Abertis tiene dos opas encima de la mesa. Ambas ofertas de compra, una de la italiana Atlantia y otra de ACS (a través de su filial alemana Hochtief), contemplan como más que probable la venta de la participación de Abertis en el grupo de satélites Hispasat, que una de los temas más espinosos de la operación al ser considerada como una compañía estratégica por parte del Gobierno español.

Mientras que resuelve la guerra de opas, que va para largo y previsiblemente se alargará hasta bien entrado 2018, Abertis mantiene aparte negociaciones con Red Eléctrica para vender el 90,7% que tiene en Hispasat. “Tenemos negociaciones abiertas”, ha reconocido el director de Finanzas de Abertis, José Aljaro, en una conferencia con analistas con motivo de la presentación de los resultados de los nueve primeros meses del año.

Tanto Abertis como Red Eléctrica reconocieron hace dos semanas haber mantenido contactos para la operación de compra, y ahora reconfirman que esas conversaciones continúan incluso en plena disputada de opas y contraopas. “No tenemos ninguna nueva noticia que facilitar al mercado al respecto (…) En este tipò de operaciones es difícil determinar si finalizarán con éxito o cuándo finalizarán”, ha apuntado Aljaro.

Red Eléctrica de España (REE) quiere ampliar su negocio de telecomunicaciones y quiere hacerlo a lo grande. El gestor de la red eléctrica de alta tensión española ya está presente en el negocio de las telecos explotando fundamentalmente una red de fibra óptica, pero se puso en contacto –ya hace meses- con Abertis para comprar la operadora de satélites Hispasat.

El ‘problema’ Hispasat

La toma de control de Hispasat es una de las aristas más complicadas de la compra de Abertis por parte de Atlantia o de la filial germana de ACS, porque el Gobierno español considera la compañía de satélites como estratégica, al prestar servicios a Defensa que son clave para la seguridad nacional.

El Gobierno ha llegado a pedir informes a la Abogacía del Estado para determinar si las empresa compradora de Abertis deben pedir permiso al Ejecutivo para la operación (no sólo por Hispasat, también por el cambio de titular de las concesiones de autopistas). El interés de Red Eléctrica -controlada de facto por el holding público SEPI- por hacerse con el control de Hispasat serviría para garantizar la españolidad de la compañía.

En el caso de que Abertis se desprendiera de manera anticipada de su participación en Hispasat, sin esperar a la resolución de las opas, las ofertas de compra podrían acabar abaratándose. Ahora esas ofertas incluyen el valor de esa participación, que podría rondar los 1.000 millones de euros.

Atlantia presentó una opa sobre la totalidad del capital de Abertis a un precio de 16,5 euros por acción, con lo que valora el grupo en 16.341 millones de euros. Y ACS, a través de su filial alemana Hochtief, confirmó ayer una contraoferta por 18,76 euros, mejorando la oferta inicial en más de 2.200 millones y valorando la compañía en 18.580 millones.

Gana un 2,4% más

En paralelo, Abertis alcanzó un beneficio neto de 735 millones de euros durante los nueve primeros meses de este año, un 2,4% más que un año antes, impulsado por la mejora del tráfico en las autopistas y por los activos que ha incorporado en los últimos meses. Los resultados de la compañía incluyen un impacto positivo de 106 millones derivado de la toma del control total de sus autopistas de Francia y de otros 11 millones de las autopistas compradas en Italia, además de los 15 millones cobrados en Bolivia como indemnización por la expropiación de sus aeropuertos en el país en 2013.

Por el contrario, en las cuentas trimestrales de Abertis también incluyen una distorisión negativa por la revalorización de 293 millones de euros que el grupo se anotó el pasado año en una autopista chilena al comprar una participación mayoritaria. Descontando estos extraordinarios, el grupo que dirige Francisco Reynés calcula sus resultados hasta septiembre arrojarían un crecimiento del 20%.