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Illa compra el mismo test de antígenos con el que Ayuso ha hecho el cribado masivo

Sanidad adjudica a la multinacional Abbott el suministro de cinco millones de pruebas de detección rápida por 22,5 millones de euros / La Comunidad de Madrid encargó dos millones al mismo laboratorio para hacer diagnósticos en sus centros sanitarios

Test de detección rápida de antígenos que han comprado el Ministerio de Sanidad y la Comunidad de Madrid.

El Ministerio de Sanidad ha adjudicado el suministro de una remesa de test rápidos de antígenos para la detección del coronavirus al mismo laboratorio con el que se ha abastecido la Comunidad de Madrid para realizar un cribado masivo en centros sanitarios ante el avance de la enfermedad. El precio que han abonado las dos administraciones es idéntico: 4,5 euros por unidad.

La Plataforma de Contratación del Sector Público ha publicado este martes la resolución por la que la dirección del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) ha encargado a la filial en España de la multinacional estadounidense Abbott que le provea de cinco millones de test de detección rápida de antígeno SARS-CoV-19 por 22,5 millones. El acuerdo está fechado el 30 de septiembre y el plazo de ejecución del contrato es de dos meses, según se detalla en el citado documento.

El de Abbott es el único test rápido de antígenos de segunda generación autorizado en Europa. Fue el pasado 7 de septiembre cuando Abbott informó de que había recibido la certificación CE para su prueba de antígeno de covid-19 -comercializado con el nombre de Panbio– después de haber llevado a cabo un estudio clínico que concluyó que el producto ofrecía una sensibilidad del 93,3 % tras analizarse 241 muestras (60 con prueba PCR positiva). La eficacia se elevaba hasta el 99,4 % en el caso de las personas expuestas a la enfermedad o que habían desarrollado síntomas en los siete días anteriores.

Frente a la prueba PCR (reacción en cadena de la polimerasa), los test de antígenos presentan dos claras ventajas. De un lado el precio, al ser mucho más económico. Y, de otro, el tiempo que se necesita para disponer del resultado: en apenas 15 minutos se conoce si la persona que se somete a la prueba está contagiada por coronavirus. Para obtener las muestras se utiliza un hisopo nasofaríngeo.

Si bien un resultado negativo no excluye totalmente la posibilidad de que el paciente esté infectado, los test de antígenos pueden ser una herramienta de gran utilidad para identificar casos sospechosos de manera rápida y a gran escala, lo que permite aislar al enfermo con mayor prontitud y cortar así la cadena de transmisión.

Sanidad encarga a Abbott el suministro de cinco millones de test rápidos por 22,5 millones de euros

Se trata de la primera compra de pruebas de antígenos que adquiere el departamento que dirige Salvador Illa en esta segunda oleada de la pandemia, después de que en la primera se hicieran compras de test de antígenos que tuvieron que devolverse al fabricante tras comprobar que sus rendimientos no se correspondían con lo indicado por el fabricante (se quedaban en un 30 % de sensibilidad).

El mismo día que el INGESA acordó encargarle a Abbott este lote de cinco millones de unidades, el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid dio cuenta ante el Consejo de Gobierno durante la reunión semanal de la resolución por la que el Servicio Madrileño de Salud había ordenado la tramitación con carácter de emergencia de la compra de dos millones de pruebas de diagnóstico rápido para el SARS CoV-2 para sus centros sanitarios. La empresa adjudicataria también fue Abbott y el precio ascendió a nueve millones de euros.

De los otros tres millones, uno se ha anunciado para la realización de cribados masivos y la Comunidad de Madrid no ha concretado el uso de los restantes dos millones, aunque al momento del anuncio de la compra el viceconsejero de Salud Pública y Plan Covid-19, Antonio Zapatero, ya anunció que se destinarían también a las urgencias de los hospitales.

El laboratorio garantiza la eficacia de estos test en «personas que se sospechaba que estaban expuestas a la covid-19 o que tenían síntomas en los últimos siete días» aunque no en personas asintomáticas, pues detecta cargas virales altas. Es por ello que los expertos han mostrado reservas frente a su uso en estrategias de cribado masivo como lo que ha hecho la Comunidad de Madrid. El Ministerio de Sanidad no ha informado de la finalidad con la que se adquieren estos cinco millones de test.

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