Aula de "doble presencialidad" en la Universidad CEU San Pablo. EP

Educación | Salud

En clase con purificadores: La transmisión aérea transforma la nueva normalidad

La transmisión aérea ha provocado la instalación de purificadores de aire en la Universidad CEU San Pablo de Madrid

Las evidencias sobre la transmisión aérea del coronavirus por aerosoles son cada vez más. La aceptación de esta teoría cambia de manera radical nuestra estrategia contra el coronavirus y los estudiantes dan la bienvenida a un nuevo compañero de clase: los purificadores de aire.

Las universidades cumplen varios de los requisitos que las convierten en lugares donde la transmisión aérea es más probable. La Universidad CEU San Pablo de Madrid ya había protegido a sus profesores y alumnos antes de las novedades del Ministerio de Sanidad. La institución académica ha comprado purificadores de aire para su centro audiovisual. Muchos científicos consideran estos purificadores como la principal solución para mantener limpio el aire en los espacios cerrados.

Javier Pérez Castells, catedrático de Química Orgánica en la Universidad CEU San Pablo de Madrid, ha calificado los purificadores de aire como «una herramienta válida para luchar contra el coronavirus» en declaraciones a El Independiente. Los que funcionan con filtro HEPA consiguen la mejor relación efectividad-precio. Pérez insta a «todos los colegios, restaurantes, oficinas y universidades» a comprarlos. Asimismo, acentúa la necesidad de estos purificadores en comedores, ya que «hay muchos momentos en los que no llevamos la mascarilla».

Los purificadores están por todos lados

El centro audiovisual de la Facultad de Humanidades y Ciencia de la Comunicación cuenta con aulas interiores y sin ventanas. Esto, que siempre ha sido una ventaja ya que tanto los platós como el estudio de fotografía prescinden de iluminación natural, ahora se convierte en un reto: mantener ventilados estos espacios. La Universidad CEU San Pablo ha adquirido el modelo AIRPURE19 de Haverland, cuyo precio es de 214,99€ en Amazon. Una inversión asumible para mantener su actividad. Este modelo purifica superficies de hasta 80 metros cuadrados. Con apenas medio metro de altura, acompaña a alumnos y estudiantes con un trabajo silencioso pero muy eficaz.

Los purificadores están por todos lados. Nada más entrar dos te saludan en el recibidor. Otros se sitúan como quinto locutor en las dos peceras de radio. Dos más vigilan las salas de edición y de grabación. Uno rige los programas de televisión mientras sigue las órdenes del purificador que está en la sala de control de realización.

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Purificador HEPA de Haverland Amazon

Cambio de enfoque

Las salas del centro son espacios reducidos donde los ocupantes tienen que emplear un volumen de voz elevado en muchas ocasiones. Las condiciones perfectas para que se propague el virus según la teoría de la transmisión aérea por aerosoles. Los profesores emplean micrófonos durante sus lecciones para eliminar una variante más de la ecuación, a la que se suman -de manera positiva- la respiración de los purificadores. La Universidad CEU San Pablo ha blindado sus instalaciones contra el coronavirus en consonancia con los últimos descubrimientos científicos.

Si el foco está en los aerosoles hay que cambiar la orientación de nuestras medidas»

Los ciudadanos han tomado actitudes de higienización y de protección individual pero los contagios persisten. La transmisión aérea «cuadra con los índices de contagio». Pérez argumenta que «si el foco son los aerosoles hay que cambiar la orientación de nuestras medidas». Este nuevo punto de vista debería centrarse en «utilizar la mascarilla adecuada y con el ajuste perfecto, incluso cuando estemos solos en un espacio común, como despachos u oficinas».

Pérez enfatiza en que «la teoría de la transmisión aérea del coronavirus explica muchas cosas». Considera que «la existencia de supercontagiadores o la propagación en espacios cerrados», se entiende mucho mejor de esta manera. La supervivencia del virus en verano «sin explicación genética» refuerza la hipótesis.

Si la OMS reconoce con rotundidad la transmisión aérea por aerosoles las autoridades sanitarias europeas «centrarían sus esfuerzos en torno a esta corriente», explica Pérez. De esta manera, todas las medidas de prevención que hemos tomado durante meses «ganarían en efectividad».

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