La veintena de españoles repatriados desde Wuhan el pasado viernes y que permanecen en cuarentena en el hospital madrileño Gómez Ulla están contentos y «muy bien de moral» hasta el punto de que algunos han pedido a sus familiares que les lleven jamón, queso y chocolate.

«Comen muy bien y nos permiten llevar comida siempre que esté todo envasado», han asegurado a los periodistas desde el interior de un coche a punto de acceder al centro hospitalario el hermano y la madre de uno de los españoles que aguardan aislados a que pasen los 14 días de cuarentena para descartar su contagio por el coronavirus.

El hermano ha relatado que todo el grupo tiene «la moral muy bien», que se están ayudando, que tienen juegos y televisión y, algunos, emplean parte de su tiempo en hacer deporte.

Pese a que las medidas de protección son muy estrictas -solo una visita diaria durante veinte minutos sin contacto físico y los mismos allegados-, este familiar ha asegurado que les permiten llevarles comida siempre que esté envasada.

Entre las peticiones gastronómicas, muchas han solicitado jamón, queso y también chocolate, productos que no han degustado con frecuencia en China.

«Las medidas de profilaxis son excelentes. Solo esperamos que ninguno enferme y que en 14 días puedan salir», ha añadido la madre.

Tras visitar a Manuel Vela, entrenador de fútbol en Wuhan y otro de los repatriados desde la ciudad china, foco del coronavirus, su mujer, Mónica, y su prima Marta han asegurado a los numerosos periodistas concentrados frente a la entrada del Gómez Ulla que se han emocionado mucho.

«Ha sido reconfortante», ha dicho Mónica, que ha llevado a su marido una bufanda del Betis. «Prácticamente nos ha echado porque quería ver el partido», ha bromeado antes de asegurar que Manuel volverá a China porque tiene un compromiso con el equipo de fútbol.

«Tiene que volver pero antes va a ir a Sevilla a comer chicharrones y gambas al ajillo», ha apostillado entre risas la prima de Manuel.

Ambas, que regresarán a Sevilla «porque la vida sigue» y ya han visto que «está bien», han explicado que el trato con el personal médico ha sido estupendo y que dos sanitarios les han enseñado lo que tenían que hacer.