La amenaza de la transmisión aérea del coronavirus es una realidad. La posibilidad de contagio por el mero hecho de compartir el aire durante una reunión familiar en un espacio cerrado es alta, aunque se mantenga la distancia de seguridad. Sanidad ha destacado en el documento Actuaciones de respuesta coordinada para el control de la transmisión de Covid-19 que «casi una tercera parte de éstos se producen en el ámbito social, sobre todo en reuniones de familiares».

Este punto cobra especial relevancia ahora que se aproxima la Navidad y aumenta la incertidumbre sobre cómo será. Los encuentros esperados por muchos para ver a sus seres queridos alrededor de la mesa estarán supeditados a las restricciones sanitarias. El objetivo de los anfitriones es conseguir organizar estos eventos a nivel reducido y de forma segura.

Para conseguir que nuestra reunión navideña sea lo más segura posible hay que cumplir unos requisitos. Lo más efectivo sería evitar los espacios interiores, pero la mayoría de nuestras viviendas carecen de espacios interiores.

Desinfección y mascarillas y distancia

Es obligatorio realizar una limpieza manual minuciosa en todas las superficies del hogar. Tanto el mobiliario como cuchillos, tenedores y demás utensilios tienen que estar desinfectados.

Lavarse las manos y evitar tocarnos boca, nariz y ojos está muy bien como medida preventiva, pero no basta. Además de esto y de respetar la distancia de seguridad, hay que desinfectar el espacio que vayamos a ocupar. El comedor en cuestión tiene que haber sido limpiado, centímetro a centímetro, rincón por rincón. La desinfección manual tiene grandes resultados a pesar de ser lo más básico.

La mascarilla no es lo mejor para guardar un recuerdo de un evento familiar, pero es muy necesaria. Sólo hay que quitarla cuando sea estrictamente necesario.

Ventilación y purificadores de aire

Es fundamental conseguir una ventilación adecuada. Lo ideal sería compatibilizar una ventilación cruzada con purificadores de aire HEPA. Si no disponemos de esta herramienta, hay que abrir puertas y ventanas para que el aire esté en constante renovación.

Los medidores de CO2 han demostrado que esta medida mejora la calidad del aire y minimiza la propagación del coronavirus; contar con uno puede ser muy útil.

Una de las herramientas con mayor popularidad para proteger los espacios interiores, incluso a nivel doméstico, son los purificadores de aire con filtros HEPA. Su precio ronda los 200 euros.

Lámparas ultravioletas tipo C

Esta solución puede no ser la única. La radiación con luz ultravioleta tipo C se postula como otro elemento fundamental para vivir en la nueva normalidad. La luz UV-C puede convertirse en una alternativa muy válida para el uso doméstico.

Los led UV-C tienen un coste mucho más asequible que los filtros HEPA. El Tubo T8 UVC Germicida PHILIPS 15W 450mm Desinfección con Detector de Presencia tiene un precio de 29,95 euros. Según Signify, empresa propietaria de Philips -una de las compañías eléctricas más grandes del mundo-, «las fuentes de luz UV-C de Signify inactivan el Covid-19».

La utilización de lámparas UV-C es un complemento cuya eficacia a nivel doméstico todavía está por demostrar. Su utilidad para desinfectar objetos sí está recomendada, por lo que cualquier ayuda es poca en esta situación. Estas lámparas son asequibles económicamente y pueden funcionar como complemento a las medidas mencionadas anteriormente. Es imprescindible realizar los procesos anteriores (ventilación y desinfección) para que la luz UV-C pueda evitar las sombras y penetrar en las superficies.

El cumplimiento de todas las medidas y recomendaciones no reducen a cero el riesgo de contagio, pero sí lo disminuyen. La mejor medida para no contagiarse sigue siendo quedarse en casa, reducir la movilidad y los contactos.