No necesitan gran cosa; llegan a la playa, dejan sus huevos enterrados y vuelven al mar. Las tortugas marinas buscan espacio en nuestras playas de arena para anidar, vienen dejando atrás costas más cálidas cuyas aguas ahora son excesivamente calientes. Sus crías emergen de los huevos e instintivamente se dirigen al mar. No hay que hacer nada, sólo respetar los huevos, acotar la zona -el mismo espacio que ocupamos con nuestras sombrillas - y estaremos salvando una especie de su extinción.

“Vienen más tortugas, muchas anidan y aumenta la diversidad de especies”, afirma Adolfo Marco, responsable del equipo científico del proyecto Tortugas Marinas e investigador en la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC). “Se debe al cambio climático, lo estamos viendo en todo el mundo, las tortugas se mueven hacia aguas más frías tanto en su distribución para alimentarse, como en su distribución para reproducirse en las playas”, explica. El agua de nuestras costas mediterráneas que ahora es más caliente para nosotros tiene la temperatura óptima para estas tortugas. 

Existen siete especies de tortugas marinas en el mundo, de las que seis se pueden observar en España. Sin embargo, solo la tortuga boba (Caretta caretta) y la tortuga laúd (Dermochelys coriacea) se detectan con frecuencia en aguas españolas. 

Zona acotada a nido de tortuga marina en una playa catalana.
Zona acotada para un nido de tortuga marina en una playa catalana.

“Antes teníamos menos tortugas y ver especies raras por nuestras costas era muy, muy raro. Y ahora vemos a la tortuga lora [(Lepidochelys kempii)], endémica del golfo de México, que está en riesgo de extinción y hace tres días se vio una en Cataluña. También la tortuga carey [(Eretmochelys imbricata)], la más tropical de todas, la estamos viendo alimentándose en zonas de coral y esponja de nuestras aguas. Todavía no ha sido vista anidando, pero como se siga calentando la Tierra y el océano vendrán más”, asegura el biólogo.

Las tortugas que sí aumentan su nidificación en nuestras playas son las que ya lo hacían antes, pero ahora lo nidifican con mayor frecuencia. “Es el caso de tortuga boba que está colonizando nuestra costa procedente del Mediterráneo oriental, donde es común en Turquía, Egipto o Libia. Después de instalarse en Italia ya está llegando a España. Estas tortugas están sufriendo el exceso de calor en sus antiguas zonas estables de anidación”, asegura Marco. 

Ayuda ciudadana

Para este biólogo es un aviso de que el mar se está calentando mucho y es una amenaza para los lugares donde antes había reproducción estable, porque se están yendo. El exceso de calor provoca que la mayoría de las tortugas sean hembras, ya que es determinante el calor sobre el sexo de las crías. Esta nueva colonización que hacen las tortugas en nuestras cosas es esencial porque si no se establecen en aguas más frías se pueden extinguir, algo que sólo puede ocurrir con la colaboración y sensibilización ciudadana.

Hay gente que sí avisa al 112, pero tenemos indicios para pensar que estamos perdiendo muchos nidos".

Adolfo MArco, biólogo

“Los científicos no tenemos capacidad humana para estar en los sitios donde aparecen porque son esporádicas, individuales y solitarias, es muy difícil. Hay gente que sí avisa al 112, pero tenemos indicios para pensar que estamos perdiendo muchos nidos. Imagínate una playa en la que a las tres de la mañana pasa por encima del nido una máquina de limpieza de playas y desaparece y luego están los veraneantes y la gente en la playa y los nidos no se ven”, explica.  

Para Marco en España no hay costumbre de proteger las tortugas, porque son casos aislados y no hay cultura de algo que no hemos visto ni conocido. "Dentro de unos años a lo mejor tenemos un montón de nidos y los sistemas de limpieza y la gente sabrán cómo comportarse ante ellas”, asevera el científico. 

Si se localiza el nido se acota la zona, son sólo tres metros cuadrados. “La gente tiene miedo porque piensa que vamos a cerrar playas, todo lo contrario. Hay muchos ejemplos de playas muy turísticas en Grecia y Turquía con sus nidos marcados y la gente haciendo su vida normal en la playa y a la gente le atrae y las máquinas limpia playas sólo tienen que esquivarlo, igual que evitan un chiringuito”, explica.

Hembra camufla el nido.
Hembra camufla su nido.

Ahora es importante que se facilite esa colonización, esa mudanza de las tortugas, porque en el oriente del Mediterráneo ya no tendrá condiciones para estar. “Sus áreas de distribución se desplazan muy lentamente porque son muy fieles a los lugares donde nacen, van a desovar donde nacen, por eso es importante la figura de los observadores de mar”.

Para facilitar la recopilación de los avistamientos, la plataforma de ciencia ciudadana marina Observadores del Mar abre el nuevo proyecto Tortugas Marinas, donde cualquier persona puede enviar información e imágenes de avistamientos de tortugas sanas o heridas a través de la web www.observadoresdelmar.es.  Se trata de buceadores, pescadores, navegantes deportivos y amantes de la naturaleza que ya participan en la recogida de datos como ciudadanos científicos que ahora se pide que hagan seguimiento de los movimientos de las tortugas.