Manos aplaudiendo con Sanitarios en protesta sobre la imagen

Carmen Vivas

Salud

Sanitarios, de los aplausos a los recortes

Sonia empezó a trabajar en enero, justo cuando la Comunidad Valenciana afrontaba lo que sería, con mucha diferencia, el peor azote de la pandemia en la región. Solo en el primer mes de 2021 sufrieron más muertes que entre marzo y mayo de 2020. Esta fisioterapeuta se incorporó a la rehabilitación de enfermos Covid críticos, en UCI y en planta, trabajando a destajo y en aumento conforme la situación se desbordaba y requería la apertura de nuevas áreas: «Los críticos están sedados, son casi un peso muerto. Y había muchos pacientes grandes, pues el sobrepeso es un factor de riesgo en el coronavirus. A toda la carga física además había que añadirle el EPI, que pesa mucho, que da calor y hasta te dificulta ver cuando se empañan las gafas. Yo no me he hundido porque me gusta mi trabajo, pero ha sido muy duro».

Esta fisioterapeuta es una de las profesionales que la semana pasada recibió la noticia de que su contrato, de refuerzo Covid, cesaba el 31 de mayo. La Comunidad Valenciana ha decido no renovar el contrato de 3.000 de los 10.000 sanitarios que fueron contratados para hacer frente a la pandemia.

La región pasó de tener 153.505 afiliados a la Seguridad Social en el sector de actividades sanitarias y servicios sociales en marzo de 2020 a aumentar un 7% los trabajadores en alta en diciembre de 2020. En el último trimestre del pasado año, los afiliados eran 165.295, según los datos de Estadística de la Generalitat Valenciana. No obstante, en el primer trimestre de 2021 las cifras han empezado a reducirse.

Es algo que ha ocurrido también a nivel nacional. La afiliación de personal sanitario y de servicios sociales en la Seguridad Social acumula cuatro meses a la baja. El último mes que creció en número de trabajadores de la sanidad fue diciembre, cuando se alcanzaron los 1.697.713 cotizantes, un 0,82% más que el mes anterior y el máximo en toda la crisis sanitaria. Desde entonces, la cifra ha ido descendiendo hasta los 1.682.519 registrados en el mes de abril y es el número más bajo desde octubre del pasado año.

Desde Comisiones Obreras, el secretario general de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios, Antonio Cabrera, ve «inconcebible que se plantee eliminar puestos de trabajo en el sector sanitario». «En un estudio que hicimos tras la primera ola vimos que en España se necesitan más de 62.000 sanitarios, sólo para acercarnos a la media europea», explica, sin contar «los problemas de temporalidad y precariedad, además del agotamiento de los profesionales».

No obstante, el empleo creado durante la pandemia se ha ido destruyendo. Entre la cifra más alta de afiliados en el sector sanitario y la última cifra disponible hay una diferencia de 15.194 puestos de trabajo que se han perdido en cuatro meses.

De los aplausos…

La anestesista Manuela García ha trabajado en primera línea durante la pandemia. Su destino era una unidad de reanimación que se transformó en UCI cuando el virus saturaba los hospitales. García, vicepresidenta segunda del Consejo General de Colegios Médicos (CGCOM), recuerda que «los aplausos nos emocionaban. Durante la primera ola, la de la incertidumbre, sin EPI, sin conocimientos y casi sin pruebas, los sanitarios fuimos una piña. Sentimos mucho apoyo entre nosotros y de la ciudadanía. Pero no tanto así de las administraciones, la sensación es que de las gerencias hacia arriba ese apoyo no llegaba de la misma forma».

Los sanitarios lo dieron todo durante la pandemia. En el recuerdo quedarán las batas hechas con bolsas de basura, los llantos en las puertas de los hospitales, las filas de ataúdes. Se incorporaron residentes sin plaza, jubilados, los pediatras atendieron a ancianos, los traumatólogos trabajaban en neumología… «Estuvimos para lo que hiciera falta y las segunda ola se solapó con las vacaciones. El descanso estival fue mínimo», incide García.

Y tras la segunda ola llegó la tercera, después de la Navidad, que golpeó aún más que las anteriores en autonomías como la valenciana. Afortunadamente, también llegó la vacunación, una gran noticia que requería sin embargo de sanitarios para su implementación . «Pese a que no siempre se esté poniendo en valor, la vacunación recae fundamentalmente en las enfermeras y ya antes de la pandemia estábamos muy por debajo del ratio europeo», explica José Luis Cobos, vicesecretario del Consejo General de Enfermería.

España tiene 5,6 enfermeras por 1.000 habitantes frente a la media de 8,2 en Europa y ese déficit se traduce en 110.000 enfermeras que España debería contratar, incide Cobos. «Es necesario reforzar el sistema sobre todo en Atención Primaria, donde la labor de prevención es fundamental para controlar la pandemia», subraya el portavoz de las enfermeras.

Los datos de contratación de la información del mercado laboral por ocupación, que actualiza el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) de forma mensual, muestran que en abril 1.904 enfermeros especializados firmaron 2.603 contratos, es la cifra más baja de un mes desde agosto.

En el caso de los enfermeros no especializados, los contratos ascendieron a 9.194 y dieron trabajo a 5.636. Es decir, estos profesionales firmaron de media 1,6 contratos en un solo mes. Además de ser una muestra de la temporalidad, la cifra de contratación de personal enfermero se ha ido reduciendo desde enero.

«Cansados de que el elogio no se traduzca en reconocimiento real»

Un año después de los últimos aplausos de la pandemia, el 17 de mayo de 2020, Cobos subraya que «nunca quisimos ser héroes, somos profesionales. Pero estamos cansados de que el elogio no se traduzca en reconocimiento real. No nos podemos permitir eliminar ningún contrato de refuerzo».

Otra de las reivindicaciones de las enfermeras es mejorar la precariedad y la categoría profesional. «Llevamos tiempo reivindicando que se suba de categoría a las enfermeras, queremos ser A1, como periodistas o abogados que trabajan en un hospital, muchas tienen un grado de cuatro años y un máster de dos. No es de recibo», añade Cobos.

«Queremos estar en la toma de decisiones»

La portavoz de los médicos también lamenta cómo su colectivo ha sido tratado durante la pandemia. «Creo que nos hemos ganado que nos escuchen, que nos tomen en cuenta. Queremos estar en la toma de decisiones y sin embargo muchas de las decisiones se han tomado sin escucharnos», denuncia.

Una de las últimas, el cambio de criterio para la elección de la especialidad de las plazas MIR, que ha provocado la protesta de los médicos, concentraciones e incluso paros: «Hemos intentado trasladar a los políticos por activa y por pasiva que no es una buena fórmula. Hemos intentado explicárselo por todos los medios, que la situación es dramática para muchos de los que tienen que elegir. Pero no nos han escuchado y nos han llevado a la huelga. Si se lo decimos es por algo, no entendemos que no se nos escuche».

García reivindica la presencia de los médicos en la «reconstrucción del sistema tras la pandemia». «Necesitamos reflotar, especialmente la Atención Primaria a la que se ha llevado a su verdadero límite. Los que vivimos, trabajamos y vemos la situación conocemos cuáles pueden ser las soluciones», apunta la anestesista.

Sin embargo, en los últimos días también han salido informaciones como la de la Comunidad de Madrid, que prevé cerrar 22 centros de salud en el período estival. «Necesitamos un plan estival de verano que refuerce las plantillas y para eso contábamos con los fondos europeos, pero España no ha hecho una apuesta por la Sanidad. Ha destinado un 1,5% cuando países en una situación parecida, como Italia, han dedicado el 7,5%. Después de lo que ha pasado, esto no lo vemos comprensible», indica Cabrera.

Si se observa la evolución del empleo sanitario entre enero de 2020 y abril de 2020, se observa que los incrementos en la contratación coinciden con el inicio de la pandemia, pero también con las sustituciones para cubrir vacaciones de verano y de Navidad. De hecho, el mayor crecimiento intermensual se produjo en julio, cuando el número de afiliados aumentó en un 2,66%. En abril de 2020, en los peores momentos de la pandemia, la afiliación creció un 1,44% hasta los 1.637.151 afiliados.

Aunque algunas de las comunidades autónomas ya han anunciado la prórroga de los contratos Covid, en muchos casos han advertido que dichos se alargarán en función de las necesidades de los servicios. Para García, el error es de concepto: «Más que contratos de refuerzo fueron contratos de supervivencia. Y todos siguen haciendo falta».

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