Los «presupuestos más sociales de la historia», según la presentación del proyecto por parte del Gobierno, no lo serán en el caso de las infraestructuras. Con todo, hay un aumento con relación a la inversión del año pasado, cuando cayeron un 20% respecto a los de 2016. Los Presupuestos Generales del Estado para 2018 contemplan un aumento del gasto del 12,5% (hasta los 8.487 millones de euros) que en el caso de los Ferrocarriles sube hasta el 22%, pasando de 3.056 millones el pasado ejercicio a 3.727 millones el actual.

La idea es abrir entre 2018 y principios de 2019 todos los destinos de AVE previstos. Sin embargo, no es seguro que, con el caudal destinado en los PGE, dé tiempo a inaugurar todas las líneas: los presupuestos de 2016 aprobados en 2015 destinaron 9.492 millones, mil millones más que este año. La presentación del proyecto no despeja qué partidas irán a la alta velocidad y cuáles a la red convencional, en un momento en que el Ministerio de Fomento se afana en presentar los esperados Planes de Cercanías. El de Madrid se presentará este jueves.

En Carreteras la inversión se mantiene prácticamente igual, 2.078 millones en 2018 frente a 1.913 en 2017. El Plan de Carreteras (PIC) público-privado anunciado por el ministro Íñigo de la Serna no altera considerablemente la partida de los presupuestos, que no incluyen tampoco el desembolso en el rescate de las autopistas de peaje quebradas ya que todavía se desconoce (lo decidirá un juez como pronto a finales de este año).

Aeropuertos sube, puertos cae

En Puertos la inversión desciende ligeramente, de 807 millones a 868 millones el ejercicio anterior. Y en aeropuertos pasa de 615 millones en 2017 a 751 millones para 2018, un notable aumento.

Volviendo al AVE, la idea de De la Serna es anunciar este año el AVE a Burgos, a Granada y a Murcia, los dos últimos casos con grandes dificultades. También el túnel de AVE entre las estaciones madrileñas de Chamartín y Atocha. En 2019 habrá elecciones autonómicas, municipales y europeas como mínimo.

Granada y Murcia, próximos destinos

El destino más complicado es Murcia, inmerso en dos polémicas: una vecinal y otra técnica que ha puesto en problemas a Adif (a su vez inmerso en un escándalo de corrupción por las obras entre Alicante y la capital murciana). Los vecinos del sur de Murcia quieren que el AVE se quede fuera de la ciudad, en Beniel, y el PP se empeña en que llegue hasta la estación de toda la vida, Murcia del Carmen.

La situación parece todavía peor en Granada. La ciudad de la Alhambra lleva tres años sin trenes convencionales, porque las obras entre Antquera y la urbe granadina están estancadas a la altura de la Variante de Loja. El AVE a Burgos sí se espera para este año mientras que el túnel Chamartín-Atocha está prácticamente terminado según el ministro.