Susana Díaz le ha dado dos meses al PSC para que se posicione: con ella o con Pedro Sánchez. La postura que adopte el “partido hermano” respecto a su candidatura para dirigir el partido determinará la revisión de las relaciones entre el PSOE y el PSC. Si los catalanes siguen respaldando a Pedro Sánchez, la baronesa andaluza forzará la salida del PSC de los órganos de dirección del PSOE, expulsando así a sus 17.000 militantes de las primarias que, en principio, deben decidir entre Pedro Sánchez o ella.

Si por el contrario, el partido de Miquel Iceta vira y muestra, al menos, neutralidad, dejando a Sánchez sin el amparo orgánico de su federación, el PSC podría mantener dentro del PSOE un estatus que se remonta a 1978. La pérdida de respaldos orgánicos destacados dificultaría mucho la candidatura de Sánchez a recuperar la Secretaría General del PSOE.

Susana Díaz reprocha la ‘deslealtad’ de los diputados catalanes

Ése es el espíritu del acuerdo alcanzado el lunes en Ferraz por el presidente de la Gestora, Javier Fernández, y el secretario general del PSC, Miquel Iceta. Ambos dirigentes pactaron darse dos meses antes de afrontar el análisis del protocolo de unidad entre los dos partidos, que ha regido sus relaciones durante 38 años. Esa revisión viene impuesta por el PSOE andaluz, como dejó claro esa misma mañana Susana Díaz en dos entrevistas televisivas.

Mientras los máximos dirigentes del PSOE y el PSC afrontaban sus discrepancias, Susana Díaz marcaba el camino y advertía de que no toleraría más deslealtades por parte del partido catalán, que decidió no acatar el acuerdo del Comité Federal que decretó la abstención en la investidura de Mariano Rajoy. Los siete diputados catalanes del PSOE votaron en contra rompiendo la disciplina de voto junto a ocho parlamentarios más.

Ruptura de la disciplina de voto

Esa actuación ha servido de justificación para que el PSOE andaluz pusiera en el ojo del huracán las relaciones entre ambos partidos. Desde el Comité Federal del 1 de octubre, que forzó la dimisión de Sánchez, los socialistas andaluces han advertido a los catalanes de las consecuencias de su desacato.

En ese contexto, y para evitar la ruptura, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ha matizado sus posturas buscando elementos conciliadores. Ha llegado a asegurar que la lealtad de su partido no se producía hacia Pedro Sánchez personalmente, sino por su condición de secretario general del PSOE. En la misma línea, ha asegurado que su partido será igual de fiel a Susana Díaz si se proclamara lider del partido. “El PSC ha demostrado siempre su lealtad a prueba de bomba con todos los secretarios generales del PSOE”, aseguró el lunes en Ferraz.

El retraso en la revisión de relaciones coincide con el interés en posponer el congreso federal

El retraso en la clarificación de las relaciones entre ambos partidos coincide con el interés del PSOE andaluz en retrasar la celebración del congreso federal y las primarias hasta el mes de mayo o junio. Susana Díaz quiere cumplir casi cuatro años de presidenta de la Junta de Andalucía antes de presentar su candidatura a secretaria general del PSOE federal.

La demora del cónclave pretende, además, debilitar las opciones de Pedro Sánchez, al diluir el malestar en las agrupaciones por su derribo y por no consultar a la militancia la abstención en la investidura de Mariano Rajoy.