Algunos acusados están aprovechando el parón en el macrojuicio de las tarjetas black –la próxima sesión no está prevista hasta el 14 de noviembre- para rearmar sus defensas. Y eso ha dado lugar a un duro enfrentamiento mediante cruce de escritos entre dos de los acusados: por un lado, Enrique de la Torre, exsecretario general de Caja Madrid y quien bautizó las tarjetas como “black” en un correo electrónico; por otro, José Antonio Moral Santín, exconsejero y uno de los que más gastó con su Visa opaca (más de 456.500 euros, de los que en torno a 360.000 era efectivo extraído de cajeros).

Moral Santín denuncia «inexactitudes» y «argumentos falsarios» de De la Torre en el juicio

Enrique de la Torre se ha convertido en uno de los grandes enemigos de buena parte de los 65 acusados del juicio. El exsecretario del consejo de administración de la caja durante la presidencia de Miguel Blesa ha ido por libre y ha declarado que todos los consejeros sabían que sólo podían hacer gastos relacionados con la caja con su tarjeta, y que no podían destinarla a gastos personales De hecho, los consejeros legalmente sólo tenían derecho a percibir una retribución por dietas y a ser compensados por los gastos inherentes al cargo, nada más.

Los exconsejeros, por su parte, le señalan como el encargado de repartir las Visas y dar las instrucción sobre su uso, que, según la mayoría de ellos, eran las de hacer uso libremente de los plásticos. Moral Santín, además, durante su declaración en el juicio le achacó la autoría de un informe que avalaría que las tarjetas formaban parte de la retribución de los acusados y los consejeros podían compatibilizar retribución e incentivos.

La defensa de Moral Santín ha reclamado en dos ocasiones al tribunal la incorporación como prueba del acta del consejo de administración del 12 de julio de 2004, en el que supuestamente se abordaría esta compatibilidad y se habría reconocido las tarjetas como retribución para los miembros del consejo. En esos escritos el abogado de Moral Santín llega a denunciar las “inexactitudes y argumentos falsarios en apoyo de su tesis defensiva e incluso más” a los que habría recurrido el exsecretario general.

«Mentiras», «fantasías», «excesos»

Por su parte, el defensor de Enrique de la Torre, Gonzalo Martínez Fresneda, ha respondido a sendas solicitudes con dos escritos propios en el que carga con dureza contra Moral Santín. Por un lado, declarando la falsedad del testimonio del exconsejero, dado que el acta ya está incorporada a la causa y en ella no se reconoce la compatibilidad de remuneración e incentivos, no se mencionan las tarjetas y, de hecho, consagra abiertamente -citando los estatutos de Caja Madrid- que los consejeros sólo pueden percibir dietas de asistencia e indemnizaciones.

«Sólo se dirigía a De La Torre para pedirle entradas de ópera y ahora pretende descargar sobre él los excesos en que incurrió con la tarjeta»

Pero en su escrito, De la Torre aprovecha para acusar directamente a Moral Santín de estar declarando “mentiras”, de esgrimir “fantasías”, y de “confundir sus deseos con la realidad” en el caso del supuesto informe que pretende usar como exculpación. Y se decide a afear el comportamiento de Moral Santín tanto cuando fue consejero de Caja Madrid como ahora durante el juicio.

“Resulta verdaderamente temerario que quien únicamente se diría a mi mandante [De la Torre], en sus tiempos de consejero, para pedirle entradas a la ópera o gestiones diversas, ahora pretenda descargar sobre el secretario los excesos en que incurrió usando la tarjeta (!) por el hecho de que aquél fuera quien se la entregó a algunos consejeros (no a él)”, explica la abogada de De la Torre. “un miembro de un órgano de gobierno no recibe instrucción de un empleado, ni en la caja ni en ningún sitio”.

Y, en paralelo, la defensa de De la Torre saca los colores a Moral Santín refiriéndose a los gastos personal que realizó con su tarjeta black, por no ser capaz de aclarar en el juicio en qué “fantasmal nómina” se incluyó los abonos de la tarjeta como parte de la retribución. “¿O es que se pretenderá decir que en los 21.900 euros de retribución que cobró el señor Moral Santín como miembro del consejo de Caja Madrid en 2005 según la Memoria de ese año estaban incluidos los 41.800 euros que gastó con la tarjeta en ese mismo año? Este acusado no debería apresurarse tanto a acusar a otro de ser un falsario, un mentiroso y no sabemos qué otras cosas”.