Siemens Gamesa ha reducido de 341 a 272 empleos el recorte de plantilla inicialmente anunciado en sus plantas en España para este año fiscal (de octubre de 2017 a septiembre de 2018), mientras que mantiene su intención de reducirla en otros 67 trabajadores hasta 2020, según fuentes de la empresa.

La compañía ha iniciado este jueves el período de consultas con los sindicatos para acordar la puesta en marcha de un ERE -Expediente de Regulación de Empleo- para reducir su plantilla en España en 272 personas este año fiscal.

El territorio más afectado será Navarra, donde la empresa plantea reducir la plantilla en 107 personas, en los centros de Sarriguren (92), Orcoyen (11) y Agustinos (4); seguido de Madrid, donde se prevé un recorte de 78 trabajadores, y Bizkaia, donde el ERE afectará a 48 empleados del centro de Zamudio.

El resto del ajuste se reparte por centros de la siguiente manera: Albacete (4); Medina del Campo en Valladolid (5); Burgos (2); Santiago de Compostela en Galicia (6); Arnedo en La Rioja (4); Torremolinos en Málaga (6); Paterna en Valencia (5) y Zaragoza (7).

El recorte previsto está repartido entre las distintas áreas de la compañía: Servicios (149), Onshore (92), Offshore (24) y Corporativo (7).

Se espera que las negociaciones con la representación sindical se extiendan durante un plazo máximo de 30 días.

La medida se enmarca dentro de la reducción global de un máximo de 6.000 empleos, un 22% de su plantilla total, en 24 países de todo el mundo anunciada por la empresa. Según la compañía, «este proceso supone un paso necesario para crear una organización más eficiente y competitiva, que garantice el liderazgo futuro de la compañía».

La compañía tomó esta decisión después de anunciar unas pérdidas de 135 millones de euros durante su primer semestre como empresa fusionada. Los resultados se vieron afectados se vieron afectados por las condiciones específicas del mercado onshore, incluida la suspensión temporal del mercado indio, así como por el ajuste de los inventarios, explicó la compañía.

Desde que se cerró la integración entre el negocio de aerogeneradores de Siemens y la firma española Gamesa, a principios del pasado abril, el grupo ha enlazado una larga serie de noticias negativas que han supuesto la pérdida de más de un 50% de su valor en bolsa poco más de seis meses.