Economía

Robles achaca a una "irresponsabilidad política" la crisis de las fragatas de Navantia

La ministra no aclara si rectifica y venderá las bombas de precisión a Arabia, como ha indicado el Gobierno

La ministra de Defensa, Margarita Robles.

La ministra de Defensa, Margarita Robles. EFE

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha negado la existencia de una crisis política y comercial con Arabia Saudí a raíz de su decisión de cancelar un contrato para vender 400 bombas de precisión láser al país wahabí. Según la ministra, vincular esa decisión con una posible anulación de los acuerdos entre ambos gobiernos para que Navantia construya cinco fragatas por valor de 1.800 millones de euros para Arabia son «maledicencias carentes de fundamento».

En este sentido, Robles ha responsabilizado de la alarma social creada en la bahía de Cádiz a instituciones y partidos políticos que no ha querido mencionar, a los que ha acusado de «incurrir en una gran irresponsabilidad política», quizás por «intereses electoralistas», al hacer creer que el Gobierno ponía en peligro sus puestos de trabajo. «No es aceptable meter miedo a los trabajadores», ha asegurado la ministra que, no obstante, no ha aclarado la defensa final de su departamento sobre la venta de las bombas.

«Utilizaremos los marcos jurídicos dentro del absoluto respeto que me merecen todos los países y también Arabia Saudí, quiero dejarlo claro». «Hay gente que habla de temas que técnicamente no conoce y que hace que se generen dudas. Siento mucho que se hayan generado dudas entre los trabajadores y creo que se ha manipulado de alguna manera con una finalidad interesada», ha reprochado.

Durante su comparecencia en la Comisión de Defensa del Senado, Robles no ha aclarado a quién dirige sus acusaciones, si a la Junta de Andalucía, presidida por Susana Díaz y que exigió al Gobierno una rectificación para evitar que el contrato de las fragatas peligrara, o hacia el PP andaluz, que ha criticado con dureza la paralización de la venta de las bombas de precisión por sus posibles efectos.

Después de que la portavoz del Gobierno abriera las puertas el viernes a una rectificación de esa decisión, asegurando que la venta de bombas no se había anulado, Robles sólo ha llegado a aclarar que el futuro de ese contrato está «en fase de estudio», como muchos otros que el nuevo Ejecutivo está revisando después de que el PSOE llegara al Gobierno hace apenas cien días.

Sobre el fondo de la cuestión, si Arabia utilizaría esas bombas o no contra la población civil en Yemen -algo prohibido en las cláusulas del contrato según ha explicado este lunes la ex ministra de Defensa Dolores de Cospedal- Robles tampoco ha aclarado nada. «Las discrepancias en el contenido de ese contrato se estudiarán con Arabia Saudí desde el rigor y las buenas relaciones y en el marco de un convenio que expresamente prevé que en el supuesto de duda en la interpretación del contrato se resolverá de manera amistosa», ha asegurado.

La titular de Defensa ha explicado que las relaciones comerciales con Arabia Saudí «han sido siempre fuertes y sólidas» y este Gobierno no tiene constancia –«más allá de algunas malediciencias de algunos»– de que «ningún contrato vaya vinculado a ningún otro contrato de ninguna categoría». «Jurídicamente los contratos de Navantia con un país serio como Arabia Aaudí no están vinculados a ningún otro contrato», ha zanjado.

Eso sí, Robles ha querido acabar con los temores de los trabajadores de Navantia en Cádiz y Ferrol asegurando que el Gobierno no va a dejar «en la estacada» a los trabajadores de Navantia y está convencida de que un país «serio» como Arabia Saudí no vincula el contrato de 400 bombas de precisión con el de cinco corbetas para los astilleros españoles.

«Es políticamente irresponsable que a los trabajadores de San Fernando se les pueda introducir el miedo en el cuerpo», ha denunciado Robles en una comparecencia ante la Comisión de Defensa del Senado, en la que ha insistido en que el Ejecutivo no dejará «abandonados» a los trabajadores de Navantia.

«Este Gobierno no tiene ninguna constancia, mas allá de alguna maledicencia, de que ningún contrato que se vaya a hacer en Navantia de San Fernando vaya vinculado a ningún otro contrato firmado con Arabia Saudí», ha insistido.

Robles ha hecho una defensa cerrada de la industria de defensa española como «activo estratégico» que potencia la autonomía de las capacidades militares de las Fuerzas Armadas. En este apoyo a la industria militar, ha informado de que en los primeros 100 días de Gobierno socialista, el Ejecutivo ha desbloqueado programas de armamento por importe de 4.200 millones euros.

«Nos parecía esencial y prioritario porque no entendíamos que algunos programas no se hubieran puesto en marcha», ha destacado. Entre esos programas, la titular de Defensa ha citado el del nuevo submarino S-80 o la modernización de los helicópteros de transporte Chinook.

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