Un pintor casi desconocido del que todo el mundo conoce un cuadro. El hombre cuyos lienzos llevan años ayudando a ilustras textos financieros y manuales económicos. El enigmático flamenco que a finales del siglo XVI observó con paciencia el «mercado» y decidió convertirlo en una obra de arte.

A Marinus van Reymerswale apenas se le conocen obras y la mayoría de las pocas que se le atribuyen formalmente se encuentran en Madrid. Por eso ahora el Museo del Prado presenta una exposición con una decena de ellas, una muestra pequeña pero que engloba gran parte del pintor.

Una de las obras que componen la exposición ‘Marinus: Pintor de Reymerswaele’, en el Museo del Prado, Madrid.

Marinus: Pintor de Reymerswale, que se puede visitar desde hoy hasta el 13 de junio, nos enseña a banqueros, abogados, recaudadores de impuestos y lo hace en verdes y rojos. «La exposición, comisariada por Christine Seidel, Conservadora de pintura hasta 1800 en la Staatsgalerie Stuttgart y becaria de la Fundación María Cristina Masaveu Peterson en el Prado en 2018, reúne 10 pinturas de este enigmático artista, tres de ellas inéditas en España procedentes del Louvre, el Hermitage y del Museo de Bellas Artes de Gante», explican desde la pinacoteca.

Aunque una de la obras más importantes, y puede que la más conocida, ya estaba en los fondos del museo madrileño. El cambista y su mujer es uno de los cinco lienzos en propiedad del Prado. En ella, una mujer y su marido cuentan dinero ante una mesa repleta de monedas de oro, plata y libros de contabilidad. Los personajes aparecen vestidos con ropajes excéntricos, grandes sombreros coloridos y enigmáticos gestos caricaturescos.

Una visitante observa la obra ‘El recaudador de impuestos y su mujer’.

Tanto esta obra como las otras cuatro que pertenecen al Prado han sido «restauradas en el taller de restauración del museo para la exposición a partir de 2018 y ahora se presentan juntas por primera vez al público». Y tal y como explica a Efe la comisaria, han conseguido “perfilar mejor la manera de pintar de Marinus cómo copia sus pinturas, usaba calcos y cuadrículas para repetir los motivos”.