Salud

Entrevista: Juan José Ríos Blanco, director Médico del Hospital Universitario La Paz

Director Médico de La Paz: "Ha habido enfermos que han pasado días en un sillón"

Juan José Ríos Blanco Hospital Universitario La Paz

Aunque ya estaba ejerciendo como director Médico de la Paz, fue en febrero de este año cuando, oficialmente, Juan José Ríos Blanco se estrenó en su cargo. La máxima responsabilidad médica de uno de los grandes centros hospitalarios del país, a unas semanas del estallido de una pandemia que ha tenido en Madrid uno de los mayores focos mundiales… No quiere entrar en valoraciones políticas ni del Gobierno central, ni de la comunidad. “Ha habido aciertos y errores, lo importante es que se haya aplanado la curva”, pero no duda en poner todos los elogios posibles en los trabajadores de su centro, “a pesar de todas las dificultades que ha habido, hemos podido estar a la altura gracias al esfuerzo de todos, en cualquier categoría: Desde el pinche de cocina a cualquier jefe de servicio. Todo el mundo ha colaborado mucho, a pesar de el sufrimiento”.

Pregunta: ¿Cómo ha quedado el hospital tras el impacto de la ola del COVID-19? 
Respuesta: El hospital ha quedado tocado, como todos los hospitales, la fase inicial, más crítica, ya ha pasado, la que yo llamo de tsunami, porque fue así, fueron muchísimos enfermos los que acudían en demanda de ayuda al hospital. Fue un número muy elevado y con muchos de ellos en situación grave. Llegamos a tener hasta mil enfermos con patología COVID y fue difícil de absorber y estresó mucho al hospital. Actualmente son muchos menos, ahora tenemos 374, que no es número desdeñable, pero su ubicación está más controlada, los espacios ya están más definidos. Ahora lo que se hace difícil es reubicar estos enfermos con COVID con el funcionamiento diario del centro. Tendremos que diferenciar circuitos y retomar la actividad de consultas externas que estaba muy limitado a la teleconsulta. Y volver a hacer cirugías, que con la pandemia las habíamos tenido que reducir a los casos urgentes. 

P: ¿Cómo se encuentra el equipo humano después de ese tsunami?
R: Está cansado, pero satisfecho por el trabajo que se ha hecho. Hay un gran cansancio físico y psíquico, por lo que implica esta enfermedad, tanto a nivel de tensión de trabajar con EPIs, de incertidumbre, tanto por el posible contagio, como por la evolución de los enfermos, incluso del desconocimiento que teníamos de la enfermedad. Ahora la conocemos un poco más, pero la gente ha vivido momentos muy estresantes y circunstancias personales muy dramáticas, y todo eso pasa factura. Hay que seguir manteniendo el ánimo y la ilusión de la gente, sobre todo porque no se ha acabado el trabajo.

Los aplausos, sobre todo en ciertos momentos, fueron un estímulo muy bueno.

P: ¿Cómo se percibían los aplausos de la sociedad desde el hospital?
R: Han sido muy  reconfortantes. Eran necesarios. Saber que los sanitarios somos valorados por la población siempre ayuda, a todo el mundo le agrada que le consideren su labor y ha venido muy bien. Pero los profesionales quieren que no sólo se manifieste con aplausos, sino que las condiciones de trabajo se mejoren también. Pero los aplausos, sobre todo en ciertos momentos, fueron un estímulo muy bueno.

P: ¿En vuestro hospital ya se han hecho los test los trabajadores?
R: Los test de anticuerpos, o rápidos, tienen problemas, hay diferentes marcas y, lo que llamamos su sensibilidad y su especificidad, esto es, la capacidad de detectar el coronavirus, según los datos que nos han dado desde el servicio de microbiología es muy variable y, hoy por hoy, todavía no tiene una fiabilidad altísima. Sobre todo para tomar decisiones individuales, es decir, los test pueden ser útiles para saber en una población qué porcentaje de gente puede haber estado contagiada, aunque haya un error, se asume este error y puedes hacer estimaciones. Pero para una persona concreta, darle un resultado muy concreto y decirle si ya puede tener más contacto con su familia o ha pasado el virus el test da un resultado que todavía no es, a fecha de hoy, de una alta fiabilidad. Preferimos ser precavidos.

P: ¿Y los PCR?
R: Los PCR los hemos hecho en cuanto han tenido síntomas, su sensibilidad es mayor, el problema es que su resultado es puntual, puedes pensar que no estás contagiado, pero dentro de dos días puedes estarlo y habría que está haciéndolos constantemente.

La gente necesita vacaciones, necesitan días de descanso y, además, tenemos que retomar actividad.

P: Llegan las vacaciones y las listas de espera han aumentado ¿Necesitáis refuerzos?
R: Tendrá que ser la Dirección General de Recursos Humanos de la Comunidad de Madrid la que decida esto, nosotros nos hemos limitado a transmitirles esta problemática. La gente necesita vacaciones, necesitan días de descanso y, además, tenemos que retomar actividad. Ellos son los que tienen que tomar  la decisión para articular cómo la gente se va a tomar su merecido descanso y se pueda continuar el trabajo. El problema que tenemos ahora mismo es que tenemos dos poblaciones de pacientes, los pacientes por infección por COVID y el resto de la población porque los hospitales tienen que retomar la actividad y es un esfuerzo adicional.

Juan José Ríos Blanco Hospital Universitario La Paz.

P: La nueva normalidad ¿requiere más médicos?
R: 
Sí, requiere que se puedan hacer sustituciones. Ahora hay una oportunidad, hay una remesa de residentes y se puede reforzar con estos residentes que ahora terminan.

P: Todos los trabajadores quieren mejoras de lo contratos, hay muchos que tienen lo que llaman contratos de Guardia, contratos eventuales o una interinidad. ¿Esto también se ha trasladado? 
R: Esto es algo que también hemos trasladado, queremos las mejores condiciones laborales posibles para nuestros profesionales médicos y sanitarios para que tengan una buena cobertura de guardias. Esto ya se había empezado a trabajar y espero que se retome ahora.

P: En septiembre se pone en marcha la vida en las ciudades de la manera más parecida a como era a principio de año, con colegios, trabajo y transportes a mayor rendimiento. ¿Cómo tenéis previsto organizar el hospital entonces? 
R: Estos meses también son importantes, pero septiembre y el otoño puede ser una fase problemática, dependerá un poco de si llega un fármaco eficaz o la vacuna, para la que todavía le pueden quedar unos meses. Lo que hay que tener claro es que se deben disponer de áreas del hospital para convertirlo en áreas de pacientes infectados. Definir áreas que se puedan transformar rápidamente en áreas de enfermos de COVID. Esto es difícil porque La Paz es un hospital grande, pero antiguo. Tiene muchos recovecos, no tiene muchos espacios amplios y se hace difícil la reconversión de espacios. La búsqueda de espacios ha sido muy importante, nosotros lo hemos solucionado al utilizar el gimnasio como un espacio que nos dio mucho juego porque es un espacio muy amplio donde se puede trabajar con muchos enfermos al mismo tiempo. Esperemos que no sea necesario, pero tenemos que tener áreas preparadas.

Ha habido pacientes que han pasado muchas horas, incluso días, en un sillón y eso no se puede aceptar.

P: ¿Estas áreas estarán mejor preparadas porque en el gimnasio estaban los paciente en sillones? 
R: Sí, obviamente. Hay que tener en cuenta que tuvimos 1000 pacientes en unas semanas, para que se hagan una idea de lo que supone esto, en la época de gripe puede llegar a haber picos de ciento y pico pacientes. Aquí hemos tenido diez veces más en muy pocos días, pero, obviamente, las condiciones no eran las mejores, hemos hecho lo posible para tener la mayor parte de los enfermos atendidos, pero es verdad que ha habido pacientes que han pasado muchas horas, incluso días, en un sillón y eso no se puede aceptar. Esto sólo puede ser en una situación crítica y casi de catástrofe como ha sido esta situación.

P: Pero ahora ya hay previsión. 
R: Sí, pero eso ya no es sólo responsabilidad del hospital, tienen que ser las autoridades sanitarias las que calculen que el sistema sanitario necesita áreas de expansión o sistemas para que esto no vuelva a pasar. 

P: A vosotros ¿os ha aliviado IFEMA?
R: Sí, ha sido un alivio porque hemos podido sacar pacientes, es un hospital con un perfil distinto a los grandes hospitales, con enfermos menos graves, pero sí ha sido una herramienta que ha permitido derivar algunos pacientes con menores complicaciones.

P: ¿Tenéis miedo a la coincidencia de la gripe y el COVID?
R: Miedo en el sentido de que primero, habrá que diferenciar a los pacientes porque en invierno viene el virus de la gripe y otros virus respiratorios, en los niños está el virus respiratorio sincitial que ocasiona cuadros bronquiales e ingresos y si eso que supone un repunte de actividad sumarle ahora esto sí que puede ser muy preocupante. Va a ser muy importante preparar muy bien el otoño. 

P: Qué ha sido lo más difícil en esta crisis, ¿habéis sentido que se os iba mucha gente por falta de recursos?
R: Ha habido muchas cosas difíciles, la sensación, a veces, de estar sobrepasados, ver que compañeros se podían infectar, ver la soledad de los pacientes que estaban en condiciones de mucho aislamiento social, tener que tomar decisiones muy rápidamente y tener que hacer un esfuerzo doble para que se comprendieran entre los profesionales. Cosas como por qué se abría un área o por qué no se abría otra.. Había que hacer un esfuerzo importante para informar de por qué se hacen las cosas y los profesionales han respondido de una manera extraordinaria, trabajando de manera bastante difícil, en algunos casos, en espacios muy pequeños con muchos enfermos infectados con el riesgo de contagio, eso ha sido lo más angustioso.

P: Las decisiones de dar prioridades a unos paciente sobre otros, ¿las habéis tenido que emplear?
R:  Este tema se ha hecho más candente estos días, pero siempre ha habido un criterio clínico, en los servicios intensivos, sobre qué pacientes se pueden beneficiar más o menos de las medidas de cuidados intensivos. Es verdad que había muchos enfermos y los recursos eran los que eran, han tenido que decidir qué enfermos se podían beneficiar de los cuidados intensivos, han seguido sus criterios clínicos. Estoy muy satisfecho de que no haya habido un solo día en en el que nos hayamos quedado sin camas de UVI, hemos estado muy justos, hemos llegado a tener 150 pacientes.

P: ¿En qué áreas de investigación está participando el hospital contra COVID?
R: Hemos creado un grupo de investigación que está recopilando datos sobre los pacientes que nos va a hacer sacar información con datos clínicos de los enfermos. Se trata de un grupo que hemos hecho con ayuda de alumnos de medicina, hemos recreado una central de recogida de datos en la que ponemos toda la información médica de los pacientes ingresados.  En cuanto los tratamientos que se recomiendan no hay una una demostración sobre su eficacia así que hemos participado en varios ensayos clínicos, queríamos tener una información real de la eficacia detrás de cada fármaco.

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