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Maratones y bares: la cadena que ha propagado el coronavirus por el norte de Italia

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Maratones y bares: la cadena que ha propagado el coronavirus por el norte de Italia

Castiglione d'Adda es una de las localidades afectadas por el brote de coronavirus desatado en el norte de Italia. EFE

Resumen:

38 años, gerente de la fábrica de la multinacional Unilever en Casalpusterlengo, a 60 kilómetros de Milán. «Una bestia enorme de 90 kilos», dicen sus padres al Corriere della Sera mientras su hijo permanece ingresado y «muy grave». Creen las autoridades que es el ‘paciente 1’ que ha desencadenado la grave crisis del coronavirus que afecta al norte de Italia. Dos personas han muerto en las últimas horas, los contagios superan ya los 50 y casi 50.000 personas en diez municipios han recibido la orden de no salir de casa.

El ‘paciente 1’ hizo vida normal durante 19 días sin saber que lo era, tal y como ha reconstruido el citado medio. Y lo era desde que el 1 de febrero compartió cena con un grupo de amigos entre los que se encontraba D.G., un empresario que por trabajo viaja a China de forma frecuente. Tiene 41 años, había regresado de China el 21 de enero y pese a presentar leves síntomas gripales, sus pruebas por el coronavirus dan negativo el 1 y el 8 de febrero. Es el ‘paciente cero’.

Así le tratan las autoridades italianas que este jueves se presentaron en su casa, le pusieron una mascarilla y lo mandaron al hospital. Sus pruebas han vuelto a dar negativo. La principal teoría es que este hombre fuera portador del virus, aunque contara con una concentración muy baja o un sistema inmunológico fuerte. Lo cual no impide que se lo contagiara a otras personas.

Entre ellos el ‘paciente 1’, Mattia, que no sospechó estar a punto de protagonizar la mayor crisis desatada por el coronavirus fuera de China desde que el brote explotó en Wuhan. Si no, no habría corrido al día siguiente de la cena la media maratón de Santa Margherita Ligure.

Ni habría vuelto a encontrarse con sus amigos el 4 de febrero en un bar de Casalpusterlengo. Allí resultaron contagiados el dueño y al menos otros tres clientes del establecimiento. El virus también se expandía por casa a través de su mujer, embarazada de ocho meses.

Todavía sin síntomas, el ‘paciente 1’ sigue adelante con su vida normal. El 9 de febrero participa en otra carrera en Sant’Angelo Lodigiano, donde al menos un corredor más resulta contagiado. Sólo empezará a notar síntomas el 15 de febrero, tras una cena con dos amigos en un restaurante de Rivergaro. Ese mismo día por la tarde había jugado un partido con su equipo de fútbol. Hasta entonces había continuado trabajando hasta el jueves 13 de febrero en la fábrica de Unilever de Casalpusterlengo, junto a otras 160 personas.

El hombre de 38 años enferma definitivamente durante el fin de semana y el lunes 17 se queda en casa. A mediodía llama al médico de familia, que acude a verle a su domicilio. Nadie menciona China. Tampoco al día siguiente, cuando acude al centro médico de Codogno. Sale de allí con una receta para comprar antibióticos. El médico de familia está ahora en observación.

El 19, con un cuadro ya muy serio, el ‘paciente 1’ termina ingresando en el hospital, primero en planta y después en la UCI. Es entonces cuando su mujer, también contagiada, menciona al amigo con negocios en Asia. El protocolo por el coronavirus, que no se había contemplado hasta entonces, se activa más de 48 horas después de su atención médica. El positivo desata todas las alarmas.

Entre los 26 casos confirmados en la región de Lombardia se encuentran varios enfermeros y médicos del hospital en el que fue atendido. También otros pacientes. El centro quedó cerrado a nuevas altas y nadie sale de él sin haberse sometido antes a las pruebas preceptivas.

En este momento, son diez las localidades que han ordenado a sus habitantes no salir de casa. Casi 50.000 personas entre Codogno, Castiglione d’Adda, Casalpusterlengo, Maleo, Fombio, Bertonico, Castelgerundo, Terranova dei Passerini, Somaglia y San Fiorano.

En Italia, sin embargo, preocupa la extensión del virus, que ya ha registrado casos también en la provincia de Padua, en el Véneto. Allí murió la primera víctima de la crisis, un hombre de 78 años este viernes por la noche. Por la mañana, una mujer en Lombardia se convertía en la segunda. Antes, sólo una persona había muerto en Europa por el coronavirus: un turista chino de avanzada edad en Francia.

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