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Fumar aumenta hasta un 60% el riesgo de quedarse sordo

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Fumar aumenta hasta un 60% el riesgo de quedarse sordo
Fumar aumenta hasta un 60% el riesgo de quedarse sordo.

Fumar aumenta hasta un 60% el riesgo de quedarse sordo.

Resumen:

Todos conocemos que el tabaco es el principal factor para desarrollar un cáncer. También está considerado uno de los primeros condicionantes para desarrollar una enfermedad cardiovascular y, por supuesto, para las enfermedades respiratorias.

Sin embargo, lo que no es tan común es relacionar el tabaco con la pérdida de oído, como acaba de mostrar un estudio sobre 50.000 personas realizado por investigadores de la Universidad de Japón y que se ha publicado en Oxford University Press.

Este estudio siguió durante más de ocho años a 50.000 personas a través de sus chequeos médicos anuales (incluyendo tests de audio realizados por técnicos) y un cuestionario de estilo de vida. Así, analizaron los datos de cada participante en relación al tabaco. Si habían fumado alguna vez en el pasado o no y si eran fumadores, con el número de cigarrillos y el tiempo transcurrido.

Con todos esos datos y ajustando otros factores como la exposición laboral al ruido, los investigadores concluyeron que el tabaco aumenta de un 20 a un 60% el riesgo de pérdida auditiva entre los fumadores y quienes nunca habían probado el tabaco.

Todos conocemos que el tabaco es el principal factor para desarrollar un cáncer. También está considerado uno de los primeros condicionantes para desarrollar una enfermedad cardiovascular y, por supuesto, para las enfermedades respiratorias. Sin embargo, lo que no es tan común es relacionar el tabaco con la pérdida de oído, como acaba de mostrar un estudio sobre 50.000 personas realizado por investigadores de la Universidad de Japón y que se ha publicado en Oxford University Press.

Este estudio siguió durante más de ocho años a 50.000 personas a través de sus chequeos médicos anuales (incluyendo tests de audio realizados por técnicos) y un cuestionario de estilo de vida. Así, analizaron los datos de cada participante en relación al tabaco. Si habían fumado alguna vez en el pasado o no y si eran fumadores, con el número de cigarrillos y el tiempo transcurrido.

Con todos esos datos y ajustando otros factores como la exposición laboral al ruido, los investigadores concluyeron que el tabaco aumenta de un 20 a un 60% el riesgo de pérdida auditiva entre los fumadores y quienes nunca habían probado el tabaco.

La relación entre el tabaco y pérdida de oído se acentuó en la pérdida de las frecuencias altas, aunque también se daba en las bajas. El riesgo disminuía a partir de cinco años tras haber dejado de fumar.

“Con un grupo de personas tan amplio y un período de seguimiento prolongado, nuestro estudio evidencia fuertemente que el tabaco es un riesgo por sí mismo para la pérdida de oído”, ha afirmado el investigador principal del estudio, Huanhuan Hu, del Centro Nacional de Salud Global y Medicina de Japón. “Los datos muestran que hay que enfatizar en el control del tabaquismo para prevenir o retrasar la pérdida de oído”, ha añadido.