Economía

Cabify y Uber logran por fin un aliado: UGT peleará por los derechos de sus conductores

El sindicato asumirá la defensa de los intereses de los trabajadores de Uber y Cabify ante la "incertidumbre regulatoria"

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Cabify y Uber logran por fin un aliado: UGT peleará por los derechos de sus conductores

Protestas del taxi contra las VTC. EFE

Resumen:

En una guerra nunca está de más sumar aliados, sobre todo cuando se va perdiendo. Y en Cabify y Uber, saben que la batalla no va a caer de su lado. Por eso han decidido sumar a su causa al sindicato UGT, para que pelee por los derechos de los más de 40.000 empleados directos que generan.

El acuerdo lo han firmado en la tarde de este miércoles los representantes de Cabify, Unauto -la patronal de licencias VTC- y la Federación Estatal de Servicios, Movilidad y Consumo, una de las filiales de UGT, que “asumirán la defensa” de los trabajadores en un momento de “incertidumbre regulatoria”.

De esta manera el frente VTC, liderado por Cabify y Uber, se prepara ya para las consecuencias de la aprobación del decreto ley que saldrá del Consejo de Ministros del próximo 28 de septiembre. Esta norma transferirá las competencias de gestión de estos permisos a las Comunidades Autónomas y, casi de manera automática, a los ayuntamientos, justo lo que querían los taxistas.

En una guerra nunca está de más sumar aliados, sobre todo cuando se va perdiendo. Y en Cabify y Uber, saben que la batalla no va a caer de su lado. Por eso han decidido sumar a su causa al sindicato UGT, para que pelee por los derechos de los más de 40.000 empleados directos que generan.

El acuerdo lo han firmado en la tarde de este miércoles los representantes de Cabify, Unauto -la patronal de licencias VTC- y la Federación Estatal de Servicios, Movilidad y Consumo, una de las filiales de UGT, que “asumirán la defensa” de los trabajadores en un momento de “incertidumbre regulatoria”.

De esta manera el frente VTC, liderado por Cabify y Uber, se prepara ya para las consecuencias de la aprobación del decreto ley que saldrá del Consejo de Ministros del próximo 28 de septiembre. Esta norma transferirá las competencias de gestión de estos permisos a las Comunidades Autónomas y, casi de manera automática, a los ayuntamientos, justo lo que querían los taxistas.

En las dos plataformas de transporte más populares de nuestro país ya se preparan para que desaparezcan al menos dos tercios de su flota de vehículos en Madrid y Barcelona, las dos ciudades en las que más vehículos tienen pero que, además, son las dos que más han hecho para que se apruebe ese decreto ley.

La edil de la Ciudad Condal, Ada Colau, siempre ha estado del lado de los taxistas. De hecho, la aprobación de la normativa del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) que obligaba a los tenedores de una licencia VTC a solicitar otra autorización local para operar en Barcelona fue la chispa que prendió la mecha de la huelga del taxi que el pasado mes de agosto paralizó media España.

En Madrid, el equipo de Manuel Carmena también se ha mostrado partidario de implantar esa doble licencia, con la que controlar de manera férrea el número de coches VTC que hay circulando por las calles de la capital.

“Empleo estable y de calidad”

La alianza entre los principales actores del frente VTC y UGT llega en un momento en el que muchos puestos de trabajo están en verdadero riesgo. Según Unauto, las VTC ya generan 15.000 puestos de trabajo en toda España, que dan servicio a más de siete millones de usuarios.

Sus previsiones, además, pasan por el aumento destacado de estas cifras para el próximo año siempre y cuando se mantenga la situación actual. Así, el acuerdo habla de más de 40.000 empleos directos con mayoría en Madrid y Cataluña, y con una importante presencia en Andalucía y la Comunidad Valenciana.

Según los datos facilitados por Unauto, un 50% de esos empleos recaen en hombres y mujeres en riesgo de exclusión laboral, sobre todo por su edad y el tiempo que llevan en paro. “Es el caso de los parados de más de 50 años, los inmigrantes o las mujeres que se reincorporan al mercado laboral con un trabajo estable”, explica el comunicado que confirma la alianza con UGT.

Lo cierto es que el movimiento es acertado por parte del frente VTC, que trata de sumar aliados en una guerra en la que, más allá de buena parte de la opinión pública, nunca ha contado con apoyos relevantes.

Los taxistas tienen a Podemos, una altísima movilización y la capacidad para presionar a un Gobierno débil, el de Pedro Sánchez, que no quiere más imágenes de la Gran Vía de Barcelona o del Paseo de la Castellana de Madrid colapsados.

Con la aprobación del decreto ley del próximo 28 de septiembre, toda vez que los técnicos de Fomento ya tiene perfilada la norma, se va a iniciar un nuevo proceso dentro de esta batalla, una vez que Unauto, Cabify y Uber recurran a los tribunales para intentar evitar su desaparición.