El 5,2% de la población española tiene anticuerpos del coronavirus, una de las principales evidencias de haber pasado la infección. Así queda la tercera y última oleada del estudio nacional de seroprevalencia que acaba de presentar el Gobierno tras la publicación de un estudio en The Lancet.

Los de la tercera oleada son los mismos resultados que en la segunda oleada, cuando a 5,2%. de la población presentó anticuerpos. El aumento ha sido muy leve respecto a la primera oleada – que dejó un 5% de población inmunizada. Tanto en las anteriores como en la conclusión final, el estudio revela las grandes diferencias con la que el virus ha penetrado en los distintos territorios: desde el 1,2% en Huelva al 14,7% de Soria.

En el global del estudio, la tasa de conversión – el porcentaje de personas que dieron negativo en la primera ronda y después fueron positivas – es del 0,9% y en la tercera oleada tan solo el 0,7%. Más reseñables son las pérdidas de anticuerpos que han presentado los participantes, según ha explicado directora del Centro Nacional de Epidemiología, Marina Pollán. El número de personas que tenían anticuerpos en la primera ronda seronegativizó (dejó de presentarlos) en un 7% sobre la segunda ronda y un 14% desde la primera.

«Las herramientas no son perfectas, las respuestas están basadas en el test rápido», ha aclarado Pollán sobre este punto. «Que no se detecten no significa que no estén presentes. Hemos visto en otras enfermedades como la hepatitis, donde los anticuerpos desaparecen pero persiste una respuesta celular», ha añadido.

La pérdida de los anticuerpos fue más frecuente en personas que no habían tenido ningún síntoma (11,0% entre las rondas 1 y 2, con información más precisa) y mucho menos frecuente en los participantes con una PCR positiva (0,5%) y en aquellos que describieron pérdida súbita del olfato o del gusto (2,6%), según destaca Sanidad.

«El porcentaje de anticuerpos encontrado es mayor en la población que ha referido síntomas», ha afirmado la directora del Centro Nacional de Epidemiología, Marina Pollán, que ha ofrecido los datos concretos del Estudio Nacional de sero-epidemiología de la infección por SARS-Cov-2 en España, que ha afirmado además que las diferencias encontradas por edades se han suavizado.

El porcentaje de sanitarios que presentan anticuerpos es del 10%, del doble de la población general. Ellos han participado como parte de la población, aunque no de forma específica, por lo que esta conclusión «no permite ir mucho más allá», ha advertido Pollán. En la misma línea, el porcentaje de anticuerpos entre los trabajadores en centros sociosanitarios es del 7,7%.

«Es un estudio único a nivel mundial y así ha sido reconocido», ha afirmado Raquel Yotti, la directora del Instituto de Salud Carlos III, al presentar el estudio. Su representatividad a nivel nacional, regional y provincial, por edades, así como la alta tasa de participación y adherencia a través de los dos meses que se ha desarrollado han sido las principales características destacadas por Yotti. Más allá de los anticuerpos, las preguntas realizadas a los participantes «aportan información importante a tener en cuenta en la toma posterior de medidas, ha añadido Yotti.

No obstante, estas conclusiones coinciden ahora con las nuevas evidencias sobre el posible porcentaje de personas que, habiendo pasado la infección, no desarrollan anticuerpos. Al menos el 14% de las PCR positivas (es decir, personas que han sufrido la infección) no genera anticuerpos, según indicaba a El Independiente la vocal del Consejo General de Farmacéuticos, Marta García Collía. Por otro lado, la duración de los anticuerpos también es limitada. Una reciente investigación publicada en Nature los limita a dos o tres meses tras la infección, por lo que alguien que la pasó en enero podría no presentar anticuerpos en este estudio.

El estudio, diseñado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y el Instituto Nacional de Estadística (INE), en colaboración con las comunidades autónomas, comenzó el pasado 27 de abril y buscaba estimar el grado de inmunización de la población española frente a la COVID-19. Para ello, se han analizado a los habitantes de más de 36.000 hogares en tres oleadas que incluyen algo más de 65.000 personas, seleccionadas de forma aleatoria y representativa. Se han realizado, en total, más de 191.000 test y 174.000 muestras de sangre.