Salud

Por qué se llama "silenciosa" a BA.2 y otras claves sobre la subvariante de ómicron

Sanidad solo ha detectado una muestra de este sublinaje que crece en otros países como Dinamarca o Reino Unido. La Organización Mundial de la Salud ha recomendado la realización de estudios que analicen sus propiedades, ya que aún no se conoce el efecto de sus mutaciones específicas.

Una sanitaria realiza un test de antígenos o una PCR a un hombre, en un dispositivo de cribado masivo instalado en el Hospital Perpetuo Socorro, en Badajoz

Una sanitaria realiza un test de antígenos o una PCR a un hombre, en un dispositivo de cribado masivo instalado en el Hospital Perpetuo Socorro, en Badajoz EP

A BA.2 se le ha llamado «ómicron silencioso«. En realidad es un sublinaje de esta variante que ha saltado a los medios en los últimos días por su crecimiento en lugares como Dinamarca y Reino Unido. En Dinamarca ha crecido en las últimas semanas hasta representar casi el 50% de las muestras y en Reino Unido, India o Suecia también registran aumentos. En España el último informe de evolución de variantes del SARS-CoV2 este lunes no recogía ninguna muestra de BA.2 en la semana previa. Sí fue identificada una, la única hasta la fecha, la semana anterior.

Por qué se llama «ómicron silencioso»

BA.2 presenta algunos cambios sobre BA.1, mutaciones cuyos efectos aún se están investigando, como subrayaba este lunes la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, uno de esos cambios es la deleción 69/70 (supresión de dos aminoácidos en esa posición), un cambio que compartía ómicron con la variante alfa y que sin embargo no está presente en la BA.2.

Esta deleción es la responsable de que se haya denominado «silenciosa» (o «sigilosa«) a esta variante. La causa es porque en la técnica PCR de thermofisher se utiliza precisamente esta deleción para identificar a ómicron, por lo que en los sistemas que usen esta técnica BA.2 estaría pasando desapercibida. «Las primeras evidencias sobre la circulación de la variante británica se dieron gracias a la PCR de Thermo Fisher [una compañía biotecnológica de EEUU]. Esta técnica utiliza tres dianas para detectar el SARS-CoV2 y en el caso de la variante alfa solo eran positivas dos. Como ómicron comparte la deleción, en algunos laboratorios se utilizan estos cribados que estarían dejando pasar la BA.2″, explica Rafael Delgado, microbiólogo e investigador del Hospital 12 de Octubre de Madrid.

Esta circunstancia puede estar dándose en distintos lugares, de hecho Delgado hace referencia a un reciente artículo portugués «que evaluaba la amenaza de ómicron y precisamente se basaba en esta deleción para identificarla, con lo que la BA.2 quedaría fuera de su análisis».

Sin embargo, el experto no cree que esto esté sucediendo en España. «En España en general y desde luego en Madrid y en laboratorios grandes se utilizan mutaciones específicas. En mi laboratorio [Hospital 12 de Octubre, uno de los más grandes de España] no hemos detectado ninguna y ya se ha hecho un screening considerable», explica.

¿Ha llegado la subvariante BA.2 a España?

La Organización Mundial de la Salud incidía este lunes en un informe sobre la evolución de ómicron que son necesarios más estudios para evaluar su impacto pues, hasta la fecha, se conocen sus mutaciones pero no el efecto real que pueden tener. Las investigaciones sobre BA.2, incluyendo su posible escape inmune y virulencia, deberían priorizarse de forma independiente y comparativa con BA.1″.

«Ahora mismo no conocemos su importancia. Lo que podemos hacer es seguirla muy de cerca por si fuera capaz de desplazar a BA.1. Sería extraordinario pero ya nos lo parecía que otra variante pudiera desplazar a delta», afirma el microbiólogo del 12 de Octubre.

Sobre el gran avance de la variante en Dinamarca, Delgado señala que «secuencian mucho, muy rápido y efectivamente, pero también es un país muy pequeño y puede depender del ‘efecto fundador’, si hay algunas personas infectadas con ella y dan lugar a cadenas de transmisión muy activas, puede ser una explicación».

También en el informe de este lunes el Ministerio de Sanidad aludía a la falta de datos. «Aunque es pronto para establecer las características fenotípicas de este linaje, estudios preliminares en Dinamarca no han encontrado diferencias en el riesgo de hospitalización entre BA.1 y BA.2».

Fracois Balloux, director del laboratorio de Genética de la UCL (Universidad de Londres) decía recientemente en Twitter que hasta ahora «no hay evidencia de que BA.1 y BA.2 sean diferentes en cuanto al escape inmune, la virulencia o el perfil de edad que prefieren infectar. En este punto deberían considerarse como dos sublinajes de ómicron epidemiológicamente equivalentes».

El sublinaje BA.2 no escapa a los test de antígenos

Aunque se haya denominado ómicron sigilosa porque las PCR de thermo fisher pudieran no clasificarla como ómicron, nada tiene que ver con que dé positivo (si la persona está infectada) en los test de antígenos, ya sean de laboratorio o de autodiagnóstico con venta en farmacias. «La proteína N, diana de los test de antígeno, es prácticamente igual entre BA.1 y BA.2, un aminoácido diferente».

Más allá de BA.2, España sí ha detectado en las últimas semanas, afirma Delgado, «muestras de BA.1 con la mutación 346K, que ya fue identificada al principio y que según algún estudio ya disponible parece que puede darle mayor capacidad de escape a la neutralización de los anticuerpos«.

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