Economía

Telefónica se lanza a por 20 millones de nuevos clientes subida en la ola digital

Álvarez-Pallete aspira a llegar a 2020 con 370 millones de clientes en todo el mundo, a tirar otro millón de kilómetros de fibra (hasta 3,5 millones), a que el 57% de todos los ingresos del grupo sea por servicios digitales y a multiplicar por siete los ingresos de big data.

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Telefónica se lanza a por 20 millones de nuevos clientes subida en la ola digital
El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete.

El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete. Telefónica

Resumen:

Telefónica quiere reinventarse. Porque no hacerlo no es una opción. Porque tras la ola del big data viene una nueva era digital marcada por la inteligencia artificial, y lanzarse de lleno a ese reto es una obligación. “La historia de Telefónica nos obliga a ello. No podemos no hacerlo. ¿Cuántas personas en el mundo tienen la oportunidad de construir un mundo en que las reglas aún no están escritas?”, ha retado el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, en la apertura de un encuentro (Reencuentro, lo llama la compañía) con más de 900 directivos del grupo en Madrid. “La compañía que tenemos que crear a partir de ahora tiene que estar totalmente adaptada y preparada para la inteligencia artificial”. Y subida a la nueva ola de inteligencia cognitiva, asentando los pasos dados ya en la actual era del big data, e impulsando la digitalización de todos los procesos en sus negocios tradicionales, el grupo se ha marcado unas más que ambiciosas metas para los próximos tres años. Álvarez-Pallete ha desvelado algunos de los objetivos que se ha marcado Telefónica de cara a 2020. La compañía se ha propuesto, entre otros retos, sumar hasta 20 millones de nuevos clientes en todo el mundo, desde los 350 millones actuales hasta un total de 370 millones; a duplicar la cifra de clientes digitales; a multiplicar por siete los ingresos por big data; a que el 57% de los ingresos totales del grupo procedan de servicios digitales… Y también Telefónica se ha propuesto impulsar su red de fibra óptica en todos los países en que está presente, emulando el enorme despliegue de cable realizado en España en los últimos años. La compañía cuenta actualmente con 1,5 millones de kilómetros de fibra óptica en todo el mundo (“Eso es la distancia de ir y volver dos veces a la Luna”, ha dicho el ejecutivo), y su objetivo es sumar otro millón de kilómetros más en los próximos tres años. Una labor que la compañía confía en que se traduzca en lograr duplicar su cifra de clientes de fibra.

Telefónica quiere reinventarse. Porque no hacerlo no es una opción. Porque tras la ola del big data viene una nueva era digital marcada por la inteligencia artificial, y lanzarse de lleno a ese reto es una obligación.

“La historia de Telefónica nos obliga a ello. No podemos no hacerlo. ¿Cuántas personas en el mundo tienen la oportunidad de construir un mundo en que las reglas aún no están escritas?”, ha retado el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, en la apertura de un encuentro (Reencuentro, lo llama la compañía) con más de 900 directivos del grupo en Madrid.

“Tenemos que impulsar nuestro plan para seguir liderando la transformación digital. La compañía que tenemos que crear a partir de ahora tiene que estar totalmente adaptada y preparada para la inteligencia artificial”. Y subida a la nueva ola de inteligencia cognitiva, asentando los pasos dados ya en la actual era del big data, e impulsando la digitalización de todos los procesos en sus negocios tradicionales, el grupo se ha marcado unas más que ambiciosas metas para los próximos tres años.

Álvarez-Pallete ha desvelado algunos de los objetivos que se ha marcado Telefónica de cara a 2020. La compañía se ha propuesto, entre otros retos, sumar hasta 20 millones de nuevos clientes en todo el mundo, desde los 350 millones actuales hasta un total de 370 millones; a duplicar la cifra de clientes digitales; a multiplicar por siete los ingresos por big data; a que el 57% de los ingresos totales del grupo procedan de servicios digitales; a digitalizar el 90% de los sistemas de la compañía para interaccionar en tiempo real con el cliente…

Y también Telefónica se ha propuesto impulsar su red de fibra óptica en todos los países en que está presente, emulando el enorme despliegue de cable realizado en España en los últimos años. La compañía cuenta actualmente con 1,5 millones de kilómetros de fibra óptica en todo el mundo (“Eso es la distancia de ir y volver dos veces a la Luna”, ha dicho el ejecutivo), y su objetivo es sumar otro millón de kilómetros más en los próximos tres años. Una labor que la compañía confía en que se traduzca en lograr duplicar su cifra de clientes de fibra.

Y, además, los planes de Telefónica pasan por ampliar las personas conectadas a su red LTE (tecnología móvil 4G) de 550 millones a 600 millones de personas.

“¿Quién no quiere construir una compañía así? Y lo haremos con más retorno y bajando la deuda. Esto es lo que se merece la historia de Telefónica”, ha sentenciado Pallete en casi una arenga al millar de directivos congregados en Madrid. “Somos Telefónica. Nos merecemos esto”.

En el marco de la apuesta por aprovechar al máximo la inteligencia artificial, el grupo se dispone a revolucionar su relación con los clientes. Pallete ha confirmado que la compañía lanzará el próximo mes de febrero Aura, el nuevo asistente virtual basado en la denominada cuarta plataforma. Telefónica implantará en España y otros cinco países más su herramienta que cede a los clientes el control sobre sus datos y que le permite gestionar todos sus servicios contratados con la compañía de manera virtual.

Lo que la bolsa no ve

En paralelo, el presidente de Telefónica ha subrayado que la estrategia de transformación emprendida por la compañía en los últimos años ha funcionado “muy bien” y que para ello ha ejecutado inversiones de 71.000 millones en el último lustro. A pesar de este esfuerzo, Pallete considera que el valor en bolsa del grupo no recoge realmente sus esfuerzos, la mejora de sus resultados y su expansión.

“Aún no está plasmada esta rentabilidad en el precio de la acción. No reconoce el crecimiento futuro y la enorme oportunidad que tenemos por delante”, ha dicho el presidente. La cotización de la compañía roza los 8,7 euros por acción, lo que supone que en lo que va de año apenas se ha revalorizado un 0,5% y en los dos últimos años acumula una caída del 17%.