Sidi Mohammed Biedallah, protagonista del continuo acoso laboral y sexual que sufrió su secretaria en el consulado de Marruecos en Murcia, está lejos del radar de las autoridades españolas. En una calculada operación para salvarle y situarlo fuera del campo de acción de la justicia, quien fuera cónsul de Marruecos en Murcia ejerce hoy de embajador en Mozambique.

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Su designación como máximo jefe de la legación diplomática marroquí en el país africano se hizo pública el pasado mayo, cuando el juzgado número 1 de Lo Social de Murcia ya había considerado probado el acoso y el despido nulo que padeció Maryam, el nombre ficticio de la secretaria del consulado en Murcia.

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Su primera embajada

El nombre de Mohammed Biedallah figura entre los nombramientos comunicados el 12 de mayo de 2025 tras una reunión del Consejo de Ministros presidida por Mohamed VI en el Palacio Real de Rabat. Antes de su envío a África, el diplomático fue nombrado cónsul de Marruecos en Bilbao y más tarde en Turín (Italia).

La embajadora de Marruecos en España Karima Benyaich en el pabellón marroquí en Fitur. | Israel Cánovas

A sus 55 años y con una sentencia ya firme en España, Mohammed Biedallah logró su primera embajada. “Ocupaba desde 2024 el cargo de cónsul general en Turín, Italia. También desempeñó el cargo de cónsul general en Bilbao (España) entre 2022 y 2023 y de cónsul general en Murcia (España) entre 2012 y 2014. Anteriormente, fue consejero en la embajada del Reino en Brasilia (2012-2014) y en la embajada de Marruecos en Lima (2007-2010). También ejerció de consejero en la embajada del Reino en México de 2002 a 2007”, detalló en mayo un escueto comunicado publicado en un medio oficialista marroquí a propósito de su hoja de servicios.

Sidi Mohammed Biedallah, durante su etapa como cónsul marroquí en Bilbao.

Saharaui con un hermano diplomático del Polisario

Se da la circunstancia de que Mohammed Biedallah es marroquí de origen saharaui. De hecho, su familia se halla dividida por el conflicto que vive la ex provincia número 53 de España desde la ocupación del territorio por Marruecos en 1975. “Son de una familia originaria de Smara y muy vinculada a las aspiraciones de la República Árabe Saharaui Democrática”, apunta a El Independiente una fuente saharaui.

Uno de sus hermanos, Brahim Mohamed Mahmud, es un destacado dirigente del Frente Polisario. Desde el pasado año es embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la RASD en Cuba, una plaza notable en la arquitectura diplomática del Polisario por su vastas relaciones históricas y el apoyo constante de La Habana al exilio saharaui. Ha sido jefe de los servicios de inteligencia de la RASD y una destacada figura en el buró político del Polisario.

En cambio, otro de sus hermanos es una figura clave del establishment marroquí. Mohamed Cheikh Biadillah, gastroenterólogo de profesión, fue ministro de Sanidad de Marruecos además de gobernador de varias regiones. Hoy es secretario general del Partido Autenticidad y Modernidad, una formación creada desde el Palacio Real para controlar la escena política y de cuya estructura internacional llegó a formar parte la podemita Dina Bousselham.

El ex cónsul de Murcia ha tenido una vida profesional más modesta comparada con dos de sus hermanos. “Su función es contrarrestar la voz saharaui. En gran medida por eso fue a Bilbao”, argumenta una fuente saharaui. El ahora embajador en Mozambique no cuenta con apoyo expreso del núcleo duro del majzén -el círculo real que gobierna "de facto" el país- y su principal valor es su origen como saharaui que ha jurado lealtad a Mohamed VI y sirve a la propaganda de Rabat para tratar de legitimar su ocupación de un territorio considerado no autónomo por la ONU.

De hecho, en su página personal de Facebook publicita un libro supuestamente escrito por él en el que defiende las tesis de la marroquinidad del Sáhara Occidental, el último territorio pendiente de descolonización de África. "Marruecos, único Estado-Nación existente en el Gran Magreb, en vísperas de la empresa colonial europea, cuyo fundamento se basa en el acto de la Bayaâ – Pleitesía – , el vínculo soberano eterno, ha visto desplegarse diferentes modos de autonomía regional", desliza en un artículo publicado en un pseudomedio marroquí en español.

Libro del éx cónsul de Marruecos en Murcia.

En toda la operación de traslados que ha tenido el ex cónsul desempeña un papel fundamental la actual embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, que lo mantuvo en su cargo a pesar de haber sido advertido desde muy el principio del acoso sexual y laboral que ejercía el diplomático en el consulado de Murcia, con una importante comunidad de residentes marroquíes. Lejos de cesarle, Benyaich ayudó a encubrir los hechos y, en ningún caso, se puso en contacto con la víctima de los hechos. “No movió un dedo ni ordenó una investigación. Solo se dedicaron a proteger al verdugo”, apuntan a este diario fuentes conocedoras del caso.

De hecho, aparte de su campaña de mudanzas huyendo de la acción de la justicia española, la mayor labor de la embajadora ha sido tratar de detener la ejecución de la sentencia reclamándole al ministro de Exteriores José Manuel Albares su intervención para levantar el embargo de la cuenta bancaria del consulado usada por el juzgado para cubrir la indemnización y los salarios adeudados a la víctima.