Es el cáncer más frecuente entre las mujeres occidentales. En el año 2015 se diagnosticaron en España más de 27.000 casos de cáncer de mama y, según las cifras actuales, la probabilidad de que una mujer desarrolle un tumor mamario a lo largo de su vida es de una entre ocho.

Sin embargo, las perspectivas ante el diagnóstico han cambiado mucho en los últimos años. Es más, según la doctora Ana Lluch, investigadora y jefa de Servicio de Hematología y Oncología del Hospital Clínico Universitario de Valencia, asegura que «el cáncer de mama es uno de los que más han cambiado sus perspectivas en la última década».

«El cáncer de mama es uno de los que más han cambiado sus perspectivas en la última década»

Lluch ha participado en el principal encuentro sobre oncología médica que se ha celebrado la pasada semana en Madrid, en el que se han presentado los últimos avances en el tratamiento de los tumores de mama. «Lo principal es que ya no hablamos de tumores grandes o pequeños, sino que gracias a la biología molecular tenemos otra forma de ver sus perspectivas y su diagnóstico», ha asegurado la oncóloga.

Lo que ha supuesto la biología molecular para el cáncer de mama es que donde antes se trataba a todas las mujeres diagnosticadas por igual, ahora se dividen en subtipos y se tratan de forma distinta. «Se han presentado en el Congreso distintos estudios muy prometedores, como algunos que han demostrado que tumores de tamaño pequeño, que antes considerábamos de bajo riesgo, pueden ser muy agresivos y en ellos es recomendable la quimioterapia», ha destacado.

«Hoy ya podemos hablar de curación en el 80% de los casos»

Gracias sobre todo a los últimos avances en terapias genómicas y a los programas de detección precoz o screening – cuya implantación es ya una realidad en toda España, a diferencia de otros programas como el de colon -, la perspectiva tras el diagnóstico de un cáncer de mama es muy distinta a la de hace unos años. «Hoy ya podemos hablar de curación en el 80% de los casos», subraya Lluch, «y entre el 15 y el 20% de las mujeres ya no recibe quimioterapia tras la operación».

 

La doctora Ana Lluch, a la derecha de la imagen durante una rueda de prensa de ESMO.

Otro dato muy positivo es que se extirpan la mitad de mamas que hace 10 años. «Hace una década había que extirpara la glándula mamaria en el 70% de los casos, hoy es la mitad», afirma la investigadora valenciana. «Y prácticamente ninguna sale del quirófano sin glándula mamaria, se reconstruye en el mismo momento», añade.

«Prácticamente ninguna mujer sale del quirófano sin glándula mamaria, se reconstruye en el mismo momento»

Mientras que el debate sobre la escalada del precio de los nuevos medicamentos contra el cáncer está sobre la mesa y surgen protestas por los problemas de acceso, Lluch afirma que este problema no se da para los tumores mamarios: «Afortunadamente, el acceso a nuevos fármacos en el cáncer de mama es muy generalizado». Además, la oncóloga destaca el papel fundamental que están jugando los programas de detección precoz: «Es importante porque está destinado a detectar tumores que no se palpan entre mujeres de 45 a 70 años», afirma la doctora del Hospital Clínico de Valencia, donde estos programas tienen una aceptación del 70% (todas las mujeres que cumplen los requisitos reciben una carta en su casa para participar en el programa).

El futuro pasa, según Lluch, por la terapia genómica: «Para los próximos 10 años el panorama es muy alentador. El campo de avances no será la quimioterapia, sino los tratamientos dirigidos contra las alteraciones genómicas, las llamadas terapias diana».