Economía

ACS y Ferrovial reconocen a Carmena fallos en la M-30 y empiezan a pagar las multas

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ACS y Ferrovial reconocen a Carmena fallos en la M-30 y empiezan a pagar las multas
Uno de los tramos de la M-30: Gallardón firmó con Emesa un contrato de préstamo subordinado en 2005 que la empresa ahora reclama.

Uno de los tramos de la M-30: Gallardón firmó con Emesa un contrato de préstamo subordinado en 2005 que la empresa ahora reclama. EFE

Resumen:

Todas las multas corresponden a negligencias, fallos, errores o directamente a elementos relacionados con la dejación de funciones, como la no instalación de wifi en un área de trabajo.

Emesa (Dragados y Ferrovial) posee el 20% de Calle 30 (la sociedad municipal propietaria de la M-30) y apenas abonará un millón de euros divididos en tres multas. Pero en el futuro la cantidad podría aumentar y no se descarta que ACS o Ferrovial e incluso reclamen dinero a Ahora Madrid en contraprestación, cosa que ya ha sucedido.

En un escrito dirigido al Juzgado de lo Mercantil Número Seis de Madrid, el Ayuntamiento madrileño denunció que ACS y Ferrovial recurrían a “cortinas de humo” para no asumir las multas.

Tras un tira y afloja político y judicial que dura lo que va de 2017, las multinacionales ACS (Dragados) y Ferrovial, que conforman la empresa Emesa, encargada de la gestión y la explotación de la autopista circular M-30 que rodea Madrid, han empezado a pagar las multas que les ha impuesto el Ayuntamiento gobernado por Ahora Madrid. Así lo ha podido saber El Independiente.

Todas las multas corresponden a negligencias, fallos, errores o directamente a elementos relacionados con la dejación de funciones, como la no instalación de wifi en un área de trabajo. De momento Emesa, que posee el 20% de Calle 30 (la sociedad municipal propietaria de la M-30), apenas abonará un millón de euros divididos en tres multas. Pero en el futuro la cantidad podría aumentar y no se descarta que ACS o Ferrovial incluso reclamen dinero a Ahora Madrid en contraprestación, cosa que ya ha sucedido.

Los tres expedientes se adoptaron en el consejo de administración de Calle 30, presidido por Carlos Sánchez Mato, concejal de Economía de Manuela Carmena hoy diametralmente enfrentado al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. “Los acuerdos del consejo adoptados han sido demandados por parte de la sociedad privada sin entrar, en ningún caso, en el fondo de cada cuestión sancionada”, explican fuentes del consejo.

Multas en mayo y junio

Una de las sanciones fue aprobada en junio pasado y se debe a la falta de instalación del telecontrol de alumbrado a cielo abierto al que ambas firmas en teoría se comprometieron: Ahora Madrid denuncia que por esta operación no ejecutada Emesa ha estado cobrando desde 2007 con intereses del 5,5%.

Las otras dos sanciones se produjeron unas semanas antes de la ya mencionada, a mediados de mayo de este año: corresponden a la falta de instalación de una red wifi “que mejoraría las comunicaciones internas al dotar de soporte de comunicación para todos los trabajadores y haría factible la mejora de las comunicaciones de usuarios”, reza la crítica municipal.

La otra sanción se debe a la también inexistente instalación de una “red de transmisión de datos críticos entre los elementos de control del tráfico y el centro de control”. De acuerdo con la versión de Cibeles, el incumplimiento es “reiterado” desde hace bastantes años.

“Cortinas de humo” de Emesa

La pelea de Sánchez Mato por recaudar las sanciones dura ya meses. En un escrito dirigido al Juzgado de lo Mercantil Número Seis de Madrid, el aAyuntamiento madrileño denunció que ACS y Ferrovial recurrían a “cortinas de humo” para no asumir las multas. El Consistorio asegura haber enviado primero una solicitud de información a cada parte con las labores que realizaba hasta ese momento cada una; después se solicitó un informe técnico para valorar si se cumplían los compromisos: el informe arrojó elementos negativos y motivó la sanción de Calle 30 sobre Emesa.

A continuación se inició un expediente sancionador, se envió más adelante el pliego de cargos a Emesa “para garantizar su defensa”, relatan en Ahora Madrid; se recibieron las alegaciones, que fueron analizadas, y a partir de ahí la dirección envió una propuesta sancionadora al consejo, donde fueron aprobados los tres expedientes. El último paso ha sido finalmente el abono de las multas.

“Los informes técnicos elaborados ya dejaban de manifiesto el incumplimiento ante la falta de instalación de las mejoras descritas”, zanjan fuentes del consejo de administración. “Calle 30 ha abonado, desde el comienzo de la explotación, la totalidad de la factura que le corresponde a Emesa sin que se haya producido una reducción por las inversiones no ejecutadas hasta ahora”, concluyen.