Homenaje al personal sanitario del Hospital 12 de Octubre de Madrid

Homenaje al personal sanitario del Hospital 12 de Octubre de Madrid. Imagen: C.V. y EFE

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Ansiedad y estrés postraumático: los trastornos con los que lidiarán los sanitarios cuando pase el Covid-19

Salud | Vida Sana

Ansiedad y estrés postraumático: los trastornos con los que lidiarán los sanitarios cuando pase el Covid-19

El problema a nivel psicológico para los profesionales de la salud "aparece a posteriori, a medio o largo plazo, porque en el momento de la crisis todo el mundo responde con su máxima energía" y es cuando una vez pasado el periodo de tensión cuando "el organismo se agota paulatinamente", dice Alejandra Carmona, psicóloga clínica de Cruz Roja

Los médicos, enfermeros y profesionales de Atención Primaria se encuentran en primera línea de batalla en esta guerra contra el Covid-19. Lidian durante la crisis con la enfermedad y la muerte a diario y tienen una sobrecarga de trabajo muy superior a la de una situación común.

Ese incremento de horas en los hospitales unido a la presión que reciben por tener que enfrentarse a una pandemia todavía desconocida pueden llevar a los sanitarios a encontrarse con una situación de tensión que les puede generar alteraciones psicológicas, como estrés, ansiedad e insomnio. «Cuando uno tiene una tarea ingente delante y una emergencia de este calibre, lo que hace es cuidarse a fondo, trabajar y descansar para el día siguiente, porque hay que seguir  haciendo lo mismo y dando el do de pecho», indica Rosario de Arce, jefa del Centro de Salud Mental del Hospital Puerta de Hierro de la localidad madrileña de Majadahonda.

Cuando se vaya normalizando la convivencia, será cuando empezarán a aparecer algunas alteraciones mentales»

Rosario de Arce (Puerta de Hierro)

La población española está todavía presa de una exigente cuarentena que le obliga a «sostener esta situación» provocada por el Covid-19. «Cuando se vaya normalizando la convivencia, será cuando los sanitarios pasen a tener un nivel de exigencia muchísimo menor desde el punto de vista de retos y desafíos profesionales, y es ahí cuando pueden empezar a aparecer algunas alteraciones» psicológicas, señala esta profesional. 

En situaciones de este calibre, «el profesional aguanta y da lo que tiene que dar, pero después pueden venir ciertas consecuencias de sobrecarga mantenida y de problemas de estrés acumulado» que pueden desembocar en «trastornos adaptativos o estrés postraumático», explica De Arce.

Estudios anteriores que analizan las consecuencias mentales en otras crisis vienen a decir que «el problema parece a posteriori, a medio o largo plazo, porque en el momento de la crisis todo el mundo responde con su máxima energía y el organismo se agota después paulatinamente», asegura en la misma línea Alejandra Carmona, psicóloga clínica de la Unidad de Salud Mental de Cruz Roja, que está colaborando con el Hospital Son Espases de Malloca. 

Después pueden venir ciertas consecuencias de sobrecarga mantenida y de problemas de estrés acumulado, que generan trastornos adaptativos o estrés postraumático»

Rosario de Arce (Puerta de Hierro)

«Lo que está escrito es que muchas veces hay problemas después [de la crisis] de ansiedad, depresión y estrés postraumático, que vendrían por la reactivación de todo lo vivido», refleja Carmona. Por crisis anteriores como las del SARS (síndrome respiratorio agudo grave, por sus siglas en inglés) o el MERS (síndrome respiratorio de Oriente Medio), los sanitarios se ven afectados por trastornos de» ansiedad y depresión», aunque la mayoría de las personas que pasan por una situación como esta «están bien al cabo de un año», asegura Beatriz Rodríguez, del Servicio de Psiquiatría, Psicología Clínica y Salud Mental del Hospital La Paz de Madrid.

Sin embargo, Rodríguez afirma que «en la crisis del SARS se vio que a los tres años había un porcentaje de sanitarios que seguían manifestando síntomas de ansiedad, tristeza, pesadillas, estrés agudo» e incluso «reacciones de estrés postraumático» cuando se mantenían los trastornos en el tiempo, aunque matiza que fue «un porcentaje muy pequeño de los casos».

Asimismo, a los sanitarios les afectan también aquellas «situaciones que pueden haber generado conflicto», según la profesional de La Paz, como tomas de decisiones en momentos en los que el sistema estaba sobrepasado, y esta tensión se manifiesta en «una afectación bastante clara».

Por el momento, La Paz, Puerta de Hierro y Son Espases no están notando demasiada demanda de ayuda psicológica por parte de los sanitarios. Alejandra Carmona, que coordina «el grupo de psicólogos que se han ofrecido de forma voluntaria» para ayudar a los centros de Baleares, señala han registrado «aproximadamente unas 120 visitas» de sanitarios.

Carmona afirma que «las peticiones van en la línea de ansiedad, de sentirse sobrepasados y del miedo a contagiarse y contagiar a las familias«. Añade que en «muchas ocasiones se está pidiendo una medicación para el insomnio» porque, debido a la «sobrecarga laboral» y a un lastre «emocional muy intenso», a los profesionales «les cuesta mucho desactivarse cuando llegan a casa».

El duelo de los familiares

Los hospitales españoles están ofreciendo también apoyo psicológico a las familias de los pacientes y de los fallecidos por coronavirus. El centro de psiquiatría y el servicio de salud mental del Hospital Puerta de Hierro han puesto en marcha un programa para aliviar a los familiares en su duelo, en una situación en la que no pueden estar en contacto con los contagiados.

Relata Rosario de Arce que, aunque los pacientes no podían recibir visitas, sí que podían llamar por teléfono, por lo que conectaron a los enfermos con sus seres queridos a través de videollamadas. Señala además que, si las personas cercanas al paciente se encuentran «en una situación en la que no lo están pasando bien, que me duermen, que se encuentran ansiosos, podemos darles apoyo». Lo han hecho ya con 500 familias, lo que supone sólo un 10% de las personas con las que han contactado desde este centro, por lo que concluye que «los datos no han sido abrumadores». 

«Cada persona tiene sus recursos internos para afrontar las dificultades: unos recurren a no pensar demasiado en el tema, a mantener la esperanza y la confianza en los profesionales porque están haciendo lo mejor por los pacientes», aunque los casos más graves, de pacientes que tienen patologías previas, generan más «inquietud  y desasosiego, pero yo creo que hay que tener esperanza», destaca De Arce.

Esta profesional señala que, cuando una persona tiene a un ser querido en el hospital por esta enfermedad, «a veces viene bien hacer ejercicio físico, contactar con el resto de los familiares o hacer técnicas de relajación» para dar un respiro a la mente. Asimismo, aconseja «seguir una disciplina de vida, con unos hábitos saludables y hacer cosas que a uno le diviertan» para sobrellevar esta situación.

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