La primavera es la estación de las flores y de los libros; dos buenas opciones, mejor si son complementarias, para regalar a madres y abuelas el primer domingo de mayo, Día de la Madre. Aquí viene un hatillo de sugerencias en materia de libros. Como los buenos bouquets, variado y equilibrado. Fresco, porque son títulos recientes o recientemente recuperados. Y con una característica adicional: todos llevan firma de mujer.

‘Últimas noches del Edificio San Francisco’, de Blanca Riestra (Algaida)

En Últimas noches del Edificio San Francisco, 52º Premio Ateneo de Sevilla de Novela, Blanca Riestra recrea los brillantes estertores del Tánger internacional de finales de los años 50 del siglo XX, donde artistas, escritores y jet-setters internacionales apuran los privilegios de un oasis de exotismo y libertad. En torno al encuentro real de Jane Bowles y Carmen Laforet, aquí ficcionada bajo el nombre de Carmen Aribau, Riestra crea una novela extraordinaria sobre un tiempo y un lugar irrepetibles.

‘Nada’ de Carmen Laforet (ed. José Teruel. Cátedra)

Este 2021, coincidiendo con el centenario del nacimiento de Carmen Laforet, Cátedra ofrece una edición crítica de su primera y celebrada novela, Nada, con la que la escritora ganó el primer Premio Nadal, en 1944. José Teruel contextualiza la obra y esclarece la figura cautivadora de Laforet, más allá de los tópicos perpetuados durante años. Una buena ocasión para leer, o releer, la peripecia en la Barcelona de posguerra de Andrea, la inolvidable protagonista de Nada. Y también para volver sobre Música blanca, el conmovedor libro que Cristina Cerezales Laforet dedicó a su madre en 2009.

‘Casa se busca’, de Socorro Giménez (Caballo de Troya)

Casa se busca es el primer libro de Socorro Giménez, traductora y coordinadora de publicaciones del museo MALBA de Buenos Aires. Este texto inclasificable, a ratos prosa y a ratos poesía, es una exploración íntima de una mujer que recuerda, inventa, registra percepciones e incertidumbres. Uno de los hallazgos indiscutibles de Jonás Trueba al frente este año de Caballo de Troya, el sello volátil de Penguin Random House.

‘Alguien camina sobre tu tumba’, de Mariana Enríquez (Anagrama)

Argentina del 73 como la novel Giménez, Mariana Enríquez es, por el contrario, una de las voces consolidadas y reconocidas de la narrativa iberoamericana actual. Premio Herralde y Premio de la Crítica en 2019 con Nuestra parte de la noche, Anagrama recupera ahora esta colección de crónicas, incrementada en un tercio respecto a la primera edición argentina de 2014, que dan testimonio de una particular afición de Enríquez: visitar cementerios. Que son junto a los mercados, como dejó dicho Jünger, entre otros, el termómetro del vivir y el morir de un lugar. Veinticuatro camposantos de todo el mundo, míticos o secretos, sometidos al talento para lo macabro de esta escritora de primera.

‘Infierno en el paraíso’, de Clara Sánchez (Planeta)

Gracias a sus estudios de árabe, Sonia, una joven camarera en un hotel de Marbella, entra a trabajar al servicio de las princesas saudíes que frecuentan la ciudad. Amina, segunda esposa del rey Fadel, la convence para que comience a dar clases de castellano. La generosidad saudí resuelve los problemas económicos de Sonia, pero la desaparición de la princesa Amina la envuelve en una angustiosa trama que Clara Sánchez, en Infierno en el paraíso (Planeta), administra con su talento habitual.

‘El grupo’, de Mary McCarthy (Impedimenta)

Estamos ante la oportuna recuperación de un clásico moderno de la literatura norteamericana en traducción de Pilar Vázquez. La novela más conocida de Mary McCarthy cuenta los avatares de nueve egresadas del elitista Vassar College, la prestigiosa universidad entonces exclusivamente femenina, desde su graduación en 1933 hasta las vísperas de la entrada de EEUU en la Segunda Guerra Mundial. La personalidad y las inquietudes de estas mujeres desafían las convenciones de su tiempo en materia de sentimientos, familia, política o sexualidad, hasta el punto que su publicación en 1963 todavía resulto escandalosa. Tres años después, Sidney Lumet firmó una estupenda adaptación al cine.

‘Sed’, de Marie-Claire Blais (Literatura Random House)

Marie-Claire Blais es una de las escritoras canadienses más reputadas, el envés francófono de lo que representan Margaret Atwood o la nobel Alice Munro. Quizá debido a que el francés sea su lengua de expresión, Blais ha sido una autora poco conocida más allá de las fronteras de Quebec. Ahora, Literatura Random House deshace el entuerto iniciando, con Sed (traducción de Lydia Vázquez Jiménez), la publicación de la serie de diez novelas con las que Blais ha tomado el pulso a nuestro tiempo. Una obra torrencial, sin un punto y aparte, ambientada en un lujoso hotel del Golfo de México en los últimos días de 1999, donde en torno a la protagonista, Renata, convaleciente de una grave operación que le hace replantearse toda su vida, desfila un heterogéneo coro de personajes cuyas vidas se entrecruzan. Un hallazgo.

‘Mi padre y su museo’, de Marina Tsvietáieva (Acantilado)

La de Marina Tsvietáieva fue una de tantas vidas truncadas por la Revolución. Poeta extraordinaria, libérrima y precoz, abandonó Rusia en 1922, adonde volvería después de la Segunda Guerra Mundial para padecer las consecuencias del estalinismo antes de suicidarse en 1941. Su obra fue reivindicada desde finales de los años 50. Después de Mi Pushkin, Mi madre y la música y Diarios de la Revolución de 1917, Acantilado presenta, con traducción de Selma Ancira, Mi padre y su museo, una delicada evocación de la figura de su progenitor, Ivan Tsvietáiev, fundador del Museo Pushkin de Moscú.

‘Diario de duelo’, de Mary Shelley (Hermida)

Cuando en 1814 la autora de Frankenstein, apenas una adolescente, se escapó a Francia con el poeta y discípulo de su padre Percy Shelley, comenzó a llevar un diario. Los avatares de la vida de la pareja, hasta la muerte de Percy en el triste naufragio de Livorno en 1822, son dignos del aliento romántico del temperamento de ambos. Los Diarios de Shelley son un libro casi secreto, editado defectuosamente en inglés en 1987. De esa edición, Gonzalo Torné ha entresacado una selección, presentada ahora por primera vez en castellano de la mano de Hermida Editores. Una pequeña joya que está sin duda entre lo mejor de la obra de Shelley.

‘Diario de una filósofa embarazada’, de María Martín Gómez (Tecnos)

María Martín Gómez es profesora de Filosofía en la Universidad de Salamanca. Cuando se quedó embarazada decidió comenzar a escribir su experiencia en clave filosófica. Porque, aun siendo la fecundación y la vida el origen del Universo, reparó en que la filosofía no ha estudiado con detenimiento el fenómeno fisiológico del embarazo. Por eso Martín Gómez se dejó llevar con este Diario de una filósofa embarazada, que es autoexploración, reflexión íntima, relectura del acervo filosófico y regalo prenatal para Cecilia, su hija.

‘La arqueología desde el espacio’, de Sarah Parcak (Ariel)

Gracias a las nuevas tecnologías, la arqueología ha dado el salto del suelo al cielo, del yacimiento al espacio. ¿Al espacio? Lo explica Sarah Parcak, arqueóloga, egiptóloga, profesora de Antropología y divulgadora en La arqueología desde el espacio (Ariel). Las imágenes por satélite han revolucionado la disciplina, permitiendo localizar y cartografiar yacimientos y estructuras del pasado que permanecían ocultos y que de otro modo no se hubieran podido descubrir. Un viaje apasionante al pasado de la humanidad y al futuro de la arqueología.

‘El color del tiempo’, de Marina Amaral y Dan Jones (Desperta Ferro)

Desde mediados del siglo XIX la Historia, gracias a la fotografía, empezó a contarse también en imágenes. Durante algo más de un siglo, eso sí, fueron en blanco y negro. El historiador Dan Jones y la colorista Marina Amaral han decidido cambiar la historia, al menos en cuanto al color de esas imágenes del pasado. Y han armado El color del tiempo (Desperta Ferro), un libro delicioso que recorre la historia entre 1850 y 1960 de década en década a través de una serie de hitos y de sus imágenes icónicas, que cobran nueva vida gracias al color. Una cuidadísima operación a prueba de puristas que ilustrará y hará las delicias de quien sabe y de quien que no, gracias al cuidado relato, en textos e imágenes, y a la exhaustiva cronología que lo vertebra.