El Ministro de Energía deslizó la semana pasada que no tenía prisa para aprobar el real decreto que le da nuevos instrumentos para prohibir el cierre de centrales eléctricas. Fuentes del Ministerio comandado por Álvaro Nadal confirmaban que seguían negociando con los grupos parlamentarios -de momento, sin éxito– y que sus planes pasaban por hacer pasar el texto por el comité de expertos que estudian cómo hacer la transición energética del futuro.

Nadal aplicará la norma con carácter retroactivo para que afecte a las dos centrales de carbón que quiere cerrar Iberdrola

Pero el Gobierno ha dado un golpe de timón de urgencia y se ha apresurado a activar el procedimiento para aprobar el real decreto después de que Iberdrola lanzara el pasado viernes un órdago en toda regla y solicitará el cierre de sus dos últimas centrales de carbón, la de Lada (Asturias) y la de Velilla (Palencia). De hecho, el Ejecutivo se asegura que la nueva normativa también afectará a estas dos plantas de Iberdrola, dado que será de aplicación para las solicitudes presentadas desde el pasado julio (cuando se abrió la consulta pública sobre la norma).

El Ministerio de Energía ha confirmado hoy que ha enviado ya el texto del borrador del real decreto a la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) para que elabore el preceptivo informe para la aprobación y entrada en vigor de la norma.

Hasta ahora, el Gobierno sólo podía rechazar la solicitud de cierre de plantas eléctricas si suponía un riesgo para la seguridad de suministro eléctrico, con la nueva norma el Ejecutivo también podrá denegarla si la clausura no se ajusta a la planificación de la política energética gubernamental o si afecta a los precios eléctricos y la competencia en el sector.

Subastar centrales u obligación de seguir con ellas

“El Gobierno contará con una media regulatoria que asegurará que las decisiones de cierre de centrales son coherentes con los instrumentos de planificación energética, y de esta manera, son compatibles con los objetivos en materia de seguridad del suministro, sostenibilidad y precio de la energía”, explica el Ministerio de Energía en un comunicado. “Las decisiones tomadas por las empresas en el ámbito energético deben estar subordinadas al interés general y a la planificación” del Gobierno en esta materia.

El Gobierno obligará a las eléctricas a seguir con centrales que no quieren o a subastarlas

Una vez que una compañía eléctrica solicite el cierre de una de sus centrales (de cualquier tecnología, ya sea nuclear, de gas o de carbón), el Ministerio solicitará informes sobre los efectos de la clausura a la CNMC, a Red Eléctrica, Enagás y a otros organismos implicados. Pero la última palabra sobre la aceptación o la denegación del cierre será del Gobierno.

Si el Ministerio de Energía prohíbe la clausura de una central eléctrica, la compañía titular de la misma deberá continuar con su explotación o estará obligada a transmitírsela a un tercero mediante una subasta. Los términos de las subastas estarán establecidos en el real decreto, pero “si la instalación tiene valor económico para un operador distinto”, la compañía eléctrica estará obligada a “facilitar su transmisión para que continúe operando su central”.

Y en el caso de que no se pueda ceder la explotación de las centrales a otra compañía, el Gobierno podrá establecer un esquema de compensación para que la eléctrica continúe con su actividad. “Dicho esquema se diseñará para asegurar que se otorga al menos coste posible y, en todo caso, con un coste inferior al beneficio económico que los consumidores derivarían de la continuidad de la actividad”.

“Mantener el carbón”

El propio ministro de Energía, Álvaro Nadal, ya había respondido hoy al órdago de Iberdrola recordando que España sigue necesitando el carbón para dar estabilidad al suministro y a los precios de la electricidad y subrayando que la clausura de plantas –éstas u otras- debe estar en línea con las necesidades de la política energética del Gobierno.

“El Gobierno sabe y cree que necesitamos mantener el carbón dentro del ‘mix’ energético”, ha sentenciado Nadal. “Iberdrola ha tomado una decisión empresarial pero nosotros decimos que debe ser compatible con la política energética, que es la que define el mix”. El mix es la combinación de los diferentes tipos de energía (nuclear, gas natural, carbón, renovables…) para generar electricidad.