Literatura

'Te receto un libro': varios escritores se ponen la bata de médico y aconsejan qué leer

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«Te receto un libro» es una iniciativa que puso en marcha la Escuela de Escritores en el año 2013, en el marco de la celebración de la Feria del Libro de Madrid. Con la intención de desarrollar un proyecto nuevo, sus creadores observaron que el máximo contacto que un lector puede tener con su escritor favorito, son los dos minutos que coinciden en una firma de libros. Esta novedosa iniciativa permite tener un cara a cara entre el lector y el escritor.

Para conocer más acerca de esta idea, en El Independiente hemos hablado con Germán Solís, subdirector de Escuela de Escritores, que nos ha explicado a grandes rasgos su metodología, «es como si fueras a un consultorio médico. Pides la cita, vas a la sala de espera y comentas con el escritor o ‘librólogo’ qué tipo de literatura te gusta o qué te apetece leer en este momento». Se ha dado el caso de personas que se encontraban en un momento de su vida en el que no sabían muy bien qué carrera universitaria escoger, situación para la que algunos de estos expertos les recomendaron la lectura de la novela El guardián entre el centeno.

Debido a la cercanía del Día del Libro, que tendrá lugar el próximo 23 de abril, la Escuela de Escritores ha decidido ponerla de nuevo en marcha a pesar de que se les presentaba un «desafío tecnológico». Para ello han habilitado una página web, que funciona exactamente igual que un consultorio médico: miras el calendario de abril y escoges «librólogo» en función de la disponibilidad. Una vez seleccionada la fecha, «te enviaremos una clave para entrar en Zoom y así puedas charlar durante diez minutos con el autor».

Una vez en la consulta, el especialista le pregunta al «paciente» qué tipo de literatura le gusta, o que le comente su última lectura. Por ejemplo, una lectora de la escritora Marta Sanz, que estaba empezando por aquel entonces a escribir una novela, le preguntó a la autora por textos para consultar que le ayudaran a comenzar a escribir.

O en relación a cuestiones más personales, otra «paciente» estaba buscando un libro que le ayudara a buscar el sentido a su vida. Por ello, Germán Solís nos confirma que «la gente que entra a esta consulta literaria es tan heterogénea como todos los tipos de lectores».

Por otra parte, afirma que la acogida por parte de los escritores es muy grande, y que les parece una idea fantástica. De hecho «en la primera semana ya teníamos montado lo que queríamos hacer para lo que queda de cuarentena. Nuestro objetivo era ofrecer citas de diez minutos, durante dos horas todos los días».

Ahora, desde la escuela están trabajando para ampliar el horario durante el mes de mayo, para que pueda funcionar durante todo el tiempo que dure el confinamiento, y también para que se sumen más escritores. De entre todos los autores, «los más demandados han sido los que cuentan con un número mayor de lectores, como Rosa Montero o Marta Sanz».

Literatura como algo más que una vía de escape

A pesar de lo traumática que esta resultando esta experiencia que supone la pandemia mundial, hay gente que está pasando una cuarentena normal, que no está enfermo ni tiene problemas económicos, y que dispone de mucho tiempo. Al subdirector de la escuela, que actualmente está teletrabajando, «no le asusta el aburrimiento, porque tengo mi casa llena de libros y discos».

En estos tiempos de cuarentena en los que la cultura nos está ofreciendo una amplia oferta -gran parte de ella, gratuita- , y que tanto nos ayuda a sentirnos menos solos, un libro «te ayuda muchísimo y te acompaña». Si en un verano te has leído cerca de quince libros, ahora lo mas probable es que alargues la lectura hasta altas horas de la madrugada, «los lectores sabemos qué supone un libro, y lo que más me gustaría de nuestra iniciativa es transmitir a los que no son lectores, la importancia de hacerte lector».

Más allá de que el título que se escoja sea comercial o no, lo más importante es que cumpla con su función: entretenimiento, reflexión, emoción, conocimiento… y compañía. «Luego, si estás muy nervioso o tienes un problema que te tiene desvelado, mi remedio es leer un libro que te desconecte de ese tema, para ayudarte a conciliar el sueño y poder salir de una preocupación recurrente», cuenta Germán Solís.

Además, nos propone la lectura en esta cuarentena, como una experiencia más allá de la mera desconexión, puesto que afirma que puede ser «mucho más». Hace hincapié, en que a veces necesitar un libro para profundizar en experiencias o momentos vitales que pueden ser «más o menos duros, te permite encontrar una conexión emocional o psicológica con un personaje al que le pasa lo mismo».

Siguiendo con la terminología médica, Solís ve la literatura como un «tratamiento de choque». Ahora hay que darse cuenta de que «ser lector te va a ayudar más en este momento, por el tema del tiempo, el aburrimiento y la comunicación». Pero además, el libro es el único mecanismo que nos permite introducirnos en la mente de otra persona, y eso es algo que «no ha conseguido ninguna máquina».

Cuando un escritor redacta un monólogo interior, el libro es el único mecanismo por el que accedes a la mente de otro ser humano. «La mayoría de la gente lo tiene muy vinculado a desconectar», cuenta el subdirector. Sin embargo, a lo mejor un libro le viene bien a un adolescente para saber que «su problema no es único y que hay más gente a la que le pasa lo mismo que a ti», sentencia Germán Solís.

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