Vida Sana

Sustituir la leche por bebidas vegetales puede generar déficit de yodo

Un estudio británico asegura que el contenido en yodo de estas bebidas es de un 2% comparado con el que contiene la leche de vaca

logo
Sustituir la leche por bebidas vegetales puede generar déficit de yodo
El estudio se ha publicado en el 'British Journal of Nutrition'

Cambiar la leche por bebidas vegetales como la de soja pueden generar déficit de yodo.

Resumen:

Cada vez más gente decide sustituir la leche por bebidas alternativas, léase soja, almendras, coco, arroz, almendras u otras. El consumo de leche no para de disminuir aunque las recomendaciones de los expertos aboguen por introducir en la dieta tres lácteos al día.

Sin embargo, ahora un nuevo estudio publicado en el British Journal of Nutrition ofrece una razón más para beber leche: quienes sustituyen la leche por otras bebidas vegetales pueden arriesgarse a tener déficit de yodo.

Este estudio es el primero de esta clase en Reino Unido y ha examinado el contenido en yodo de 47 bebidas alternativas a la leche (soja, coco, almendras, avena, nueces y cáñamo,entre otras, excluyendo las dirigidas específicamente a niños) y las ha comparado con el que tiene la leche de vaca.

Los investigadores de la Universidad de Surrey concluyeron que la concentración de yodo en estas bebidas era insuficiente y llegaba aproximadamente al 2% comparado con las de la leche de vaca.

La leche y los lácteos son la principal fuente de yodo en la dieta del país anglosajón, por lo que las bebidas vegetales no se perfilan como buenas sustitutas de la leche.

El yodo es necesario para que funcione la hormona tiroides, especialmente durante el embarazo, cuando es esencial para el desarrollo del cerebro del feto.

El estudio destaca también que en otra investigación anterior se ligó un bajo nivel de yodo en las gestantes con menores índices de inteligencia en sus hijos (de hasta nueve años de edad).

 

Cada vez más gente decide sustituir la leche por bebidas alternativas, léase soja, almendras, coco, arroz, almendras u otras. El consumo de leche no para de disminuir aunque las recomendaciones de los expertos aboguen por introducir en la dieta tres lácteos al día.

Sin embargo, ahora un nuevo estudio publicado en el British Journal of Nutrition ofrece una razón más para beber leche: quienes sustituyen la leche por otras bebidas vegetales (antes llamadas “leche de…” hasta que la justicia europea prohibió dicha nomenclatura) pueden arriesgarse a tener déficit de yodo.

Este estudio es el primero de esta clase en Reino Unido y ha examinado el contenido en yodo de 47 bebidas alternativas a la leche (soja, coco, almendras, avena, nueces y cáñamo,entre otras, excluyendo las dirigidas específicamente a niños) y las ha comparado con el que tiene la leche de vaca.

Los investigadores de la Universidad de Surrey concluyeron que la concentración de yodo en estas bebidas era insuficiente y llegaba aproximadamente al 2% comparado con las de la leche de vaca. La leche y los lácteos son la principal fuente de yodo en la dieta del país anglosajón, por lo que las bebidas vegetales no se perfilan como buenas sustitutas de la leche.

Para qué es importante el yodo

El yodo es necesario para que funcione la hormona tiroides, especialmente durante el embarazo, cuando es esencial para el desarrollo del cerebro del feto. El estudio destaca también que en otra investigación anterior se ligó un bajo nivel de yodo en las gestantes con menores índices de inteligencia en sus hijos (de hasta nueve años de edad).

“Mucha gente no está al tanto de la necesidad vital de este mineral y que las bebidas vegetales no consiguen sustituir el aporte necesario. Esto es más importante en las mujeres embarazadas y en las que estén planeando un embarazo”, afirma Margaret Rayman, profesora de Medicina Nutricional en la Universidad de Surrey.

Un vaso de una bebida vegetal aporta aproximadamente dos miligramos de yodo, una proporción muy pequeña de la recomendación diaria, que es de 150 miligramos. Durante el embarazo, además, esta recomendación sube a 200 miligramos al día. La OMS considera que la carencia de yodo es la principal causa prevenible en el mundo de lesión cerebral del feto y del lactante y del retraso del desarrollo psicomotor en los niños pequeños, asociándose también a este problema el cretinismo, enanismo, sordomudez, abortos y malformaciones congénitas, retraso del crecimiento o deterioro intelectual.

El yodo es importante sobre todo en el embarazo y la infancia

No obstante, también hay que cuidar no elevar demasiado los niveles de yodo, ya que un exceso puede también ocasionar problemas de salud como el hipertiroidismo.

¿Qué alimentos contienen yodo?

La fuente principal de yodo en la alimentación está en la sal, siempre que sea yodada, ya que tiene 60 miligramos de yodo por cada 100 gramos de sal. Con media cucharadita ya tendríamos la cantidad recomendada en un día, como explican en el portal Efe Salud.

La leche y los lácteos son fuente de yodo, especialmente si proceden de rumiantes alimentados con piensos enriquecidos en yodo. También se puede encontrar yodo en los pescados y mariscos, las algas y los vegetales, siempre que el suelo donde se hayan cultivado tuviese yodo.