Economía

El turismo se agarra al cliente español para compensar el parón de demanda extranjera

Turistas chinos en la calle de Serrano, en Madrid.

Turistas chinos en la calle de Serrano, en Madrid. EUROPA PRESS

España registró en 2017 su quinto año consecutivo con récord de llegadas de turistas internacionales. Se rozaron los 82 millones de visitantes internacionales, colocándonos como la segunda mayor potencia turística mundial. Un boom alimentado (no sólo, pero también) por el desvío de millones de turistas que dejaron de ir a algunos destinos del Mediterráneo

La inestabilidad política en Egipto y Túnez y los atentados terroristas y la intentona golpista en Turquía provocaron un parón de turismo en países que son rivales directos de España en el negocio del sol y playa. Sus problemas fueron en beneficio del turismo español.

Esos países empiezan a recuperar la actividad. Turquía y Egipto han registrados fortísimos incrementos del 37% de las llegadas de turistas en lo que va de año (recuperan 1,2 millones de viajeros en dos meses). Una recuperación que ya arrancó el pasado verano y que puede acabar desinflando el boom del turismo en España. “Si el crecimiento de los destinos competidores continúa acabará teniendo impacto en el sol y playa español en los próximos meses”, augura José Luis Zoreda, vicepresidente de Exceltur.

Aumento de pernoctaciones de extranjeros: 0,0%

Las grandes empresas del turismo español, agrupadas en el lobby Exceltur, avisan de que la demanda turística extranjera hacia España ha empezado a moderar sus ritmos de crecimiento. Las llegadas de turistas internacionales siguen creciendo, pero menos  (3,9% hasta marzo, frente al 8,2% en el conjunto de 2017). En cualquier caso, la ralentización se hace más evidente con el estancamiento total del número de pernoctaciones en alojamientos españoles de todo tipo por los turistas extranjeros en los dos primeros meses del año: 0,0% de variación, según Exceltur.

“El inicio de 2018 ha dado continuidad al cambio de tendencia de la demanda turística extranjera hacia España experimentado ya tras el verano de 2017. Desde entonces, los principales mercados de turistas extranjeros han comenzado a ralentizar sus ritmos de crecimiento hacia España”, advierte Exceltur en su último informe trimestral.

Y es que aunque siguen viniendo algo más de turistas, la duración de sus estancias siguen cayendo: 7,9 noches de media en enero y febrero, frente a las 8,2 de los mismos meses de los tres años anteriores, las 9,2 de 2014 y 2013, los 9,4 de un año antes, las 10,2 noches de 2011…

Más turistas españoles

Entre tanta alerta, la buena noticia es que, a pesar de ralentizarse la afluencia de turistas extranjeros, sigue aumentando el gasto que realizan mientras están en España. Los datos de los ingresos registrados por el Banco de España en los dos primeros meses del año reflejan un incremento del 4,9%. Desde las empresas del sector quieren verlo como un primer paso en la buena dirección de toda la industria turística hacia un modelo más sostenible: no apoyarse sólo en los récords de llegadas de viajeros, sino hacerlo en la mejora de la actividad económica.

En cualquier caso, ante el parón de la demanda extranjera, el turismo se está pudiendo apoyar en la fortaleza de la demanda del cliente español. Los turistas españoles proporcionan en torno al 45% del negocio del turismo nacional, y la buena marcha de su consumo sirve para compensar el frenazo internacional. Frente al estancamiento de las pernoctaciones de los viajeros extranjeros, la de los clientes españoles crecen un 4,2% hasta febrero, frente al alza del 2,6% del mismo periodo del año pasado.

«La demanda española está compensando la caída de la demanda extranjera. Y se va a poder seguir haciendo en los próximos meses», subrayan desde Exceltur. «Lo importante es que crezca la actividad turística en su conjunto», sentencian.

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