Hace apenas unos días este periódico publicaba la falta de suministro de triple vírica, la vacuna del sarampión, en la Comunidad de Madrid. La causa, la alerta social generada por los antivacunas, que ha provocado el repunte de la enfermedad en España y la reintroducción de la enfermedad en países de todo el mundo. La corriente que relaciona las vacunas con enfermedades como el autismo está provocando, no solo para el sarampión, sino una caída en general de las tasas de vacunación en Europa y se ha convertido en el primero de los retos para el segundo Informe de la Comisión Europea Estado de la Salud en la UE, que hoy se presenta en Bruselas.

Expertos implicados en el informe destacan que una de las prioridades para la UE es aumentar la sensibilidad e información sobre los efectos de las vacunas, gracias a las cuales se salvan 2,5 millones de vidas al año. El informe pone también el foco en las bajas tasas de vacunación de gripe en la UE, cuya media recomendada es del 75% en personas mayores y se sitúa apenas en el 43%. Además, se destaca cómo en muchos países – entre ellos España – las coberturas de vacunación han decaído en 2017 respecto a 2008. No obstante, el informe sitúa a España entre los países con mayor confianza en las vacunas, mienras que Francia o Bulgaria se sitúan a la cola.

El abaratamiento, la disponibilidad y la accesibilidad de los fármacos es otro de los cinco retos que el informe europeo pone sobre la mesa. El informe pone el foco en la promoción de genéricos y biosimilares, donde España por ejemplo (con un 43% de cuota de genéricos) tiene un amplio margen de mejora respecto al 80% que ha alcanzado Reino Unido. Junto a esa promoción, la Comisión Europea insta a los países miembros a evaluar el valor de los fármacos de forma conjunta y comprensiva, compartir experiencias en fijación de precios y métodos para evitar efectos secundarios de los medicamentos para conseguir objetivos comunes.

Reforzar la accesibilidad de los sistemas sanitarios es otro de los principales retos que fija el informe europeo, que pone de manifiesto que hasta 18 países europeos mantienen brechas en el acceso al sistema desde las zonas rurales y otros 12 tienen medidas de exclusión a inmigrantes.

El informe sitúa pone el foco también en ciertos pacientes con mayores problemas de acceso, como la gente mayor, personas con demencia, enfermos mentales o los discapacitados físicos, así como la gente que necesita cuidados paliativos. El informe destaca a España precisamente entre los que afrontan problemas en el acceso a cuidados paliativos.

La transformación digital – con el aprovechamiento de las oportunidades que ofrece, y las nuevas formas de proveer cuidados son los retos que completan el informe. El envejecimiento, las nuevas enfermedades y las tecnologías digitales requieren la adaptación de profesionales y del propio sistema, una tarea que los distintos estados están afrontando a muy diferentes velocidades, según fuentes del informe, que esperan que este informe «sirva para la puesta en marcha de políticas