Un total de 323 personas han dado positivo a las pruebas de coronavirus (Covid-19) en Italia, mientras que once han fallecido, todos ellos eran pacientes mayores de 60 años y con patologías precedentes, según ha señalado este martes el jefe del departamento de protección civil del país, Angelo Borrelli en una rueda de prensa en la que ha actualizado los datos de contagio.

Tres de los nuevos fallecidos respecto al último parte de este mediodía se concentran en la región de Lombardia, principal foco del virus con 240 personas contagiadas y donde se circunscriben los municipios que están completamente aislados por las autoridades. Se trata de dos hombres de 84 y 91 años y una mujer de 84 años. Otro anciano ha muerto en la región del Véneto.

«La patología golpea en términos de mortalidad a los más ancianos. Son más frágiles lo vemos con la influencia, pero en este campo no hay vacuna de momento. La única manera de protegerlos es aislar los focos de contagio activos», ha señalado por su parte el director del departamento de Enfermedades Contagiosas, Gianni Rezza.

En total, Italia ha practicado más de 8.600 test de diagnósticos del coronavirus que han constatado 240 casos positivos en Lombardia; 43 en Véneto; 23 en Emilia Romaña; 3 en Piamonte; 3 en el Lazio; 2 en Toscana; 3 en Sicilia y 1 en Liguria.

No obstante, el presidente de Lombardía, Attilio Fontana, se ha mostrado confiado en que la situación de expansión del coronavirus está «estabilizada» en la región que gobierna, la más afectada en Italia por la epidemia.

«La situación se ha estabilizado. Pero deben pasar 4 o 5 días para analizar cuáles han sido las consecuencias de las medidas extraordinarias tomadas», ha señalado Fontana en una rueda de prensa en Milán.

Además el político del partido ultraderechista de la Liga ha explicado que a partir de ahora para atribuir como causa al coronavirus las muertes de los pacientes infectados, se mandarán los casos al Instituto Superior de la Sanidad de Italia que verificará, en su caso, que los fallecimientos fueron producidos efectivamente por el virus originado en China y fue sólo un elemento más en un cuadro de patologías más amplio.

Los expertos insisten que el virus no causa directamente la muerte, sino que afecta, sobre todo a un grupo más vulnerable como ancianos o gente con patologías previas. Además la Organización Mundial de la Salud (OMS) sitúa la letalidad del coronavirus en el 2% y el 4% entre los infectados en la ciudad china de Wuhan y en alrededor del 0,7% fuera de Wuhan.