El furor por las acciones de Snapchat no se apaga. En su segundo día de cotización en Wall Street, la matriz de la red social de contenido efímero registraban un repunte superior al 10%, hasta superar la barrera de los 27 dólares por acción. De este modo, daban continuidad al fulgurante estreno bursátil de la compañía, que supuso el segundo mayor debut entre las grandes compañías tecnológicas desde 2012.

Con este nuevo repunte, el valor de mercado de Snap ronda ya los 38.000 millones de dólares (cerca de 36.000 millones de euros), si se tienen en cuenta las stock options y bonus comprometidos que aún no han comenzado a cotizar. Esto significa, que la compañía vale ya más que firmas como eBay y más que triplica la capitalización de Twitter (que vale menos de 11.500 millones), a pesar de su escaso recorrido y de las dudas sobre su capacidad para hacer rentable su negocio, que fueron explicitadas por la propia dirección de Snap en el folleto de su salida a bolsa.

En el mercado español sólo hay cinco empresas que tengan una valoración superior a la de Snap.

Frente a la euforia con que los inversores parecen estar valorando la empresa, entre los expertos se impone un tono de cautela, que cobra aún más fuerza a medida que se elevan los precios. La compañía ya saltó al parqué con una valoración 60 veces superior a sus ingresos, una ratio que rebasa con mucho las 27 veces con las que salió a bolsa Facebook.

El nuevo repunte lleva a Snap a superar la valoración de eBay y multiplicar por 3,3 la capitalización de Twitter

Ante esta situación, los analistas de Atlantic Equities decidieron este viernes recortar su consejo sobre las acciones de la compañía hasta infraponderar, al considerar que las cotizaciones actuales son insostenibles dado el panorama de monetización no probada, una rentabilidad estructuralmente más baja que la de competidores como Facebook y los probables desafíos que puede encarar en la tarea de acelerar el crecimiento de sus usuarios.

En la misma línea, se expresaban ya el mismo jueves firmas como Pivotal Research o Nomura. Los analistas del banco nipón resaltaban, entre las sombras que envuelven las perspectivas de Snap, la ralentización en el crecimiento de usuarios, las dificultades para monetizarlos, la competencia de rivales de enorme calado y las elevadas valoraciones a las que ha saltado al parqué. Todas estas firmas consideran que el precio objetivo de Snap se sitúa, al menos, un 40% por debajo de sus precios actuales.

Comparaciones con Twitter

El escaso eco que han tenido estas advertencias entre los inversores ha animado a algunas voces a alertar de que el mercado está actuando de manera irracional, bajo la pretensión de tomar parte del próximo gran éxito tecnológico. Ante esta situación, han sido constantes las alusiones a algunas compañías que se estrenaron en bolsa con idéntico éxito y que, con el paso del tiempo, vieron frustradas las expectativas generadas.

El caso más evidente es el de Twitter, una compañía que llegó a revalorizarse cerca del 180% en menos de dos meses en bolsa y que, a día de hoy, se mueve en zona de mínimos históricos, lastrada por su incapacidad para impulsar sus ritmos de crecimiento de usuarios y, sobre todo, de obtener rentabilidad de ellos. Otras tecnológicas como GoPro, Fitbit y Groupon también son ejemplos de decepciones similares.

Recordando estos casos, Trip Chowdhry, analista de Global Equities Research, aconsejaba este viernes: «Deja que salga todo el aire caliente, permite que los inversores privados saquen su dinero, vamos a ver cómo evoluciona la industria en un año y medio».

Los expertos advierten de los riesgos del negocio de Snap y recuerdan fiascos como el de Fitbit o Groupon

Del mismo modo, Shyam Patil, analista de Susquehanna Financial, advertía de que «la euforia puede ocasionar una desconexión de corto plazo entre los fundamentales y la valoración», al tiempo que reconocía sus dificultades a la hora de ver Snap como una inversión a largo plazo.

Para combatir estos recelos, los inversores contaban este viernes con la noticia de que la compañía de televisión NBC había invertido 500 millones de dólares en Snap, como parte de una estrategia por rentabilizar el creciente aumento de contenido digital.

El consejero delegado de la compañía audiovisual, Steve Burke, señalaba en una carta a sus empleados que, «es raro tener la oportunidad de invertir en esta etapa en una empresa tan visionaria y dinámica como Snap», al tiempo que alababa el «excelente trabajo» realizado por Evan Spiegel, consejero delegado de Snap, para convertir a la matriz de la red social de contenido efímero «en una empresa extremadamente innovadora y relevante».