Salud

La matrona que vino de Inglaterra: “En España se trata a las embarazadas como enfermas”

Una mujer durante la realización de una ecografía.

Una mujer durante la realización de una ecografía. Daniel Lobo (Flickr)

Matrona de vocación, Paula Camarós estudió Enfermería en España pero decidió irse a Inglaterra para estudiar la especialidad. Allí necesitó poco tiempo para darse cuenta de que la profesión que ella había conocido tenía poco que ver con lo que tenía ante sus ojos: “El shock fue brutal, pero en unos meses abrí los ojos y me di cuenta de que en España estábamos muy desactualizados y que se podían hacer las cosas de otra manera”.

Tras la especialidad, Camarós trabajó durante seis años en el sistema público inglés donde, asegura, le cambió su forma de vivir la maternidad, que ahora trata de fomentar en España. Aquí lo hace desde 2017, año en que la madrileña volvió a casa, empezó a trabajar en el sistema público y fundó Baby Suite, una clínica de maternidad respetuosa. Ya desde antes ese era el nombre con el que había abierto sus primeras cuentas en redes sociales más de 800.000 seguidores.

“Al llegar a España vi auténticas barbaridades, en mis primeros meses aquí recuerdo volver a casa llorando en el coche, era frustrante”, recuerda, “en el día a día primaban las prisas, las mujeres hacían un plan de parto y se lo saltaban a la torera, sentía que mi día a día laboral no iba en consonancia con mi visión de la maternidad”.

Paula Camarós / Hector Vila.

Camarós charla con El Independiente tras publicar El poder de crear vida (Planeta), un libro sobre el embarazo, el parto y el posparto para acompañar a las mujeres en esa visión de la maternidad que configuró en Reino Unido. “Si tuviera que destacar algo de allí es que a la mujer se le escucha, se le respeta y se le ofrece tiempo. Trabajan bajo la evidencia científica y la elección informada. Es decir, a la mujer se le cuenta el proceso y se le habla de lo que recomienda el profesional, los beneficios y los riesgos, las alternativas y las opciones, pero luego es ella y su pareja quienes deciden, a través de esa visión empoderada por la información”, explica.

Un ejemplo de esto, argumenta Camarós, son casos como el del juez que obligó a una mujer a ingresar en el hospital para inducir su parto: “Esto en Inglaterra jamás pasaría porque la mujer tiene siempre derecho a elegir. Allí se le habría informado del proceso y de sus riesgos, incluido el de muerte fetal, pero si la mujer se niega se le hace firmar un consentimiento y se respeta su decisión”.

El problema en España, asegura la fundadora de Baby Suite, es que «se trata a las embarazadas como enfermas», un problema que «procede de la medicalización del parto desde hace décadas, que ha hecho que se hagan muchos procesos o intervenciones que no son necesarias». La autora pone sobre la mesa la cantidad de testimonios que se ven en webs como la de El parto es nuestro (que recoge experiencias de mujeres que han sufrido violencia obstétrica) y también datos objetivos, como el 26% de cesáreas que se producen en nuestro país. «Este porcentaje es muy superior al 15% que recomienda la OMS, o también hay una tasa muy elevada de episiotomías, del 40%».

Camarós apuesta por el cambio y cree que es fundamental «erradicar completamente la violencia obstétrica». La matrona lamenta que el tono del debate de los últimos meses, en que la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia emitió un comunicado en el que negaba su existencia: «El primer paso para cambiar algo es reconocer que el problema exista. A mí también me duele que se hable de esto porque soy profesional de la obstetricia, pero creo que si miras para otro lado, eres cómplice», denuncia. «Esto urge cambiarlo, tenemos que pelear porque no ocurra porque tiene implicaciones horrorosas para la madre y el bebé, que van mucho más allá del dolor físico, es un dolor emocional».

La «factura emocional» de la pandemia

Emocional cree que es también la factura que la pandemia, «en el confinamiento se cerró todo y algunos servicios no se han retomado, por ejemplo todas las revisiones o clases preparto, o la obligación de que la mujer acuda sola a determinadas pruebas donde le pueden dar una mala noticia. Esto emocionalmente ha pasado muchísima factura», lamenta Camarós.

La falta de información de la que adolecen muchas embarazadas en España, señala, contribuye a algunos de los mitos que aún circulan entre la población. «Hay parejas que aún piensan que las relaciones sexuales pueden perjudicar al bebé, o que embarazada no debe cruzar las piernas», apunta, «con la lactancia también hay muchos mitos, como que determinados alimentos hacen que la leche se corte o que si toman una bebida con gas, el bebé sufrirá gases».

Camarós apuesta por la información «para que las mujeres vayan con cuidado pero disfruten el embarazo, que es un momento tan bonito y si crees estos tabúes o lo vives con miedo, lo pierdes».

La autora también ahonda en un terreno que en España genera mucha polémica y que en Reino Unido se realiza con financiación pública, el de los partos en casa. «El parto en casa es seguro siempre que se reúnan las condiciones adecuadas, que sea una mujer sana, un solo bebé que esté colocado cabeza abajo y un embarazo a término, en estos casos y en base a muchos estudios, es seguro», asegura. «En España chirría muchísimo y la gente siempre dice, ¿y si hay una emergencia? pues puede haberla, pero como te digo si se cumplen los criterios, el porcentaje de riesgo es tan pequeño que puede ser inferior incluso al de contraer una infección en el hospital», subraya.

En su libro, Camarós transmite toda su visión sobre el proceso, incluso desde la búsqueda del embarazo hasta el posparto. «Está contado con mucho cariño, todo basado en la evidencia científica pero muy fácil de comprender», asegura la autora, a quien se puede seguir en Instagram y Youtube.


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