber colaborado con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, será un juego de equilibrios.
R.- (Nacho Carretero) Totalmente. Los Mossos d'Esquadra colaboraron muy generosamente con nosotros. La película [Cronos] está muy cerca de la realidad, y la realidad es que los Mossos lo hicieron muy bien. Esa es la realidad y, como tal, la película intenta reflejarlo; también sus miserias. El terrorista escapó del cerco a Barcelona. Se saltó un control y se les escapó. Y eso está en la película [Cronos]. Tarda tres días en ser localizado. Y eso está en la película. Lo que falló está en la película porque los propios Mossos d'Esquadra no han tenido nunca ningún problema en reconocerlo.
P.- Se obra un milagro: habláis un poco de política. Maniobras…
R.- (Arturo Lezcano) Es imposible abstraerse de eso. La sutileza es el valor que puede tener la película [Cronos] para no meterse en cosas que tampoco vienen al caso en la trama real, en las tramas que confluyen durante esas ciento y pico horas vertiginosas que todo el mundo sabe, se acuerde o no, cómo empezó y cómo terminó.
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