Es una suerte de remedio a su propia reconversión. Una petrolera empeñada en llevar adelante el cambio y apuesta por las energías renovables y emplear para ello al hidrógeno como su principal antídoto. Repsol se ha convertido en el principal productor y consumidor de hidrógeno verde del país y que sitúa a sus tres grandes iniciativas en una suerte de ‘triángulo renovable’ que relacionan Cartagena, Bilbao y Tarragona, las tres grandes plantas de electrolizadoras y que son la base de su estrategia de descarbonización industrial a través del hidrógeno renovable.
Petronor, la filial de compañía, presentó ayer la primera fase del plan de construcción de la electrolizadora de 100 MW que se construirá en la refinería de Muskiz (Bizkaia) y que se sumará a otra electrolizadora similar cuya construcción pronto se iniciará en las instalaciones de Repsol en Cartagena. El proyecto se completará con la electrolizadora de 150 MW que está proyectada en el centro industrial de Repsol en Tarragona.
Con estas instalaciones la petrolera se convertirá en líder en a producción de hidrógeno renovable con el que suministrará energía limpia a sus plantas y que empleará para otras funciones como el desarrollo de combustibles sintéticos. Además, permitirán suministrar una fuente renovable a las industrias de la zona, además de abastecer de energía a campos como la movilidad sostenible.
Separar las moléculas de hidrógeno y oxígeno del agua
La electrólisis es un proceso por el cual, a través de corrientes eléctricas, -en este caso procedentes de fuentes renovables-, se logra separar las moléculas de hidrógeno y oxígeno del agua. Para ello es necesario un ánodo y un cátodo, que hacen pasar la corriente eléctrica por el agua, produciendo la electrólisis necesaria para separar el hidrógeno y el oxígeno.
El hidrógeno liberado en el proceso llevado a cabo en estas electrolizadoras se pueda almacenar para su distribución y empleo posterior como fuente de energía. Sus usos pueden ser la fabricación de combustibles sintético, como fuentes para producir calor o refrigeración, para la producción de componentes químicos, etc.
En el caso de la refinería de Muskiz, la instalación de 100 MW que ahora se inicia en su fase inicial no es la primera. Fue en esta instalación de Petronor donde se culminó la puesta en marcha de la primera electrolizadora de España. Se trata de una instalación de 2,5 MW que está operativa desde 2023. Las 350 toneladas de hidrógeno renovable que produce abastecen a la refinería y el resto de instalaciones del complejo energético de Repsol en Muskiz. Además, desde 2024 está en marcha la construcción otro electrolizador de 10 MW y que se pondrá en marcha este año.
15.000 toneladas de hidrógeno verde al año
En el caso de la electrolizadora de 100 MW no está previsto que esté operativa hasta el segundo semestre de 2029. Esta instalación ha sido reconocida por la Comisión Europea como un proyecto de ‘interés común europeo’ y que contará con 160 millones de euros de financiación procedentes de los fondos NextGenerationEU. En total, su construcción está presupuestada en 292 millones de euros. Será, tras el aprobado en Cartagena, el segundo gran electrolizador de Repsol.
En ambos casos, la potencia de estas instalaciones -100 MW- permitirá producir cada año 15.000 toneladas de hidrógeno renovable. En una parte importante su destino será abastecer a las instalaciones de la compañía. El proyecto requerirá más de tres años de trabajo y empleará a cerca de 900 personas a lo largo de su desarrollo.
Con estos proyectos Repsol reforzará su condición de principal productor de hidrógeno en España. Actualmente ya concentra el 60% del total de la producción nacional.
Descarbonizar la industria
Precisamente ayer, el lehendakari Imanol Pradales visitó la refinería de Petronor en Muskiz para conocer el emplazamiento donde comenzará a levantarse el electrolizador. En el proyecto colabora el Gobierno vasco. Con la nueva instalación se podrá sustituir el hidrógeno que ahora se produce empleando gas natural por hidrógeno generado a partir de electricidad renovable.

En el caso del País Vasco, esta instalación tendrá la capacidad de suministrar el hidrógeno que se genere a distintos parque tecnológicos a través de un sistema de tuberías que conectará con distintas plataformas industriales. Entre los objetivos de descarbonización que permitirá se encuentra poder abastecer de hidrógeno verde para usos destinados al transporte pesado de mercancías.
El lehendakari destaca que proyectos como éste permiten a Euskadi reducir su dependencia energética exterior: “El reto que enfrentamos en Europa es enorme: descarbonizar nuestra industria y nuestro modelo de desarrollo lo más rápido posible y hacer sin perder competitividad”.
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado