Evo Banco, Sabadell, Cetelem, BBVA y Pepper, los bancos que financian los tratamientos de la cadena de clínicas iDental, se juegan más de 100 millones de euros de crédito al consumo destinado a tratamientos en la compañía dental que está a punto de colapsar. Sin embargo, la producción pendiente de tratamientos financiados asciende a entre 20 y 30 millones de euros, de los que la mitad está costeada por Evo, mientras el resto de entidades participa con cantidades residuales, explican a El Independiente fuentes conocedoras.

Además, el coste real para la banca se reduciría considerablemente, dado que las propias entidades ya han llegado a acuerdos con cadenas competidoras como Dentix, Vitaldent y Vivanta para que completen los tratamientos a los 20.000 pacientes afectados.

Los bancos han pactado que Dentix, Vitaldent y Vivanta completen los tratamientos ya iniciados en iDental a 20.000 pacientes

De este modo, los clientes reciben su tratamiento en otra clínica y prosiguen con el pago de sus cuotas. Con esta solución, calculan que el agujero real para los bancos se situará en torno a 10 millones de euros. La mitad correría a cargo del banco online Evo Banco, el más expuesto a iDental. El grupo, en una situación crítica, también adeuda 40 millones de euros a proveedores.

Mientras la empresa se dirige inexorablemente hacia el concurso de acreedores, el fondo propietario de la cadena, Weston Hill, y el antiguo equipo gestor, con Luis Sans a la cabeza, han llevado sus conflictos a los tribunales.

Evo Banco acumula la mitad del riesgo total al ser la firma que más crédito ha concedido a los afectados

Mientras los bancos hacen sus cálculos, la guerra en la cúpula se intensifica y las dos partes implicadas se han cruzado querellas. El family office Weston Hill, propietario de iDental, se ha querellado contra Luis Sans, excosensejero delegado de la compañía y varios exdirectivos de la cadena low cost. 

“El anterior equipo directivo ha impedido torticeramente que se produzca una transición ordenada y completa para el nuevo órgano de Administración. Sans, una vez cesado, intentó de manera ilegal y desordenada llevar a concurso iDental, al tiempo que ha evitado que llegase a materializarse la venta de la compañía a Cerberus. El fondo americano llegó a ofrecer hace dos meses 85 millones de euros por iDental y el resto de clínicas que posee Weston Hill. Esta operación hubiera salvado in extremis iDental evitando su quiebra”, explican fuentes cercanas a la compañía. 

El exconsejero delegado de iDental está proponiendo a las financieras afectadas comprar el grupo cuando sea liquidado

Previamente, Sans había demandado a los hermanos Juan y José María Garrido, propietarios de Weston Hill, para declarar nulo el consejo extraordinario en el que se le cesó como consejero delegado de la compañía. La demanda ya ha sido admitida a trámite. Sans presentó el 21 de mayo el concurso voluntario de acreedores que, según los hermanos Garrido, carecería de validez porque el directivo ya estaba desposeído de su cargo.

Por otro lado, Sans está proponiendo a las financieras afectadas por la quiebra de iDental -Evo Banco, Sabadell, Cetelem, BBVA y Pepper-comprar iDental cuando ésta se liquide. Pretende constituir una nueva compañía controlada por las financieras y el propio Sans en la que él realizaría una inversión en activos por unos 15 millones. Paralelamente, los bancos se comprometerían a contraer un préstamo por 10 años por el importe del coste de los tratamientos pendientes de realizar.

El otro frente que tiene abierto la compañía es dar una solución a los 1.500 empleados para minimizar el impacto de la caída del grupo. La dirección y los sindicatos ya han iniciado negociaciones, que podrían concluir con un ERE (Expendiente de Regulación de Empleo)

Aunque las opciones de salvar la compañía son cada vez menores, el actual equipo gestor sigue negociando la entrada de algún inversor capaz de reflotar la empresa.