Frente a los sobresaltos del momento actual, Inditex mira al futuro. Y lo hace con optimismo: “Estamos preparados para afrontar el futuro con éxito y seguir creciendo en el nuevo entorno en el que nos movemos”, ha asegurado este miércoles el presidente de la compañía, Pablo Isla.

Al gigante español del textil no parecen asustarle el cambio radical que empieza a perfilarse en el negocio de la distribución comercial, a medida que los clientes se trasladan a ritmos crecientes hacia los canales de venta online, lo que da la oportunidad a gigantes como Amazon o Alibaba de pelear cuota de negocio a los actores tradicionales del mercado.

Tampoco inquieta a Inditex el efecto de lo que ha sido un año “muy complejo”, en palabras de Isla, para el sector del retail a nivel global, a causa de los continuos vaivenes de las divisas internacionales y el efecto que el cambio climático -representado en 2017, principalmente, en un otoño históricamente cálido- ha tenido sobre los patrones de venta de los principales grupos.

Para la empresa que dirige Pablo Isla, estas dificultades se han traducido en las menores tasas de crecimiento desde 2013 y en el quinto año consecutivo de descenso de sus márgenes de rentabilidad. Pero nada de esto impide a Isla calificar de “satisfactorio” el ejercicio 2017.

Y ni siquiera ven razones para la preocupación en el descalabro que el grupo acumula en bolsa, que le ha llevado a pulverizar más de un tercio de su valor en los últimos nueves meses. “Nosotros le vemos un claro potencial de crecimiento a esta compañía”, asegura Isla.

La compañía invertirá 1.500 millones en 2018 en optimizar sus tiendas y nuevas tecnologías

El máximo dirigente de la matriz de Zara asegura con convicción que el grupo se encuentra en condiciones idóneas para mantener su crecimiento en los próximos ejercicios, apoyado sobre tres patas: el crecimiento de la superficie comercial (prevé un aumento neto de entre 150 y 200 tiendas en 2018), el aumento de las ventas en tiendas comparables (el fundamental like for like del sector) y el auge del canal online (que ha crecido un 41% en 2017 y ya representa un 10% del total de las ventas del grupo).

Y de hecho, las cifras de inicios de 2018, en las que se refleja un crecimiento de ventas “muy sano”, del 9%.

Todo esto es posible, según el presidente de Inditex, por el esfuerzo realizado desde 2012 por la compañía para poner en marcha un servicio de venta online fuertemente integrado con las tiendas físicas, base del éxito de Inditex. La firma, que tiene en marcha un plan de optimización de su superficie comercial que ya ha afectado al 80% de sus tiendas, está apostando por una serie de iniciativas, que van desde nuevos servicios de recogida de pedidos en tienda hasta el uso de la realidad aumentada, con las que pretende mejorar la experiencia del cliente en sus tiendas y reforzar la cooperación entre éstas y el canal online.

Gracias a esto, explica Isla, Inditex ha podido sortear las dificultades de 2017, logrando crecimientos de ventas comparables en sus ocho enseñas y en todas las áreas geográficas.

Y el grupo espera reforzar esta apuesta con una inversión en 2018 de alrededor de 1.500 millones de euros, de los que una gran parte irá destinada a la apertura de nuevas tiendas y a la reforma de las existentes, mientras que el resto se destinaría principalmente a tecnología y logística.

Más dividendos, más pagos

La confianza de la compañía en su evolución futura sería la base de la decisión del grupo de aumentar su dividendo más de un 10%. Según ha explicado Isla, esta medida no va en contra de la preferencia de la compañía por invertir en crecimiento, sino que es una muestra de la elevada capacidad de Inditex para generar caja.

La compañía prevé distribuir entre sus accionistas 0,75 euros por acción, lo que significa el reparto de unos 2.337 millones de euros, de los que 1.386 millones de euros irán a parar a los bolsillos de su fundador Amancio Ortega. Isla señala que este aumento del dividendo está en línea con la evolución operativa del grupo.

Asimismo, Inditex ha anunciado la decisión de duplicar la retribución extraordinaria que reparte a sus empleados. La compañía suele distribuir el 10% de incremento de su beneficio entre los alrededor de 88.000 trabajadores que cuentan con más de dos años de antigüedad. Esto implicaría el pago de 21 millones, pero el grupo ha decidido incrementarlo en otros 21 millones.

Inditex paga más de 500 millones en Impuesto de Sociedades en España, el 2% del total del Estado

De este modo, la cantidad total que la compañía repartirá entre sus empleados con cargo a 2017, incluidas primas y retribución variable, ascenderá a 562 millones de euros.

Isla también ha recalcado la importancia que la actividad de Inditex tiene sobre la economía española. El gigante textil cuenta con alrededor de 7.500 pr0veedores, que facturan unos 5.177 millones de euros, y generan unos 55.000 empleos.

Asimismo, la contribución directa de la compañía textil a las arcas de la Hacienda española ha ascendido en en 2017 a 1.612 millones de euros, de los que 1.010 corresponden a impuestos directos y otros 602 se derivan de la actividad económica de la empresa (por ejemplo, IVA y Seguridad Social).

Los 504 millones abonados en concepto de Impuesto de Sociedades representan más del 2% del total ingresado por la Agencia Tributaria.