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Cientos de turistas británicos desembarcan en Bilbao pese al cierre de fronteras

La descoordinación entre la Guardia Civil y la Ertzaintza hizo que la orden del Ministerio del Interior para impedir el desembarco de los pasajeros llegara cuando todos ellos habían abandonado el ferry que comunica la localidad inglesa de Portsmouth y Bilbao

En la España en alerta por el coronavirus, confinada y con las fronteras cerradas hay cientos de turistas ingleses que han sorteado, probablemente sin saberlo, todas esas limitaciones y circulan desde ayer por el País Vasco y su entorno. La Ertzaintza los busca para proceder a su reclusión en los hoteles después de que este martes arribaran en el ferry que semanalmente conecta el puerto inglés de Portsmouth y el de Bilbao.

La medida de urgencia decretada por el Gobierno -a través de una orden del Ministerio del Interior– de proceder al cierre de las fronteras desde la medianoche de este lunes llegó tarde e impidió aplicarla al pasaje del Cap Finistere, un barco botado en 2001 y de 204 metros de eslora que a esa hora ya navegaba rumbo al puerto de Zierbena (Vizcaya). El ferry había partido a primera hora de la mañana para completar las casi 24 horas de travesía que conlleva la ruta. La prohibición de entrada por la frontera a cualquier ciudadano que no sea español es una de las medidas con las que el Ejecutivo de Pedro Sánchez trata de contener la expansión del coronavirus que ha infectado ya a más de 11.000 personas y ha estado presente en la muerte de 491 personas.

Según la información que ofrece la compañía que opera la ruta (Britanny Ferries), el barco tenía las 8.45 como hora prevista de zarpar en Portsmouth el lunes y llegada a Vizcaya a las 14.15 horas de ayer. El Puerto de Bilbao detalla en su web que el ferry -de bandera francesa- atracó concretamente en el muelle A6.

Ficha del ‘Cap Finistere’ y mapa de su ubicación (señalado en morado, a la derecha) en el puerto bilbaíno.

La descoordinación provocó que, a su llegada a puerto, la orden de Interior para proceder a la prohibición de entrada en el país -en cumplimiento del cierre de fronteras para ciudadanos no españoles- no se pudiera aplicar ni por parte de la Guardia Civil, con competencia en la terminal, ni de la Ertzaintza, responsable en materia de Seguridad Ciudadana.

Ante la perplejidad de los agentes de la policía autonómica vasca, en cuanto la orden llegó varias unidades acudieron hasta la terminal portuaria para evitar el desembarco del pasaje pero descubrieron que todos ellos ya habían abandonado el buque, un ferry con capacidad para 850 pasajeros y una tripulación de 107 personas. «Cuando llegaron los agentes descubrieron que todos los pasajeros ya se habían ido, estaban circulando libremente por ahí», aseguran a El Independiente fuentes conocedoras del suceso.

Descoordinación

Era martes, día de Ferry. Como lo son los miércoles y jueves, días de la semana en el que la compañía realiza las tres rutas semanales que inunda de turistas ingleses no sólo Euskadi sino todo su entorno desde hace muchos años. Lo ocurrido ayer provocó un profundo malestar en la Ertzaintza por la falta de previsión de las autoridades a la hora de acordar el cierre de fronteras. No haber podido retener a los turistas en el buque obligó a intentar localizar a los turistas para hacer cumplir las órdenes y limitaciones de circulación que rigen en todo el país. «Ahora es muy complicado localizarlos, habrá que intentarlo, pero muchos ya ni siquiera estarán en el País Vasco, habrán viajado a comunidades autónomas limítrofes», añaden fuentes de la policía vasca.

Los agentes que participaron en la operación no ocultan su sorpresa por la falta de previsión ante lo que es una actividad rutinaria del puerto y que tienen al ferry Portsmouth-Bilbao como una de las rutas habituales. Una línea que también comunica con el puerto de Santander. En el momento en el que se ordenó el cierre de fronteras el buque ya navegaba hacia Bilbao y por tanto su llegada estaba en las previsiones de la Autoridad Portuaria.

El PNV pide explicaciones

Se trata de una ruta que no opera como crucero, con estancias breves de su tripulación en el destino, sino que en ella viajan turistas que habitualmente prolongan su estancia durante una semana y que regresan en alguno de los tres servicios que realiza la compañía entre ambos destinos. «Dentro de unos días, cuando la orden de confinamiento aún seguirá en vigor, habrá que lograr que todos ellos regresen en el ferry de vuelta y coordinarlo de modo adecuado. Todo esto tiene una dificultad increíble», apuntan. Desde la Ertzaintza señalan que a partir de ahora la orden de prohibir su entrada en el país es clara y que por tanto no se permitirá el desembarco.

El PNV ha emitido una nota expresando su sorpresa por la llegada y desembarco del ferry. En la Cámara Alta la formación ha preguntado bajo la supervisión de qué Cuerpo policial se autorizó y por qué no se cumplió la orden ministerial de cierre de fronteras aprobada para paliar la propagación del Covid-19.

A través de una pregunta escrita en el Senado, la senadora del PNV, Almudena Otaola, ha pedido explicaciones al Gobierno sobre lo sucedido y la responsabilidad de que no se aplicarán las medidas de contencion establecidas en la frontera y que permitió la llegada de los turistas británicos al puerto de Bilbao.

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