Renfe ha ordenado a Acciona, subcontratada por el operador para limpiar los grafitis de los trenes, prohibir temporalmente en los centros de trabajo el uso del producto tóxico para la salud que podría estar filtrándose por sumideros y desagües en centros de trabajo de toda España, según publicó este medio el pasado 9 de diciembre. Una denuncia colectiva de  Ecologistas en Acción y de la federación estatal de Comisiones Obreras (CCOO) ante la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía (se esperan otras denuncias similares ante otros organismos) ha paralizado el uso en la comunidad andaluza del Decapint Graff, el líquido corrosivo y no biodegradable que podría ser objeto de controversia.

Una denuncia de Ecologistas ante la Junta ha paralizado el uso del Decapint Graff

Inicialmente, Acciona prohibió este líquido solo en Andalucía, mientras en las demás regiones el producto quita-pintadas nocivo se mantenía, lo que ha generado bastante polémica: Cantabria, Galicia, País Vasco, Comunidad Valenciana, Navarra, Aragón, Castilla-La Mancha y Castilla y León y la Comunidad de Madrid, esto es, casi todo el país. Según fuentes sindicales, hubo un amago de retirar el Decapint Graff en la Comunidad de Madrid, pero el líquido nocivo se siguió utilizando. Por poco tiempo: el revuelo causado ha llevado a suprimirlo en todas partes. Desde el pasado lunes, se ven circular trenes cubiertos de grafitis (como los de la imagen superior e inferior, de Cercanías), en espera de que Acciona Facility Services, la subcontrata, aplique otra técnica menos contaminante.

Subcontratada desde 2012

Así lo ha comprobado este diario a través de varias fuentes: ni Acciona ni Renfe han aclarado si se ha producido la retirada parcial del Decapint Graff, un extremo del que sí informan otras fuentes implicadas; Acciona asegura eso sí llevar a cabo «los procedimientos y procesos necesarios para garantizar la seguridad y la calidad, respetando siempre la normativa medioambiental».. Los grafitis son un clásico en trenes de Renfe desde hace al menos tres décadas.

Otro tren de Renfe pintado de grafitis, este martes 12 de diciembre.

Otro tren de Renfe pintado de grafitis, este martes 12 de diciembre.

El contrato de Acciona engloba toda la limpieza del operador ferroviario en el periodo 2016-2018, y éste asciende a algo más de 111 millones de euros: en ese paquete contractual entra la supresión de los grafitis, una labor que debe de hacerse con las técnicas adecuadas. El grupo de la familia Entrecanales presta este servicio desde 2012 en Renfe.

Técnica adecuada

El problema con el Decapint Graff es que no se está realizando, según el colectivo ecologista, una aplicación controlada que evite las filtraciones o vertidos de agua freática o residual: normalmente se recurre a la técnica de la cubeta estanca, pero hay otras medidas alternativas como las tierras absorbentes o los aspiradores. Nada de esto se estaría haciendo, de acuerdo con las asociaciones denunciantes. El Independiente publicó fotos la semana pasada de estas prácticas, las cuales podrían apuntar a casos de negligencia al evidenciarse la filtración del líquido corrosivo por los sumideros.

Inicialmente hubo una polémica en los centros de trabajo al suprimirse el líquido solo en Andalucía

En contacto con el Decapint Graff, la piel puede sufrir heridas de gravedad.

En contacto con el Decapint Graff, la piel puede sufrir heridas de gravedad. EL INDEPENDIENTE

«El producto en cuestión lo ha homologado previamente el cliente [Renfe]», responden en Acciona. Por ejemplo, en el caso de los talleres de Sevilla, los vertidos de líquido tóxico se estarían produciendo bajo la capital sevillana, justo a la altura del arroyo Tamarguillo que transcurre en gran parte soterrado a su paso por la ciudad hispalense. Según Eduardo Gutiérrez, de Ecologistas en Acción, «el tratamiento del Decapint Graff necesita por ley tratarse a través de un proceso de residuos peligrosos del que tenemos constancia no se aplica convenientemente» en centros de Renfe, dice el activista.

Heridas de gravedad

El sector ferroviario estatal de CCOO trabaja con Ecologistas en Acción para ultimar la denuncia, que van a presentar con independencia de la decisión de Renfe y Acciona; y exigen retirar completamente el líquido quita-pintadas. El producto también precisa de una vestimenta adecuada, ya que en contacto con la piel el producto puede provocar heridas de gravedad. Por eso hay que protegerse al aplicarlo.

Las detenciones en los últimos cinco años de grafiteros contra el patrimonio activo de Renfe Operadora -los trenes- rebasan el centenar. Hay bandas organizadas que operan por toda la geografía española, especialmente en los núcleos urbanos, y compiten entre sí por ver quién pinta más trenes.

Se han dado actuaciones vandálicas, especialmente en Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana: casos en los que un viajero -cómplice de los grafiteros- tira del freno de emergencia y deja parado varios minutos el coche con los pasajeros bloqueados dentro para que los asaltantes pinten el convoy con el espray. En estos casos, la empresa estatal se encarga de limpiar los dibujos inmediatamente y de retirar provisionalmente los coches hasta que el tren quede impoluto. Por culpa de los efectos colaterales del Decapint Graff, se verán trenes circulando completamente embadurnados de grafitis.