El culebrón por Abertis comenzó hace casi un año: el 18 abril de 2017 se informó de la «negociación» entre la italiana Atlantia y la multinacional con sede en Barcelona (que se trasladó a Madrid en octubre, con ocasión de la crisis independentista). En esos 11 meses ACS, a través de su filial alemana Hochtief, tuvo tiempo de presentar una contraopa a la oferta pública de adquisición (OPA) de la sociedad transalpina; el Gobierno, a través de los ministerios de Fomento y Energía, también se inmiscuyó en la operación dando su autorización; igualmente intervino la Comisión Europea, y finalmente la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha dado su visto bueno a ambas compañías para la opa: ayer la CNMV facultó a Florentino Pérez a presentar su oferta.

Pero los 1.800 trabajadores de Abertis tienen otra visión del asunto, más allá del desatado valor bursátil alcanzado por la firma por la guerra de ofertas entre ACS y Atlantia. Este martes hay prevista una concentración ante la Junta General de Accionistas en Madrid. «Llevamos 18 meses sin ningún acuerdo», remachan fuentes del comité de empresa, compuesto por CCOO, UGT y USO. «Y uno de los elementos que la dirección utiliza para desechar la parte social de la negociación colectiva es que estamos en plena opa. Ya nos hemos hartado».

Entre 2019 y 2021 caducan el 75% de las concesiones de la multinacional

La preocupación de los sindicatos radica principalmente en el negocio de las autopistas. Entre 2019 y 2021 caducan las concesiones del 75% de las vías de alta capacidad de peaje en manos de Abertis, algunas desde los años sesenta del siglo pasado: la AP-6, la AP-7 y la AP-2. Más de mil kilómetros dejarán de estar gestionados por la sociedad, que suponen el 40% del beneficio neto de la multinacional constructora, critican representantes de las centrales.

«Nos parece extraño que se esté pujando tan al alza por una empresa que va a perder su joya de la corona en los próximos años», manifiesta un delegado por teléfono.

«Nos parece extraño que se puje tanto por Abertis si va a perder sus joyas»

Uno de los momentos más tensos con las autopistas de peaje se produjo la pasada noche de Reyes en la AP-6 entre Madrid y Segovia. Una nevada colapsó la carretera y dejó atrapados durante horas a miles de coches. En los últimos cinco años, la filial de Abertis, Iberpistas, redujo un 30% (de 262 a 186) los empleados disponibles en la vía que sufrió un caos circulatorio.

Según portavoces de la empresa, «no se van a hacer comentarios mientras se negocie el convenio colectivo». En verano pasado los sindicatos protestaron porque los directivos con los que debían negociar el convenio se hallaban de vacaciones.

La AP-6, que colapsó en Reyes por las nevadas, perdió un 30% de empleados

Según un comunicado de CCOO, la protesta convocada hoy en la Plaza de Cibeles de 11 a 14 horas pretende denunciar el recorte de más del 30% de la plantilla, así como un «modelo basado en la subcontratación, la flexibilización y el contrato a tiempo parcial involuntario». En los últimos años se habrían dejado de cubrir 800 puestos de trabajo en Abertis, resaltan los sindicatos.