Un adolescente espera en una sala, después de recibir la primera dosis de la vacuna Pfizer en el punto de vacunación de Xátiva, Valencia.

Un adolescente espera en una sala, después de recibir la primera dosis de la vacuna Pfizer en el punto de vacunación de Xátiva, Valencia. Jorge Gil / Europa Press

Salud

La inmunidad de grupo se aleja y requiere de la vacunación masiva de menores

La crisis del Covid empezó a mostrar su verdadero rostro en las residencias de mayores y todo apunta a que el encuentro definitivo entre el coronavirus y nuestras defensas va a tener lugar en los centros escolares este otoño. El comienzo del curso va a estar marcado por la vacunación que tiene que producirse de manera masiva a la par que se evite una nueva escalada de casos con una variante, la Delta, mucho más contagiosa, que entra en centros donde las ratios de alumnos por clase se han vuelto a elevar.

La meta del 70% de la población mayor de 12 años vacunada ha dejado de ser el punto de no retorno del coronavirus. La inmunidad de grupo está más lejos. ¿Cuánto? La opinión de los expertos la sitúa en una horquilla que va desde el 80% al 90%, si bien ya se escuchan opiniones que descartan que se pueda alcanzar.

«La variante Delta es una complicación importante al ser un 50% más transmisible. Si la tasa de reproducción del SARS-CoV-2 de Wuhan, la conocida como número R, era de 2 y 3 como teníamos al principio, con la Delta el número R pasa a ser entre 5 y 8. Esto implica que si se había calculado una inmunidad de grupo del 70% de inmunizados ahora necesitamos un 90% o más», afirma Joan Caylà, epidemiólogo de la Unidad de Investigación en Tuberculosis de Barcelona (FUITB). A este extremo, el epidemiólogo añade que el cálculo que hay que tener en cuenta es el de que las vacunas «sobre el terreno han mostrado un 90% de efectividad. Que es muy alta y ya ha evitado muchas muertes, pero eso significa que hay un 10% de personas de los vacunados que no cuentan para ese calculo de la inmunidad», añade. 

La vacuna no es esterilizante, no nos quita del contagio, lo disminuye, así que hay que dejar de hablar de porcentajes»

Joan Carles March

El director del Centro de Vacunas de Oxford, Andrew Pollard, que lideró el diseño de la vacuna de AstraZeneca contra el Covid-19, advirtió el martes pasado durante una comparecencia ante parlamentarios británicos que lograr la inmunidad de grupo ante el coronavirus «no es una posibilidad» porque la variante Delta se ha hecho dominante. «Sabemos claramente que con la actual variante del coronavirus, la Delta, infectará a personas que se han vacunado, y eso significa que cualquiera que todavía no se haya vacunado, en algún momento se encontrará con el virus», aseguró el científico a los diputados.

El experto apeló a los políticos británicos a «no hacer girar los programas de vacunación en torno a la inmunidad de grupo», algo que se esta haciendo en todos los países.

Joan Carles March profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública incide en esta idea. «El 70% es una cifra que ya no dice nada, las cifras que salen oscilan entre el 85% y el 90%, pero esas cifras marcan que la realidad es que tenemos que vacunar sin pensar en la cifra. La vacuna no es esterilizante, no nos quita del contagio, lo disminuye, así que hay que dejar de hablar de porcentajes. Hay que vacunar e insistir en el mensaje de que los vacunados están protegidos frente a la enfermedad», asegura.

Dos adolescentes acuden a recibir la vacuna contra el Covid-19 en el recinto de Montjuïc de Fira de Barcelona. David Zorrakino / Europa Press

Vacunar a más menores

El Grupo Colaborativo Multidisciplinar para el Seguimiento Científico de la Covid-19 (GCMSC), integrado por médicos e investigadores, cree que la inmunidad de grupo se logrará con el 85% de la población vacunada, y no con el 70% estimado hasta ahora, por lo que recomienda vacunar a los adolescentes de 12 a 16 años en los centros escolares.

Según el modelo matemático desarrollado por este grupo en colaboración con expertos de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), si el nivel de vacunación de la población adulta no supera el 70%, habría que vacunar entre un 30 % y un 50 % de la población entre 12 y 17 años.

Sobre la vacunación de adolescentes Joan Carles March llama la atención sobre las dificultades que implica, pues según se baja la edad resulta más difícil vacunar, «se está empezando a tener problemas para llenar las citas de vacunación. No está claro si es porque estamos en verano o porque la gente no tiene claro si a un niño de 12 años hay que vacunarlo», afirma.

Vacunados y no vacunados debemos seguir con las medidas de prevención»

Joan Caylà

Según las estimaciones del GCMSC la cobertura del 30% en este grupo de edad permitiría reducir de manera significativa los casos de Covid-19 grave, mientras que si se llegase al 50% se podría conseguir también el objetivo de controlar la mortalidad, siempre que la transmisibilidad del virus se mantuviera estable.

El epidemiólogo Joan Caylà pone el acento en la importancia de bajar la incidencia y mantenerla baja. «Vacunados y no vacunados debemos seguir con las medidas de prevención. Somos de los países con mayor cobertura vacunal, pero somos el país que tiene más incidencia. Deberíamos llegar a incidencias de 50 por 100.000 habitantes porque a este virus si le damos la oportunidad de circular en muchas personas llegará una variante que será más complicada todavía que la variante Delta». Para este epidemiólogo lo ideal sería llegar «a finales de octubre con un 90% de la población vacunada y una incidencia inferior a 50. Esto nos permitiría normalizar un poco más la vida», afirma.

Varios adolescentes se echan un selfie, después de recibir la primera dosis de la vacuna Pfizer en el punto de vacunación de Xátiva, Valencia Jorge Gil / Europa Press

Los menores de 12 años

Para el cálculo de la inmunidad de grupo se ha mantenido siempre fuera a los menores de 12 años, se está estudiando si es necesaria su vacunación y hay en marcha un ensayo clínico con esta población con las vacunas de Janssen y Pfizer, si bien será la experiencia en adolescentes la clave para decidir la vacunación de los menores de 12 años.

Para el profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública, Joan Carles March, la quinta ola ha dejado un antecedente del grupo con menos vacunas, el de los jóvenes, que ha sido el que ha utilizado el coronavirus para circular y saltar a los vacunados y no vacunados de otros grupos de edad.

En este sentido afirma que hay que vigilar estrechamente qué ocurre en los centros escolares: «El colegio se va a empezar sin los menores vacunados, porque no hay estudios. Al ser las únicas poblaciones no vacunadas pueden ser el grupo de población al cual pueda afectar la variante. La reducción de ratios de alumnos por clase que se impuso el curso pasado ya se ha eliminado y los alumnos están sin vacunar, podremos tener un incremento de casos en octubre. Es un escenario posible para este otoño», afirma. Este experto destaca que la gran mayoría de los menores de 12 años infectados son asintomáticos y eso es positivo para ellos, pero no para trasmisión de un virus que ha ganado en capacidad de contagio.

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