El iPhone X no estará a la venta hasta el 3 de noviembre, y no se podrá reservar hasta el próximo 27 de octubre, pero su influencia ya le está causando quebraderos de cabeza a Apple. Los analistas y los usuarios no están celebrando el plan de un iPhone a dos velocidades que ha trazado la compañía para este final de 2017 y ya hay expertos que apuntan a que el gigante californiano tendrá que recortar la producción un 50% de su iPhone 8 por las bajas ventas.

El CEO de Apple, Tim Cook, ha decidido crear dos líneas para su smartphone: una conservadora y continuista con las generaciones anteriores para mantener a sus fieles, sobre todo gracias a precios más accesibles y habituales para un dispositivo de alta gama. A la vez, en el tradicional Apple Event de septiembre desveló la gran apuesta, el iPhone X, que va a suponer una revolución por su tecnología, pero que tiene un precio que en España llegará hasta más allá de 1.300 euros.

Precisamente la inminente llegada de ese terminal del décimo aniversario es la que está frenando las ventas del iPhone 8. De hecho, y tal como apuntan los analistas de KeyBanc Capital, las ventas del séptimo modelo del smartphone han sido superiores a las de esta nueva generación durante su primer mes de vida.

«De momento la demanda es muy suave porque el gran momento es el esperado iPhone X», explican. No será, sin embargo, hasta el 3 de noviembre cuando veamos las tradicionales colas frente las Apple Store de todo el mundo.

Las estimaciones para el futuro tampoco son mucho más optimistas. Según GBH Insights, una firma de estudios de mercado con sede en Nueva York, apenas un 25% de los iPhones que se vendan en los próximos 18 meses serán de la octava generación.

Los expertos de Citi son algo menos alarmistas, aunque sí que contemplan ese enfriamiento en las ventas debido a la esperada llegada del revolucionario smartphone que promete conquistar el mercado.

Castigo en bolsa

Los inversores han recibido estas previsiones con un castigo a la cotización de Apple, cuyos títulos han retrocedido hasta un 3% en la sesión de este jueves en Wall Street. Es la cuarta peor sesión de todo el 2017, un año en el que la firma nunca ha sufrido caídas superiores al 3,88% del 9 de junio. Actualmente cada acción del gigante tecnológico se cambia por alrededor de 155 dólares.

Este enfriamiento le va a costar a la firma dirigida por Tim Cook unos 20.700 millones de dólares, casi 17.500 millones de euros, dado que su capitalización actualmente ronda los 825.200 millones de dólares, casi 700.000 millones de euros.

El castigo, en cualquier caso, es un pequeño bache en la continúa escalada que está viviendo la cotización de Apple en lo que llevamos de 2017. Desde el 1 de enero de este año el valor de sus participaciones han repuntado un 35% y han tocado incluso los 165 dólares. Ya falta menos para el 3 de noviembre.