Los sindicatos del gestor de los aeropuertos Aena y de su matriz Enaire se preparan para la huelga mientras tratan de negociar mejoras laborales con sus empresas. Pero los representantes de los trabajadores se encontraron ayer con que la dirección de Aena y la de Enaire se muestran dispuestas a subir salarios y a ampliar plantillas, con lo que trasladaban toda la presión al Gobierno, que es el que establece estas limitaciones en las compañías de titularidad estatal. Un movimiento que, además, avecina un nuevo encontronazo entre Aena y el Ejecutivo.

“Fomento renuncia a 350 millones anuales de ingresos de Aena y Enaire a favor de las compañías», dicen los sindicatos

E incluso dentro del propio Ejecutivo parece que los ministerios se pasan la patata caliente unos a otros. El Ministerio de Fomento, del que dependen Enaire y Aena, ya ha apuntado que los límites salariales y de contratación se establecen en el marco global de la Función Pública, lo que se supone trasladar la responsabilidad al Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.

“Las soluciones no están Aena y Enaire. Las tendrá Fomento (De La Serna) o Administraciones Públicas (Montoro) o Turismo (Nadal), pero el Gobierno no debería seguir paseando el problema entre ministerios como hace desde mayo”, señalan UGT, CCOO y USO en un documento conjunto. Los sindicatos responsabilizan del conflicto directamente al Gobierno y denuncian la disposición de los ministerios a reducir los ingresos de Aena y Enaire con las rebajas de las tasas que cobran a las compañías aéreas, mientras que rechazan mejorar las condiciones a sus trabajadores.

«Si las cuentas permiten ese trasvase de dinero público a empresas privadas, una mínima parte debe llegar a los trabajadores”

“El desencadenante de este conflicto es la decisión política de bajar las tasas que suponen el principal ingreso del único servicio público estratégico que se autofinancia sin coste para los presupuestos desde su creación en 1991”, sostienen los tres sindicatos. “Fomento está renunciando a 350 millones anuales de ingresos a favor de las compañías aéreas (…) La reclamación de los trabajadores de Aena y Enaire es tan sencilla como que si las cuentas permiten ese trasvase de dinero público a empresas privadas, una mínima parte de ese importe debe llegar a quienes con su trabajo, subiendo la productividad un 20%, consiguen esos beneficios”, apuntan en una nota conjunta.

El Gobierno, desoyendo la petición de la propia Aena, aprobó una rebaja de las tasas aéreas que pagan las compañías aéreas al gestor y también un recorte de las tasas de navegación que abonan a Enaire. Los sindicatos denuncian que el Ministerio de Fomento justifica estas rebajas con el “argumento propagandístico de bajar el precio de los billetes de avión, que han subido casi un 7%”. Los recortes “no repercuten en los viajeros ni en los ciudadanos reduciendo el déficit público o la deuda”.

“La solución a un conflicto de enormes consecuencias es tan simple como la voluntad política de adoptarla. Puede hacerse en el marco presupuestario vigente, que ya tiene previstas medidas extraordinarias relativas al rendimiento y la eficiencia, y está conforme a otras excepciones que ya se aplican en el sector público”, advierten UGT, CCOO y USO.