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Juan Llorca, cocinero infantil: "Lo que se come en los colegios da asquito"

El cocinero especialista en alimentación infantil ha creado la primera línea de catering infantil que apuesta por una alimentación natural y sin alimentos procesados

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Juan Llorca, cocinero infantil: "Lo que se come en los colegios da asquito"
Juan Llorca, cocinero infantil

Juan Llorca, cocinero infantil

Resumen:

El cocinero especialista en alimentación infantil, Juan Llorca, decidió plantarle cara a los menús escolares que en su opinión «dan asquito» con la renovación de su restaurante basado en una alimentación natural y sin alimentos procesados, aún a costa de la oposición de algunos padres.

En esta cruzada contra la mala alimentación de los más pequeños, Llorca acaba de publicar, junto a la nuticionista pediátrica Melisa Gómez, «Sin dientes y a bocados» de la editorial Vergara, una guía para transitar de la leche materna o de fórmula a alimentos sólidos sin pasar por las papillas mediante el sistema Baby Led Waning (BLW) que permite que el bebé se alimente por sí mismo a partir de los seis meses sin purés ni papillas.

Los potitos y yogures para bebés contribuyen a la actual epidemia de sobrepeso»

En una entrevista a Efe, Llorca asegura que «Los potitos y yogures para bebés contribuyen a la actual epidemia de sobrepeso. Un solo potito puede llegar a exceder el límite superior recomendado de azúcar al día». Como alternativa a estos productos procesados se le ofrecen trozos de alimentos cocinados y blandos que el bebé puede coger con sus manos e ingerir aunque no tenga dientes, lo que «mejora su relación con los alimentos en la mejor edad para crear la base de un consumo saludable».

En el segundo país de Europa en obesidad infantil, Llorca se muestra partidario de regular la cantidad de azúcar que pueden llevar los productos infantiles, ampliar la baja maternal para favorecer la lactancia y adoptar horarios que ayuden a la conciliación laboral y familiar porque «la responsabilidad de cómo, qué y dónde come el niño es de los adultos, y no cuidarlo tiene sus consecuencias».

Sus 220 alumnos, de entre 18 meses y 12 años del Valencia Montessori School –primera de España que utiliza productos de kilómetro cero y con sello «slow food»– reciben clases de educación alimentaria, ayudan a cultivar el huerto del colegio y un día a la semana eligen el menú, esto se traduce en «una alimentación libre de procesados, refinados, azúcares y totalmente natural y de temporada».

sorprende saber que «muchas veces» son los padres los más reacios a estos cambios saludables

Así nació la idea de crear la primera línea de catering infantil sin procesados Roots y que asesora a centros educativos para mejorar su oferta alimentaria con el movimiento #PorUnaEscuelaBienNutrida. «Hay muchas carnes procesadas, mucho precocinado, mucho frito y pocas frutas y verduras, y se puede mejorar, no es una cuestión económica», refiere. Aunque sorprende saber que «muchas veces» son los padres los más reacios a estos cambios saludables.

En este sentido, cuenta que «Tenemos quejas de padres a los que les interesa más que coman cantidad que la calidad del producto. Si hay ensalada de guisantes y pescado con brócoli y el niño come menos porque no está habituado, sus padres protestan. Me han llamado sectario y extremista por dar a sus hijos verduras; dicen que los quiero llevar a la secta del veganismo y no soy vegano».

Reconoce que es «complicado» que los centros escolares tengan una cocina propia y se abastezcan de productores locales «porque eso implica que un día tienes previsto una ensalada de espinacas, no hay y tienes que cambiar sobre la marcha», pero lamenta que se hayan generalizado los caterings externos «con platos precocinados que se pasan una semana en la nevera».