Es el acuerdo más elevado jamás alcanzado con Irán y el primero que se firma desde el levantamiento del embargo con una empresa española. Y no es un contrato menor: casi 500 millones de euros. Lo ha suscrito la compañía alavesa Tubacex con la Compañía Nacional de Hidrocarburos de Irán (NIOC) para la fabricación de soluciones tubulares para la extracción y producción de gas. Un contrato que eleva la cartera de pedidos de la compañía a nada menos que 700 millones de euros para los próximos tres años, el montante más elevado jamás alcanzado por la empresa vasca.

Desde Tubacex se destaca que el impulso dado a la cartera de pedidos responde a la estrategia de priorizar los productos de alto valor añadido, mejorar el posicionamiento comercial en el mundo y la entrada en nuevos mercados por las que en los últimos años se ha apostado. Los pedidos que se han incorporado en los últimos años se centran fundamentalmente en la demanda de productos tubulares de alto valor tecnológico destinados a la extracción de gas y petróleo, el sector petroquímico y tubos empleadas en la generación de energía con tecnología supercrítica –calderas-.

En Oriente Medio el mercado Iraní es el prioritario y el de mayo peso. A él se suma la presencia creciente que Tubacex tiene Europa, en especial en mercados como el reino Unido, Noruega y Rusia, donde recientemente suscribió un importante pedido con la principal petrolera rusa, Lukoil. En Asia la actividad central se focaliza en Shah Deniz, uno de los mayores yacimientos de gas a nivel mundial. Por último, el mapa de pedidos también incluye al gigante chino, donde Tubacex ya cuenta con importantes pedidos de Tubos Premium para una de las refinerías más importantes de China. Todos los pedidos serán fabricados en las plantas del País Vasco y en menor medida en las que Tubacex cuenta en Austria e Italia.

De la suspensión de pagos al liderazgo mundial

Jesús Esmorís, Consejero Delegado del grupo Tubacex, destaca que el volumen de pedidos de los que ahora goza la compañía supone haber alcanzado el objetivo marcado y subraya el valor singular que supone haberlo hecho con la producción de “los productos más exigentes que fabrica la compañía, suministrados a clientes líderes”. Ayer, en la jornada previa a la junta de accionistas que hoy celebra Tubacex, Esmorís reconoció que «el proyecto Tubacex esta muy vivo, tiene un largo recorrido» tras superar momentos muy difíciles. Añadió incluso que en la medida que el mercado se vaya recuperando «podremos dar muchas alegrías a nuestros accionistas».

Actualmente Tubacex es una de las compañías líderes del mundo en el suministro de soluciones tubulares de acero inoxidable y altas aleaciones. La compañía, con sede en Álava, dispone de plantas en España, Austria, Estados Unidos, India y Tailandia, además de centros de servicio en 38 países.

Tubacex nació en la pequeña localidad alavesa de Llodio en 1965. Profundamente vinculada a Álava, pronto logró despuntar en la fabricación de tubos de acero inoxidable sin soldadura, además de en altas alineaciones de níquel. Es uno de los mayores proveedores de compañías de sectores como el petróleo, el gas, las energía o la petroquímica. En los últimos años ha ido ampliando y diversificando su actividad en otros campos como la automoción, el sector aeroespacial, la desalinización de aguas o las nuevas tecnologías.

Inicialmente nació como Tubos Especiales Olarra, para cambiar dos años más tarde su denominación por la de Compañía Española de Tubos por Extrusión (Tubacex). Desde 1970 cotiza en bolsa. La expansión de Tubacex ha sido imparable desde aquella primera salida al exterior, a Houston (EEUU), en 1975 y Holanda, en 1979. La crisis económica de comienzos de los años 90 a punto estuvo de acabar con la compañía. En 1992 Tubacex entró en suspensión de pagos. Sólo un proceso de profunda reestructuración y cambio de modelo interno de la compañía permitió, un año más tarde, alcanzar un acuerdo con sus proveedores y volver a ponerla en marcha. La recuperación fue imparable hasta llevarla a lo más alto de su mercado. Hoy exporta más del 95% de lo que produce.

Mayor subida en bolsa en ocho años

La noticia del contrato fue recibida con entusiasmo en los mercados financieros. Las acciones de Tubacex registraron avances superiores al 12%, en lo que representa su mejor sesión mayo de 2009. El repunte se ha producido con un intenso incremento de la negociación, ya que en la jornada se negociaron más de 2 millones de acciones de la compañía, siete veces más que su media en el año.

Con esta subida, Tubacex acumula un repunte en 2017 superior al 30% y se sitúa por encima de la barrera de los 3,5 euros, su nivel más elevado desde finales de 2014.

Con este repunte, la compañía se sitúa por encima del precio objetivo que le otorgan la mayor parte de las firmas de análisis, aunque en el mercado se da por hecho que el nuevo contrato en Irán provocará en los próximos días una oleada de mejoras de valoración.