El desafío independentista no sólo está pasando factura a la banca -que ha sufrido una sangría de depósitos– y a las empresas hoteleras -cuyas reservas están cayendo-. El ambiente, cada vez más caldeado, está salpicando de lleno al comercio, sobre todo en Barcelona. Y particularmente a las grandes cadenas de distribución que operan en Cataluña. Incluida la mayor de España, El Corte Inglés.

La crisis política se dejado notar con fuerza inusitada en la mayor superficie que tiene el grupo en Barcelona. Desde que el simulacro de referéndum abrió la caja de Pandora el pasado 1 de octubre, el centro de El Corte Inglés de la Plaza de Cataluña ha experimentado caídas de ventas de hasta el 40%.

Según fuentes próximas a la alta dirección, la mega tienda de la ciudad condal lleva dos largas semanas experimentando fuertes recortes de ingresos. El volumen de ventas ha llegado a rozar el citado 40% algunos días, sobre todo en las jornadas más complicadas para transitar por la zona. El dato es conocido por algunos directivos de El Corte Inglés, pero aún no ha sido trasladado al consejo de administración que preside Dimas Gimeno. Los consejeros conocerán las cifras definitivas del impacto en las ventas en la próxima reunión.

Guindos confirma el impacto en la distribución

Fuentes oficiales de El Corte Inglés declinan hacer comentarios sobre la evolución de las ventas. Tampoco ha aportado cifras concretas la patronal de las grandes superficies, Anged. No obstante, ha sido el propio ministro de Economía el encargado de alertar públicamente sobre los efectos de la crisis política en el consumo y en la cuenta de resultados de las empresas.

Durante su intervención de este jueves en el Parlamento, Luis de Guindos avanzó que las ventas de las grandes superficies en Cataluña se han desplomado por encima del 20%. El titular de Economía tiene clara la causa: la caída drástica se debe «fundamentalmente a las decisiones irresponsables de la Generalitat».

Según Guindos, el golpe en las ventas lo están notando casi todos los gigantes de la distribución en la comunidad autónoma. Pero los efectos son mayores para las empresas ubicadas en las zonas más turísticas de Barcelona. Tanto las grandes (como El Corte Inglés) como las más pequeñas.

Impacto en el turismo

Algunas agrupaciones de comerciantes ya han dado la voz de alarma en los últimos días, advirtiendo que la caída del turismo se está dejando notar en sus tiendas. Este miércoles, la Agrupació de Botiguers i Comerciants de Catalunya aseguraba a elEconomista que el recorte de las ventas en el centro de Barcelona asciende al 11% desde la celebración del referéndum.

Lo cierto es que el centro de la ciudad lleva 20 días en estado de ebullición, al servir de escenario de las concentraciones y manifestaciones convocadas por los independentistas. Y es ese ambiente el que está frenando las decisiones de compra de muchos catalanes, pero, sobre todo, la afluencia de turistas.

El Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital ya ha constatado un “frenazo” en el turismo en Cataluña, que venía creciendo a un ritmo del 10% antes de los atentados y que se ha recortado hasta el 2% según avanzaba el calendario hacia la fecha del referéndum.

El sector en Cataluña da por hecho que el parón continuará en los próximos meses. Las empresas turísticas catalanas consultadas por Exceltur ya han constatado una caída de las reservas de viajes y alojamiento hasta final del año del 20%. También temen que si la inestabilidad política continúa y se agrava el parón económico, podría desplomarse un 30% el negocio turístico.